La comunidad internacional llama a permitir elecciones “creíbles” en Libia

·4 min de lectura

Este viernes, algunas potencias mundiales se unieron para pedir elecciones "inclusivas" y "creíbles" en Libia, amenazando con sanciones a quienes las obstruyan. La celebración de estos comicios, los primeros en la historia del país, sigue siendo incierta debido a las renovadas tensiones entre el oeste y el este.

Diez años después de la caída de Muamar al Gadafi, ¿puede Libia salir del caos? La comunidad internacional quiere creerlo. Por eso, este viernes pidieron que se celebren unas elecciones "inclusivas" y "creíbles" en diciembre y amenazaron con sanciones a quienes las obstaculicen.

"La transición libia debe completarse y las elecciones deben celebrarse en las mejores condiciones posibles. Las próximas seis semanas son cruciales", dijo el presidente francés, Emmanuel Macron, al clausurar la conferencia internacional en París.

Sin embargo, los obstáculos persisten. “Tras una década de violencia, divisiones e inestabilidad, la perspectiva de unas elecciones suscita dudas, incluso oposición, por parte de todos los que temen un cambio democrático y de todos los que se han beneficiado de la guerra", advirtió el mandatario.

Las elecciones presidenciales del 24 de diciembre, las primeras en la historia del país, así como las legislativas siguen siendo inciertas, con tensiones renovadas entre los bandos rivales del oeste y el este del país, a medida que se acerca la fecha límite.

Los comicios son la culminación de un largo proceso político auspiciado por la ONU. Y son vistas como una oportunidad para pasar la página de una década de caos desde la caída del régimen de Gadafi en 2011 y poner fin a las divisiones y luchas fratricidas.

"Todos los libios están de acuerdo en que habrá elecciones el 24 de diciembre", afirmó Mohammed el-Menfi, presidente del Consejo Presidencial libio, en París.

"Celebrar las elecciones simultáneamente en la fecha prevista es un objetivo histórico que nos esforzaremos por alcanzar", declaró el primer ministro Abdelhamid Dbeibah.

Amenazas de sanciones a quienes dificulten el proceso democrático

Para Abdelhamid Dbeibah, la otra prioridad es "obtener garantías concretas de que los resultados de estas elecciones serán aceptados y que quienes las rechacen se enfrentarán a sanciones".

Se trata de una preocupación compartida por la treintena de líderes presentes, que advirtieron en la declaración final: "Aquellos individuos o entidades dentro o fuera de Libia que intenten obstruir, desafiar, manipular o falsificar el proceso electoral y la transición política tendrán que rendir cuentas".

Los observadores señalan el riesgo de que los resultados de las elecciones presidenciales sean rechazados por una u otra parte, y que el país vuelva a caer en la violencia, con un presidente impugnado y sin Parlamento.

La declaración final fue firmada por los países implicados con las partes del conflicto: Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Rusia y Turquía. Al igual que las naciones que colaboraron para la resolución de la crisis: Alemania, Italia y Francia.

También fue aprobado por Estados Unidos, cuya vicepresidenta Kamala Harris asistió a la reunión, y por los vecinos de Libia: Egipto, Argelia y Túnez. El presidente egipcio Abdelfatah al-Sisi fue recibido en un almuerzo por Emmanuel Macron antes de la conferencia.

Macron, que ya organizó dos conferencias sobre Libia en 2017 y 2018, había sido criticado por favorecer al militar Khalifa Haftar, aunque ahora París muestra una mayor neutralidad.

Un plan para la retirada de los mercenarios

La conferencia de París también respaldó "el plan libio para la salida de las fuerzas extranjeras y los mercenarios".

Varios miles de mercenarios rusos -del grupo privado Wagner-, sirios pro-turcos, chadianos y sudaneses siguen presentes en Libia, según el Elíseo.

Emmanuel Macron insistió en la necesidad de una retirada "sin demora" de los "mercenarios" y las "fuerzas militares" de Rusia y Turquía, que también ha desplegado soldados.

Está en juego "la estabilidad y la seguridad del país y de toda la región", advirtió, y celebró un "primer paso" con el anuncio, el jueves, de la salida de 300 mercenarios del bando del mariscal Haftar.

Pero Turquía no tiene prisa para replegar sus fuerzas.

"La retirada debe ser completa y por etapas, de forma progresiva y sincronizada" entre el Este y el Oeste, señaló el jefe de la diplomacia rusa, Sergei Lavrov, en otra rueda de prensa.

"Si se rompe el equilibrio de poder sobre el terreno, aumentará el riesgo de que se reanuden los combates", insistió.

"Hay cierta reticencia por parte de Turquía. Es bueno que podamos ver una primera retirada, nos servirá de ejemplo. Las cosas han empezado", resumió la canciller alemana Angela Merkel.

Con AFP

Artículo adaptado de su original en francés

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente