¿Puede evitarse que todo gire en torno a Madrid y Barcelona?

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Cientos de vehículos colapsaron el pasado fin de semana la autovía de Despeñaperros en señal de protesta por el 'olvideo de Jaén'. EFE
Cientos de vehículos colapsaron el pasado fin de semana la autovía de Despeñaperros en señal de protesta por el 'olvideo de Jaén'. EFE

Hubo manifestaciones por el 8M en todo el país, pero Madrid -donde, además, al estar prohibidas, las pocas que hubo fueron concentraciones ilegales- acaparó buena parte de los focos de informativos, radios y webs. Una centralización que no es una excepción.

Recordarán que 'Filomena' descargó en media España una imponente tormenta de nieve y frío a principios de año. Pero durante días pareció que solamente la capital había quedado paralizada por su virulencia.

Algo similar sucedió con las muestras de rechazo por la encarcelación del rapero Pablo Hasél. Zaragoza, Córdoba o Vigo, por poner tres ejemplos, celebraron sus propias reuniones públicas. Pero quedaron silenciadas por las de Barcelona.

La explicación más recurrente es que en Madrid, y en menor medida en la ciudad condal, suelen acontecer los eventos más concurridos. Los que presentan una participación más voluminosa y que ofrecen imágenes -para textos escritos- y tiros de cámara- para noticias en vídeo- más atractivas. Eso es obvio, nadie lo va a negar.

Pero lo cierto es que se abusa de esa excusa para acabar silenciando a 34,7 millones de españoles. Porque según los últimos datos del INE, siete de cada diez españoles no vive en ninguna de esas dos ciudades. Concretamente el 73,9% de la población.

Ahora bien. ¿Qué pasa con las protestas y movilizaciones ciudadanas que, por su naturaleza, ocurren en capitales de provincia o regiones menores? Ahí no caben excusas. Desagravios hay muchos, pero por ajustarnos a la actualidad, cabe mencionar el de Jaén.

La provincia andaluza lleva varias semanas encadenando marchas, protestas y altercados históricos. Pero es muy probable que la mayoría de los españoles solamente se hayan enterado de una de ellas.

Recapitulemos:

-Un video difundido el 13 de febrero por las redes sociales inmortalizó la brutal agresión de dos agentes que estaban fuera de servicio a un vecino y a su hija menor de edad en una calle de Linares. La viralización del mismo motivó una concentración improvisada en los alrededores de la comisaría que, horas más tarde, derivó en unos altercados en los que dos manifestantes resultaron heridos por munición real. Un hecho que la Policía calificó de error y ahí quedó la cosa.

-Pocos días después, las provincias andaluzas de Córdoba y Jaén protagonizaron un choque de intereses motivado por la elección de la capital cordobesa como sede de una nueva base logística militar del Ejército de Tierra, para la que la jienense contaba, según la empresa especializada, con todas las papeletas. La decisión, en cualquier caso, se tomó en Madrid.

-Y este último fin de semana la plataforma cívica 'Jaén merece más' alentó la creación de una caravana de centenares de coches con salida desde distintos puntos y con destino a Despeñaperros. La autovía de entrada a la provincia desde Castilla La Mancha y, por extensión, Madrid. El colapso de la carretera apenas ha tenido repercusión, salvo en pequeñas notas a pie de página.

Recuperemos los tres enunciados, pero cambiando el ‘dónde’.

-¿Qué hubiera sucedido si dos policías fuera de servicio hubieran agredido a padre e hija en las Ramblas de Barcelona?

-¿Y Si Cataluña le hubiera arrebatado una inversión millonaria a Madrid cuando todo indicaba que sería al contrario?

-O, por ejemplo, ¿si una protesta de ciudadanos madrileños hubiera cortado el principal acceso a Madrid por cualquiera de las carreteras nacionales que la conectan con el resto del país?

Probablemente todas las televisiones hubieran mandado varios periodistas para cubrir in situ lo sucedido en tiempo real. Incluso alguna cadena habría estado tentada de improvisar un plató para celebrar allí uno de sus debates.

Suposiciones aparte, lo que sí que es cierto es que centralizar toda la información tergiversa la imagen del país. La capital concentra el 13,7% de la población, pero suma el 29,5% de los funcionarios estatales. Eso conlleva que exista, cada vez más, una especie de Madrid D.F. económico que empieza a reproducirse informativamente hablando. En el Reino Unido ha sucedido algo similar durante años. Aunque de un tiempo a esta parte algunas de las principales cadenas de televisión como la BBC o Channel 4 han descentralizado sus estudios.

¿Y qué hay de las instituciones? ¿Por qué no es más habitual que un Consejo de Ministros se celebre fuera del Palacio de la Moncloa? ¿O por qué no ubicar la sede de un nuevo organismo fuera de Madrid y Barcelona? La descentralización es como un unicornio. Pero por algún lado habría que empezar.

EN VÍDEO | Un joven herido de Linares es herido tras los disparos de la Policía con un arma de postas

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