Compresas gratuitas, el antídoto contra el abandono escolar en Nepal

Katmandú, 19 mar (EFE).- La primera vez que Preeti Chaudhary tuvo el período se sintió avergonzada y confundida, ni ella ni su madre podían hacer nada. Sin dinero para compresas, su destino era el mismo que el de la mayoría de las niñas nepalíes, condenadas a esperar a que concluya el sangrado para poder regresar a la escuela.

"Solía usar un viejo trozo de tela", recuerda Chaudhary, residente de Birgunj, en las llanuras meridionales del sur de Nepal.

Un trauma que condena a las niñas al ostracismo y al que ha decidido poner fin el Gobierno nepalí con el reparto gratuito de compresas en los colegios.

Esta campaña puede cambiar la vida de niñas como Chaudhary, que hasta ahora se veían obligadas al absentismo escolar durante la menstruación.

"Todas las adolescentes, particularmente las de bajos recursos, sufren cuando comienzan a menstruar. Si están en la escuela, piden permiso y la mayoría de ellas dicen que les duele el estómago. Enseguida nos damos cuenta de que se trata de una ausencia por la menstruación", explica a Efe Prekshya Yadav, maestra en la escuela de Chaudhary.

Hasta que se lanzó la campaña de distribución de toallas sanitarias, la mayoría de las estudiantes usaban trozos de tela para evitar manchar sus vestido.

"El efecto de esta campaña es una señal positiva. Muchas chicas solían perder todos los meses el 20 % de asistencia. A veces, incluso abandonaban la escuela por completo", afirma Yadav.

Arabind Karna, jefe de la división de educación de la ciudad metropolitana de Birgunj, indicó a Efe que el gobierno introdujo el programa de distribución de toallas sanitarias el año pasado para disminuir las tasas de abandono escolar de las alumnas y crear un ambiente favorable para las niñas.

"Si una niña falta a la escuela durante cinco días, se queda atrás. Se queda en desventaja y al final abandona", explicó.

INTOCABLES

Esta situación se repite en la mayoría de las familias pobres del país asiático que sigue viendo la menstruación como algo sucio e impuro.

En la mayoría del país, las mujeres son tratadas como intocables durante el período, un estigma que les impide entrar a la cocina, ir a los templos o asistir a festivales.

En el oeste de Nepal, esta práctica se conoce comúnmente como Chhaupadi, que empuja a las mujeres fuera de sus casas durante la menstruación para no contaminarlas, lo que las lleva a vivir en cobertizos próximos.

Este aislamiento además es peligroso, porque las mujeres corren el riesgo de padecer mordeduras de serpientes, asaltos sexuales o asfixia por las hogueras que usan para calentarse en las cabañas sin ventilación.

COMPRESAS PARA 1,4 MILLONES DE NIÑAS

Según el jefe de la división de educación de Birgun, el Gobierno ha asignado aproximadamente 11,6 millones de dólares para este año fiscal, que comienza a mediados de julio, para la campaña de distribución de toallas sanitarias en todo el país, que prevé beneficiar a 1,43 millones de niñas.

En esta ciudad, por ejemplo, se han instalado en 31 escuelas máquinas expendedoras de toallas sanitarias. "Ahora cualquier niña que estudie en escuelas comunitarias puede obtener una compresa a través de una de las máquinas", indica Karna.

"Todo lo que tiene que hacer es insertar una ficha en la máquina expendedora y presionar el botón que liberará la compresa. La ficha se pone a disposición de las alumnas de forma gratuita a través de los colegios", explica.

Las autoridades esperan que la campaña no solo reduzca las tasas de abandono sino que también ayude a las jóvenes con su higiene personal.

Según la Encuesta Económica 2019 de Nepal, del total de 446.209 estudiantes de educación secundaria, al menos 8.607 adolescentes abandonaron las escuelas durante el año académico 2017-18.

COMPRESAS Y EDUCACIÓN

Y es que la mayor parte de la deserción escolar está relacionada con la menstruación, asegura a Efe el agente del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) Santosh Chhetri.

"En un país pobre como Nepal, cuando una niña se enfrenta a obstáculos para afrontar su menstruación de manera saludable, es incapaz de alcanzar su máximo potencial y tener una vida saludable y productiva", detalla.

Sin embargo, añade, aunque en países asiáticos como Nepal existen mitos de que la menstruación es sucia o vergonzosa, el futuro apunta esperanzador.

"La gente ha comenzado a oponerse a las prácticas crueles y los encargados de formular políticas comienzan a prestar atención a esto", afirma el funcionario de la ONU, que remarca que la campaña del Gobierno de Nepal "es apenas un ejemplo de cómo las cosas están cambiando".

Samar Prasain

(c) Agencia EFE