Con el alcohol no hay nivel de consumo responsable, lo mejor es no beber

Alcohol, imagen gratuita vista en Pixabay

Hace unos días bromeaba en este mismo blog sobre cómo las noticias de temática divulgativa tienden a menudo a contradecirse mutuamente. Hace unos años podíamos leer cosas como una copa de vino al día equivale a una hora de ejercicio, mientras que hoy voy a deciros todo lo contrario. Beber alcohol, incluso moderadamente, es más dañino de lo que se pensaba. En efecto, según un nuevo macro-estudio no existe un nivel “seguro” a la hora de consumir alcohol, por lo que lo más recomendable es (por duro que suene) la abstinencia.

Los resultados de este trabajo, que estudió los efectos del alcohol en 195 países entre los años 1990 y 2016, acaban de publicarse en la prestigiosa revista médica The Lancet. Por lo que puedo leer, el estudio analizó información de millones de personas, en todo el mundo para descubrir que el alcohol se relaciona anualmente con casi tres millones de muertes. Además, el 10% de las muertes de personas con edades comprendidas entre los 15 y los 49 años están relacionadas con el consumo de esta sustancia.

¿Pero no habíamos quedado que una copita al día era incluso beneficiosa? En efecto, este mismo estudio ha comprobado que el consumo moderado protegía contra la cardiopatía isquémica. No obstante, estos efectos protectores se ven superados por el riesgo que supone la bebida, incluidos los fuertes vínculos existentes entre el consumo de alcohol y el riesgo de padecer cáncer y sufrir otras lesiones, como las derivadas de los accidentes automovilísticos.

Para llegar a esta conclusón, los autores de este meta-estudio han analizado la información recopilada por casi 700 estudios anteriores destinados a estimar la frecuencia con que se consume alcohol en todo el mundo, y han examinado casi otros 600 trabajos (que involucraban a 28 millones de personas) con la intención de investigar los riesgos para la salud relacionados con la ingesta de alcohol.

Los investigadores descubrieron que, a nivel mundial, aproximadamente 1 de cada 3 personas (32,5%) beben alcohol, lo que equivale a 2.400 millones de personas en todo el mundo, incluido el 25% de las mujeres y el 39% de los hombres.

En todo el mundo, el consumo de alcohol fue el séptimo factor de riesgo para la muerte temprana en 2016, representando alrededor del 2% de las muertes de mujeres y el 7% de las muertes de hombres. Para las personas entre 15 y 49 años, el consumo de alcohol se relacionó con el 4% de las muertes de mujeres y el 12% de las muertes de hombres en 2016.

Específicamente, para las personas que consumen una bebida al día, el riesgo de desarrollar uno de los 23 problemas de salud relacionados con el alcohol aumenta en un 0,5% en un año, en comparación con alguien que no bebe.

Pero el riesgo aumenta rápidamente cuanto más beban las personas. Para aquellos que consumen dos bebidas al día, el riesgo de desarrollar uno de los 23 problemas de salud relacionados con el alcohol aumenta un 7% en un año, y para aquellos que beben cinco bebidas al día, el riesgo aumenta en un 37% en un año.

En su trabajo publicado en The Lancet los autores no dudan en afirmar que “la visión generalizada de los beneficios para la salud del alcohol necesita una revisión“, tras lo cual concluyen que “nuestros resultados muestran que el nivel más seguro de consumo de alcohol es el cero”.

No obstante, como en todo conviene no llevar estas conclusiones al extremo. Tal y como sugiere Keith Humphreys, profesor de psiquiatría y ciencias del comportamiento en la Universidad de Stanford, que no participó en el estudio: “eso no significa que si tomas una copa en tu cumpleaños y otra en navidad, vayas a morir”. Resumiendo: si bebes con poca frecuencia estimar el nivel de riesgo que padeces es muy difícil.

En base a estos resultados los investigadores creen que las campañas de salud pública deberían considerar recomendar la abstinencia del alcohol, ya que este estudio – el más sofisticado realizado hasta la fecha sobre el impacto del alcohol en la salud humana – confirma que el alcohol es una de las principales causas de discapacidad, enfermedad y muerte en el mundo.

¿Veremos en el futuro una nueva ley seca? Si las autoridades sanitarias se proponen algo así la batalla será dura y costosa.

El estudio fue financiado por la Fundación Bill & Melinda Gates.

Me enteré leyendo LiveScience.