Concesionarios y talleres continúan bajo mínimos pese al inicio de la desescalada

Madrid, 14 may (EFE).- Los concesionarios y talleres continúan bajo mínimos en las primeras fases de la desescalada, según las asociaciones sectoriales, que prevén que mantendrán niveles bajos de actividad mientras se mantengan las restricciones de movilidad.

Los concesionarios tuvieron que cerrar a mediados de marzo con motivo de la implantación del estado de alarma por el coronavirus, mientras que los talleres, considerados servicio esencial, sólo podían atender reparaciones de vehículos "esenciales", como ambulancias, o urgencias de particulares que necesitaban el coche para trabajar.

Desde el pasado 4 de mayo, cuando se inició la desescalada, los talleres pueden atender todo tipo de reparación, incluída una revisión y puesta a punto, siempre y cuando el usuario pida cita.

Por su parte, los concesionarios de menos de 400 metros cuadrados pueden abrir con cita previa desde el inicio de la fase 0 en toda España, mientras que los de más de 400 metros sólo pueden operar, también bajo cita, en las provincias que entren en fase 1.

"Esto significa no poder abrir en Madrid, Barcelona, Gerona, Valencia, Málaga, Granada, todas las capitales de Castilla-León y algunas provincias de Castilla-La Mancha, lo que deja fuera al 65 % de las ventas de coches en España", según la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios, Ganvam, que ha subrayado que el sector sigue así "con respiración asistida".

A medida que se vayan levantando las restricciones de movilidad "iremos viendo una recuperación muy, muy gradual", ha dicho a Efe un portavoz de Ganvam, que ha subrayado que, en cualquier caso, debería ir acompañada de medidas de estímulo a la demanda, con ayudas a la compra que permitan la reactivación del mercado.

"Mayo y junio serán meses a la baja y será a partir del segundo semestre cuando, tras tocar fondo, comencemos a recortar la caída. Aun así, si no se toman medidas de estímulo de forma urgente, 2020 cerrará en el entorno de las 700.000 unidades, lo que supone una caída del 45 % respecto a 2019 y volver a cifras de 2012.

Desde la asociación de concesionarios oficiales, Faconauto, han explicado a Efe que, como era previsible, sobre todo se está reactivando la posventa (servicios de reparación y mantenimiento), mientras que la actividad comercial "está yendo más despacio".

Las previsiones que manejan apuntan a que el mes de mayo podría cerrar con una caída de matriculaciones del 68 % respecto al mismo de 2019, hasta 39.000 unidades, con lo que se repetirían las cifras de marzo.

Ese mes, las matriculaciones de turismos y todoterrenos bajaron el 69,3 %, hasta 37.644 unidades. En abril, el mercado se desplomó el 96,5 %, con sólo 4.163 unidades matriculadas, la mayoría correspondientes a operaciones cerradas con anterioridad y a vehículos importados y una minoría correspondientes a ventas online.

Por su parte, el vicepresidente de la Confederación Española de Talleres (Cetraa), Guillermo Moreno, ha explicado a Efe que la actividad continúa bajo mínimos en toda España, sobre todo en "chapa y pintura", porque la mayoría de vehículos continúan "aparcados" debido a la baja actividad laboral y las restricciones de movilidad.

Así, mientras en los momentos de mayores restricciones, la actividad de los tallares cayó un 80 % respecto una situación de normalidad, la caída ahora sería del 70 %, o lo que es lo mismo, trabajar sólo un 30 % de lo habitual.

"La demanda está subiendo, pero no hay la que debería haber. Sobre todo estamos recibiendo llamadas telefónicas para presupuestos, pero poca actividad", ha lamentado Moreno, quien ha explicado que gran parte de las consultas está relacionada con baterías descargadas.

En este sentido, ha advertido de que muchos usarios han optado por cambiarlas ellos mismos en un intento de ahorrar y que eso les ha llevado a tener problemas cuya reparación cuesta mucho más.

Colocar mal una batería puede dejar al vehículo sin corriente y que las unidades de mando se desprogramen y no funcionen correctamente, lo que implica ventanillas que se bajan solas o cierres centralizados anulados, ha explicado.

"Espero que entremos más en fase 1 y que la gente necesite mover más el coche. Mientras estás quieto y no te puedes desplazar pues no mueves el coche, sólo los que están trabajando los usan el resto no", según Moreno, quien ha explicado que la mayoría de empleados del sector continúan en ERTE.

Las restricciones de movilidad perjudican, sobre todo, a los talleres de chapa y pintura, porque la ausencia de desplazamientos reduce "golpes y rozaduras", ha señalado Moreno, quien ha advertido de que si no crece la actividad, habrá que ver cuántas empresas sobreviven al verano.

(c) Agencia EFE