La comisaria europea de Energía dice que es "necesario" introducir un tope al precio del gas ruso

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Inflación disparada, dependencia insana de la energía rusa y riesgo de cortes de electricidad. La Comisión Europea se enfrenta a uno de sus inviernos más preocupantes. ¿Qué soluciones puede aportar? ¿Y cómo piensa aliviar el impacto de las crecientes facturas en los ciudadanos? La Comisaria de Energía, Kadri Simson, se une a nosotros en The Global Conversation para decirnos más al respecto.

La presidenta de la Comisión Europea Ursula von der Leyen, anunció recientemente que Rusia recibirá nuevas sanciones. A la espera de que estas cubran lo que los paquetes anteriores dejaron de lado, Kadri Simson opina que es turno del gas ruso.

"Personalmente, creo que es necesario introducir un tope al precio para el gas ruso, porque todavía no tenemos sanciones sobre el gas. Pero es injusto que Rusia, que está manipulando con sus suministros, cubra parcialmente los volúmenes recortados con precios más altos".

Sin embargo, hay muchos factores en juego antes de considerar la implementación de esta medida, como garantizar la seguridad del suministro antes de este invierno y el del próximo año.

"Sabemos que Rusia no tiene conexiones alternativas de gasoductos que le permitan vender el gas, que no va a vender a sus actuales compradores que sí tienen contratos válidos. No tienen la posibilidad de venderlo a otro. Y por eso el tope al precio puede ser un camino más para que sigan teniendo la única oportunidad de obtener algunos ingresos. Pero se les corta el acceso a los ingresos excedentes que también están disponibles para ellos", dijo Simson.

"Al mismo tiempo, los Estados miembros ya han hecho mucho. Han aplicado medidas para reducir el consumo global de gas y han tenido mucho éxito en las actividades de llenado de los depósitos. Así que ahora mismo, nuestro almacenamiento subterráneo de gas está lleno en más de un 86%. Y esto es más alto de lo que habíamos acordado en pleno verano."

Por otra parte, algunas de las medidas que ya han sido propuestas por la Comisión, tanto el impuesto de solidaridad como los ingresos de mercado, siguen pareciendo un poco difíciles de aplicar.

"El tope al precio para estos productores de electricidad que están produciendo electricidad con costes significativamente más bajos que, por ejemplo, las centrales de gas…Este dinero estará disponible para que los gobiernos lo utilicen y apoyen a los consumidores minoristas y a las pequeñas empresas, y estará disponible inmediatamente. La contribución de solidaridad se refiere entonces a los ingresos, a los excedentes de ingresos que las empresas de combustibles fósiles están obteniendo este año. Eso significa que no proporciona contribuciones adicionales antes de final de año", explicó la comisaria.

La comisaria asegura que no llegaremos a una situación en la que los ciudadanos europeos se vean obligados a reducir su demanda, ni a ahorrar energía activamente. Aunque sea una "actitud razonable" que permite reducir las facturas.

"Los hogares son clientes protegidos. Así que incluso si nos enfrentamos a la crisis y no tenemos suficientes suministros, los hogares estarán protegidos... Pero en este momento, si millones de europeos se comportan correctamente y no malgastan la energía, eso significa que nuestra industria no tiene que enfrentarse también a esta situación, que hay que racionar".