Los comerciantes de Sol tras los disturbios: ¿Qué culpa tenemos nosotros?

Agencia EFE
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Madrid, 18 feb (EFE).- Algunos comerciantes de la Puerta del Sol de Madrid y calles aledañas se han encontrado con los escaparates de sus tiendas destrozados y establecimientos saqueados tras la manifestación que tuvo lugar el miércoles en la plaza madrileña para protestar por el encarcelamiento del rapero Pablo Hásel.

"¿Qué culpa tengo yo, qué culpa tenemos todos?", se pregunta Carlos García, dependiente de uno de los kioscos de la Puerta del Sol mientras contempla las cristaleras destrozadas tras la protesta.

Carlos ha dicho que "se manifiesten lo que quieran", pero considera que personas como las que protagonizaron los disturbio el miércoles "no viene a manifestaciones" sino "a montar el lío" y "aprovecha la multitud para destrozar todo lo que pueda".

"Vuelve el terrorismo", ha apuntado un peatón que transitaba este jueves por la mañana por esta céntrica plaza de la ciudad.

La calle Arenal, que se extiende desde la Puerta del Sol hasta la plaza de Ópera, ha sido la que más destrozos ha sufrido en esa zona a causa de los disturbios, que se saldaron con 19 detenidos y 55 heridos, entre ellos 35 policías.

La mayoría de los negocios afectados son franquicias y sucursales de banco.

Los manifestantes rompieron la cristalera y la puerta de una tienda de ropa donde además robaron la caja registradora, y la dependienta de un comercio de ropa interior ha comentado confusa que le robaron un maniquí.

"Supongo que lo querrían como ariete", ha dicho.

Magalí, dependienta de una administración de lotería de la calle Arenal, barre los cristales de la puerta ya inexistente del establecimiento donde trabaja ayudada por la dependienta del estanco de al lado.

En su caso, cuenta que no llegó a presenciar los disturbios en primera persona porque decidieron cerrar el local sobre las seis de la tarde, cuando les avisó la policía de lo que podría pasar unas horas más tarde.

En cambio, una dependienta de una perfumería cuenta que cerraron después de las ocho de la tarde por "miedo", al escuchar "mucho jaleo y muchos gritos".

Otra de las consecuencias de la violenta protesta del miércoles es la falta de adoquines tras arrancar algunos de ellos los manifestantes, lo que esta mañana ha provocado el tropiezo de algún peatón.

La estación de Metro y Cercanías de Sol también ha sufrido daños en su acceso acristalado conocido como popularmente como la "ballena", así como algunos desperfectos en ascensores, cuyo impacto económico se está valorando, han informado a Efe fuentes de Renfe.

La portavoz del Gobierno municipal, Inmaculada Sanz, ha dicho en la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno que "en principio los seguros deberían cubrir" los desperfectos ocasionados, si bien desde el Consistorio hablarán con los comerciantes.

El Ayuntamiento de Madrid está valorando los daños provocados en una protesta que ha supuesto un nuevo mazazo para los comerciantes de la Puerta del Sol y alrededores, afectados ya por la crisis del coronavirus y por el cierre algunos días de enero tras el temporal de Filomena.

(c) Agencia EFE