Comienza en Argentina el juicio contra el expolicía Mario Sandoval por un secuestro de la dictadura

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Comienza en Argentina el juicio contra el exinspector de policía Mario Sandoval. Está acusado de crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura milita. En este caso se le procesa por el secuestro del estudiante Hernán Abriata en 1976.

El joven de 24 años, militante de las Juventudes Peronistas, fue llevado a la Escuela de Mecánica de la Armada, la aterradora ESMA, para ser torturado y permanece desaparecido desde entonces.

Lo niega todo

Sandoval ha negado cualquier relación con los hechos, repitiendo que se trata de un juicio político:

"Yo me pregunto: ¿cómo pudieron los miembros de la familia Abriata cambiar de declaración, de acomodarlas sabiendo con fines ilegales sin importarles la verdad para imputar y buscar condenar a un inocente, en este caso, yo, de un hecho que no cometí?"

También ha negado ser el agente apodado "Churrasco", según testimonios de supervivientes, por torturar a prisioneros con descargas eléctricas, muy activo en la ESMA.

Las pruebas en su contra

La entonces novia de Abriata, Mónica Dittmar lo identifica como la primera persona que entró en su casa para llevárselo. La abogada Sol Hourcade asegura tener evidencias suficientes que lo podrían condenar hasta a 25 años de prisión.

"Lo que esperamos es que se pueda producir toda la prueba que se recolectó durante la etapa de investigación y que eventualmente el tribunal llegue a la condena de Mario Alfredo Sandoval. Entendemos que las pruebas demuestran su responsabilidad en lo que padeció Hernán Abriata ese 30 de octubre del 76".

Tras el regreso de la democracia, Sandoval se refugió en Francia, donde fue identificado por un estudiante en París. Argentina pidió su extradición, que fue finalmente concedida en 2019.

El acusado mantiene que Francia lo extraditó solo por el secuestro de Abriata, no por las torturas, a pesar de que su país la solicitó por un total de 596 casos.