Colombia y Venezuela reabren su frontera tras siete años de distanciamiento

© Reuters/Leonardo Fernández Viloría

Ambos gobiernos reabrieron el paso fronterizo entre sus países, cerrado para el tránsito de vehículos en los últimos siete años luego de que así lo ordenara el presidente venezolano Nicolás Maduro. Esta medida, sumada a la reactivación de los vuelos, marca una nueva etapa en las relaciones entre Bogotá y Caracas, tras la llegada al poder del primer presidente de izquierda en Colombia, Gustavo Petro.

Culmina el cierre de siete años en la frontera terrestre entre Colombia y Venezuela.

El acto tuvo lugar este lunes 26 de septiembre de 2022 en el Puente Simón Bolívar, el principal paso fronterizo entre los dos países, que a partir de ahora se espera se mantenga en funcionamiento para el tránsito vehicular.

Una medida que habían estado esperando miles de habitantes, gremios y empresarios de lado y lado. Se reconectará así el tránsito de carga por los puentes que comunican al departamento colombiano de Norte de Santander, en el noreste del país, con el estado venezolano de Táchira.

Se trata de la zona por donde miles cruzan a diario caminando, principalmente inmigrantes venezolanos, la única forma en que ha sido posible transitar desde que el presidente Nicolás Maduro dicto la prohibición, en 2015.

Maduro ordenó el cierre después de un incidente durante las operaciones contra el contrabando en una comunidad fronteriza. El tráfico peatonal finalmente se reanudó y parte de la carga continuó moviéndose a través de un puente más al norte.

Con la nueva disposición está prevista la recuperación total del que fuera el paso fronterizo más activo de América Latina, una línea limítrofe de más de 2.200 kilómetros.

"Esta es la reapertura después de siete años de cierres intermitentes o permanentes de la frontera, en donde tanto el pueblo del Táchira (Venezuela) como el pueblo de Norte de Santander (Colombia) van a tener un reencuentro maravilloso", destacó en la víspera el ministro de Comercio, Industria y Turismo de Colombia, Germán Umaña, quien se reunió el domingo 25 de septiembre con las autoridades locales para supervisar los preparativos.

Gustavo Petro celebró la reapertura de la frontera

El mandatario colombiano celebró la vuelta a la normalidad en un paso tan importante como el existente entre Colombia y Venezuela y afirmó que este acto debe "redundar en un salto cualitativo en materia de derechos humanos para las personas que transitan esta frontera.

Petro destacó que esta decisión normalizará el movimiento de personas y comercio que antes existía. "Cualquiera que mida los flujos de comercio internacional, culturales, de población, encontrará siempre que la mayor cantidad se realiza entre vecinos y así era antes de que la locura sectaria se adueñara de corazones y cerebros", apuntó.

En el acto protocolario, en el que se interpretaron los himnos nacionales de los dos países y donde las dos delegaciones se encontraron, Petro destacó la posibilidad que existe de que un camón vaya desde Guyana hasta la Patagonia argentina, en un esfuerzo por promocionar una integración sudamericana. Unos primeros pasos que podrían ser el inicio de un mercado común.

Petro destacó también la necesidad de que la vía que une Colombia con Venezuela "construya desarrollo" a su alrededor y "permita el progreso e industrialización de regiones como el Norte de Santander, Santander y Táchira, en Venezuela".

Por su parte, la delegación venezolana, encabezada por el ministro de transporte, Ramón Velásquez, celebró la decisión de reabrir la frontera. "Los pasos fronterizos, a partir de hoy, quedan abiertos. Todo el potencial comercial, toda la frontera comercial queda abierta, con las regulaciones establecidas por las aduanas de ambos países", confirmó el ministro, tras calificar el acontecimiento como "fundamental".

Acabar las “trochas”, otro objetivo de la reapertura de la frontera terrestre

Umaña también señaló que otro de los objetivos principales de esta medida es terminar “para siempre las trochas”, los pasos no autorizados y utilizados por ciudadanos de los dos países como alternativa al cierre de los cruces peatonales.

Todo tipo de bienes han seguido ingresando ilegalmente a Venezuela por caminos de tierra manejados por grupos armados y otros con la bendición de funcionarios de ambos lados de la frontera. De igual manera, las importaciones ilegales también ingresan a Colombia, pero en menor escala.

Asimismo, los delincuentes utilizan los caminos de tierra para el tráfico de drogas y personas, indican las autoridades.

Una nueva etapa en las relaciones entre Bogotá y Caracas

La reactivación de los pasos legales se registra luego de que el pasado 9 de septiembre fuera anunciada de manera simultánea por ambos gobiernos, que señalaron un paso hacia la normalización plena de las relaciones entre los dos países.

En ese momento, sus administraciones también informaron sobre la reanudación de vuelos, suspendidos desde la aparición de la pandemia del Covid-19.

“El intercambio y la cooperación entre nuestros pueblos empiezan con buen pie”, escribió entonces el presidente Nicolás Maduro.

El pasado sábado 24 de septiembre, el embajador de Colombia en la capital venezolana, Armando Benedetti, confirmó que la reconexión aérea también tiene lugar este 26 de septiembre, con un vuelo de la compañía venezolana Turpial Airlines, proveniente de Caracas y con destino Bogotá.

Desde el Gobierno del fallecido mandatario Hugo Chávez, que heredó el Ejecutivo a Maduro, las dos naciones han cruzado fuertes acusaciones, especialmente por la presencia de grupos armados colombianos que, según los señalamientos de los gobiernos anteriores en Colombia, han sido acogidos por las autoridades venezolanas.

Pero en 2019, las relaciones quedaron aún más afectadas. Se rompieron cuando el entonces mandatario colombiano Iván Duque reconoció, junto a más de 50 países, entre ellos Estados Unidos, al líder de la oposición venezolana, Juan Guaidó, como presidente de Venezuela.

Los anuncios sobre el acercamiento diplomático se produjeron un mes después de que Gustavo Petro asumiera como el primer presidente de izquierda de Colombia, iniciando un deshielo entre Bogotá y Caracas.

Petro, que asumió el cargo el 7 de agosto, abandonó la oposición de su predecesor hacia Maduro y rápidamente se movió para restablecer las relaciones con su Gobierno. Ambos ahora han aceptado sus respectivos embajadores.

Se espera que Maduro y Petro sigan sumando medidas que marquen un nuevo hito en las relaciones entre los dos países vecinos.

Con EFE y medios locales