¿Cómo de fácil (o difícil) es implantar falsos recuerdos? Incluso de haber cometido un delito

Nuestra memoria crea y reconstruye recuerdos constantemente | imagen Pixabay

Mucha gente cree que nuestra memoria es una especie de grabadora que deja registrados fielmente todos los momentos de nuestra vida, sin embargo la realidad es más extraña y no tiene nada que ver con esa idea de los recuerdos como trozos de vida grabados. De hecho nuestro cerebro está constantemente creando, distorsionando y reconstruyendo cada detalle de nuestros recuerdos. Nuestra memoria se adapta, cambia e incluso fabrica falsos recuerdos de acontecimientos que ocurrieron de manera diferente o que, directamente, no ocurrieron.

¿Recuerdas cuando de pequeño te perdiste en un supermercado y tus padres estuvieron horas buscándote? Este experimento es uno de los más conocidos y es sorprendente saber la cantidad de personas que afirman recordar ese pasaje de su vida, cuando en realidad nunca ocurrió. Otro ejemplo es “Dime qué recuerdas cuando de niño te escayolaron la pierna durante un verano entero”, cuando lo cierto es que ese percance nunca tuvo lugar, y aún así mucha gente responde sus vivencias y recuerdos de esa época.

Existen docenas y docenas de artículos científicos que han estudiado estos falsos recuerdos, pero existe un trabajo que ha levantado un enorme debate entre los psicólogos y neurocientíficos. En 2015, dos investigadores de la Universidad de Bedfordshire en Inglaterra publicaron en Psycological Science un sorprendente estudio en el que un elevadísimo porcentaje de personas (el 70% de los participantes en el estudio) afirmaban recordar un momento de sus vidas en el que habían cometido un delito, a pesar de que ese pasaje era falso y había sido inducido por los investigadores.

En aquel estudio de 2015 los psicólogos de Bedfordshire mezclaban datos verdaderos con hechos falsos para intentar implantar falsos recuerdos a los participantes. Por ejemplo les decían que, cuando eran jóvenes, se pelearon violentamente con alguien que conocían (aquí daban datos reales de personas de su familia) y que la policía tuvo que intervenir, llegando incluso a detenerles.

Es normal distorsionar o inventar un pequeño recuerdo, como perderse en un parque cuando eres niño, pero un evento tan crucial en la vida de alguien como ser detenido por haber cometido un delito debería ser recordado realmente y muchos investigadores abrieron un debate sobre aquel artículo, sus métodos y sobre si era posible que inducir un recuerdo falso de este tipo pudiera ser tan fácil.

Los psicólogos debaten si es tan fácil inducir falsos recuerdos tan importantes como el de ser detenido por un delito | imagen Pixabay

Tres años después, la polémica sigue abierta porque otro grupo de investigadores han publicado este año 2018, y en la misma revista (Psycological Science), un nuevo artículo contradiciendo los resultados de aquel estudio.

El nuevo trabajo, realizado por el equipo de psicólogos de Kimberly Wade en la Warwick University, aduce que la clave está en lo que consideramos “falsos recuerdos”. De hecho, Wade explica que la mayoría de los recuerdos falsos que los anteriores psicólogos produjeron no eran en realidad recuerdos falsos puesto que contemplaron criterios demasiado amplios para poder considerar qué constituye un recuerdo falso.

Explicado en palabras sencillas por la propia Wade: En estos estudios de memoria los sujetos y voluntarios a menudo especulan e imaginan cómo podría haber sido la experiencia que intentan sugerirles, pero eso no significa que realmente la recuerden. En muchos casos pueden decir, por ejemplo, “creo que mi amigo llevaba una camiseta roja, porque la usaba mucho, y supongo que aquello sucedió cerca de mi casa”, pero a continuación el sujeto añadía “sí, podía haber sucedido, no lo recuerdo bien, pero es posible que sucediera”.

Estas respuestas, según el nuevo estudio, se consideraron como “falsos recuerdos” cuando en realidad el sujeto solo especula e intenta imaginar si fue posible… pero no deben contabilizarse como falsos recuerdos inducidos. Los psicólogos del estudio de 2015 contabilizaron estas especulaciones como hechos que el sujeto recordaba, y por eso los resultados fueron tan altos (un 70%)… en realidad, los datos estaban inflados.

¿Es nuestra memoria tan adaptable, maleable o manipulable como para dejarse vencer tan fácilmente? Incluso en un momento tan fundamental como el de haber cometido un delito o ser detenido por la policía. El debate que se ha establecido alrededor de este tema es apasionante, porque incide directamente no solo en lo que recordamos de nuestra propia vida, sino en lo que alguien puede llegar a hacernos creer que ocurrió.

Referencias científicas y más información:

Julia Shaw, Stephen Porter “Constructing Rich False Memories of Committing Crime” Psycological Science (2015) doi.org/10.1177/0956797614562862

Kimberley A. Wade, Maryanne Garry, Kathy Pezdek “Deconstructing Rich False Memories of Committing Crime: Commentary on Shaw and Porter” (2018) Psycological Science (2018) doi.org/10.1177/0956797617703667