¿Compras al mayoreo para ahorrar y evitar la escasez? Por qué en este momento no es la mejor estrategia

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Toilette paper shortage.Woman with hygienic mask shopping for toilette paper supplies due to panic buying and product hoarding during virus epidemic outbreak.Hygiene products deficiency
Las compras nerviosas suelen ocurrir durante las crisis, como sucedió en los primeros meses de la pandemia. Pero ahora hay que evitar comprar más de la cuenta para no agravar los problemas remanentes en las cadenas de suminitros, ya que elevará los precios de los productos e impedirá la distribución justa de bienes a quienes realmente lo necesitan. (Getty Images)

Comprar al mayor es una vieja estrategia para rendir el presupuesto familiar. El principio es que mientras más compres, menos te costará el precio por unidad. Pero al sacar las cuentas a finales del mes, la adquisición de productos por bultos -o mayoreo- pudiera hacerte gastar más dinero y consumir mucho más de lo que necesitas.

Otro aspecto por considerar es la situación de la economía local y mundial. Es posible hayas aprendido de tus padres o tus abuelos a guardar alimentos, detergentes y artículos para el hogar en la alacena y has mantenido esos hábitos de compra durante tu vida adulta. Pero es conveniente que los consumidores nos cuestionemos si nuestra manera de comprar es sana para nosotros y nuestra comunidad.

En un momento en que hay serios problemas en la cadena de suministros por las demoras en el transporte marítimo internacional, no es nueva idea comprar más de lo que necesitas.

Tampoco lo es si actualmente vives en países donde hay escasez, como en el Reino Unido, algunos lugares de Estados Unidos, y México, donde los expertos prevén bajos inventarios de electrónicos, juguetes y ropa desde el 11 de noviembre hasta el Día de Reyes.

Si hay escasez de pollo y llenas el carrito del supermercado con 10 kilos de pechugas, aunque en tu unidad familiar sólo viven dos personas, te estarás excediendo de tu límite de gastos y estarás dejando sin el producto a otras familias que también lo necesitan.

“Sobre las compras al mayor, abogo encarecidamente por que no se haga ya que causará problemas adicionales a la cadena de suministro”, expresó Scott Grawe, jefe de abastecimiento de la Universidad Estatal de Iowa, a la publicación Grow.

Falsa demanda

En el otoño del 2021, muchos almacenes están haciendo lo imposible por satisfacer la demanda y si la gente realiza grandes cantidades de compras nerviosas, no alcanzará para todos.

Grawe explicó cuando los consumidores comienzan a comprar repentinamente por bultos, crea una falsa señal de demanda, en la que las cadenas hacen pedidos adicionales que presionan las cadenas de suministro, aunque el producto realmente no se necesita.

En el caso del papel higiénico, las compañías papeleras reciben más órdenes de compra de lo que pueden manejar y al final fracasarán en satisfacer esa falsa demanda.

“Y la realidad, es que las personas no usarán el papel higiénico de una manera diferente de lo que hacían antes. Simplemente han sacado el inventario de los minoristas y de otros consumidores para guardarlo en sus casas”, dijo Grawe. Y eso es una forma de acaparar.

Karan Girota, profesora de operaciones, tecnología y manejo de la información de la Universidad de Cornell, coincide en el impacto negativo que ese tipo de consumo en el abastecimiento.

“Las compras por bultos hacen que la demanda de productos sea más volátil e impredecible”. También pudiera obligar a las tiendas a aplicar límites de compras, como lo han hecho en el pasado grandes cadenas como Costco.

Consumo consciente

Además de contribuir con la escasez local, comprar al mayor también puede vaciar tus bolsillos.

Evita por todos los medios acumular productos perecederos como fruta, vegetales o carne porque terminarán podridos en la basura antes de que te de tiempo de consumirlos.

Y aunque al dividir, cada kilo te costará menos por unidad, al final terminarás pagando más cuando pases por la caja registradora y eso puede ser peligroso para tu economía si lo financias con las tarjetas de crédito.

Es posible que el saldo de tus tarjetas vaya creciendo mes a mes porque estás gastando más de lo que ganas y los intereses de las tarjetas de crédito anularán el ahorro de la compra mayorista.

La publicación especializada Investopedia ofrece algunos ejemplos que nos hará pensarlo dos veces antes de acumular productos en casa.

Imagina que normalmente compras tu botella de champú favorito de unos 600 ml por 12 dólares, lo que significa que el producto cuesta aproximadamente 20 dólares el litro. Pero un día vas al supermercado y encuentras una botella de 5 litros por 45 dólares, que equivale a 10 dólares el litro. A simple vista parece una ganga imposible de despreciar.

Lo barato sale caro

¿Pero realmente vale la pena? Lo primero que ocurrirá es que probablemente te aplicarás el champú en abundancia porque ya no necesitas rendirlo. También puede ocurrir que te hartes de usar siempre el mismo champú, o que su uso frecuente te de caspa y te cambies de marca antes de haber acabado la botella

No olvides que, aunque el precio por unidad es menor, el precio total es superior al que necesitabas gastar para lavarte el cabello durante todo un mes.

Es probable que por gastar 45 dólares en el champú en vez de 12 dólares tengas que dejar de comprar algo que también necesitabas, o que lo financies con la tarjeta y al final te salga más caro.

Otro factor para considerar es el costo del almacenamiento. Si compras por bultos necesitarás más espacio para guardar tus productos, especialmente si se trata de alimentos que requieren refrigeración. Para eso necesitarás una nevera más grande y para mantenerla a una temperatura adecuada deberás pagar más electricidad.

Consumir en exceso es un mal hábito. Si compraste un jarra gigante de mayonesa, terminarás usando más, especialmente si se acerca a las fechas de vencimiento. Lógicamente justificarás el consumo de mayonesa colocándola a todas tus recetas y, además, ahorraste dinero en cada cucharada. Pero es bueno que te preguntes si hubieras comido tanta mayonesa si hubieses comprado el tarro pequeño.

La conclusión es que la mejor manera de reducir tus gastos no pasa por comprar productos al mayor para obtener el descuento. Sino al ser prudente con lo que compras y para qué lo estás comprando.

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