Los colegios mayores reclaman un protocolo para reanudar su actividad con garantías

Madrid, 17 may (EFE).- El estado de alarma ha provocado que los colegios mayores hayan tenido solo una ocupación de entre un 5 y un 25 % estos meses y, aunque han puesto en marcha medidas de higiene y prevención frente al coronavirus, reclaman a las Administraciones un protocolo para poder ofrecer las máximas garantías el próximo curso.

Lo ha señalado en una entrevista con Efe Juan Muñoz, presidente del Consejo de Colegios Mayores Universitarios -engloba a 125 centros con 17.000 estudiantes de 24 universidades-, que ha explicado que han permanecido estudiantes internacionales, refugiados o universitarios con personas de riesgo entre sus familiares.

Sobre la polémica por la imposibilidad de regresar a recoger los apuntes y libros que se dejaron muchos universitarios al regresar a sus casas, Muñoz asegura que los colegios mayores "están remitiendo todos estos materiales necesarios de una manera voluntaria a sus colegiales".

PREGUNTA: ¿Por qué han permanecido abiertos los colegios mayores durante la crisis sanitaria?

RESPUESTA: Desde que comenzó la crisis los colegios mayores han estado en comunicación permanente con las autoridades competentes, optando en su gran mayoría, en consonancia con las recomendaciones de los responsables de la administración pública, por permanecer abiertos para prestar sus servicios a aquellos colegiales que deseasen quedarse: estudiantes internacionales, refugiados o universitarios con personas de riesgo entre sus familiares.

Entre aquellos colegios cuyas comunidades no han establecido el cierre obligatorio -todas excepto Castilla y León, Aragón y Canarias-, el 85 % permanecen abiertos. La ocupación ronda entre un 5 y un 25 % de su capacidad.

Se han establecido medidas concretas para que los colegiales vivan en unas condiciones higiénicas acordes a la coyuntura: servicios de limpieza específicos para desinfección, dispensadores de gel y guantes, distanciamiento social, aislamiento de casos sospechosos.

P: ¿Se han seguido cobrando las cuotas a los universitarios?

R: Muchos de los colegiales decidieron regresar a sus hogares y, consecuentemente, no han hecho uso de las instalaciones y los servicios que aún permanecían con actividad.

La comunicación con ellos y sus familias para atender las preocupaciones que pudieran derivarse de esta cuestión ha sido permanente, renunciando en su mayoría a cobrar las cuotas de los meses siguientes.

Desde el Consejo se ha recomendado a sus asociados que no cobren las cuotas correspondientes a abril, mayo y junio. En su mayoría -un 80 %-, los colegios han decidido no cobrar estas cuotas.

Algunos han decidido pasar una pequeña parte de los recibos en función de sus especiales circunstancias.

P: ¿Qué soluciones están dando a los residentes que dejaron en los colegios su material de estudio?

R: Se ha establecido comunicación con los Ministerios de Interior, Sanidad y Universidades para dar una respuesta a los miles de colegiales en esta situación. Sanidad ha indicado que no se puede viajar entre provincias hasta que se concluya en la región de origen y de destino la Fase 3.

Para tratar de paliar esta situación, los colegios mayores están remitiendo todos estos materiales necesarios de una manera voluntaria a sus colegiales.

P: La "nueva realidad" requerirá de nuevos protocolos en los colegios mayores?

R: La falta de instrucciones claras por parte de las autoridades sobre temas como la desescalada o un protocolo concreto para nuestro sector sobre esa nueva normalidad produce a nuestros asociados mucha incertidumbre.

Estamos trabajando para que ese protocolo tome forma, ya bien sea de carácter oficial al conseguir que los responsables de la Administración respondan a nuestras peticiones al respecto o a través de nuestros servicios de prevención que nos ayuden a hacer un protocolo para poder reanudar la actividad con todas las garantías.

El sentido común nos dice que este proceso ha de ser gradual para evitar contagios, pero necesitamos contar con la opinión de expertos para tomar todas las decisiones sobre las peculiaridades de nuestros centros (zonas comunes, deportivas, salones de actos, comedores, cafetería). Y, sobre todo, de cara al próximo curso, asegurarnos con contar con todas las medidas necesarias para garantizar la seguridad de nuestros colegiales y trabajadores.

P: ¿Cómo ha sido el confinamiento para los jóvenes que se han quedado en un colegio mayor?

R: Se han generado unas dinámicas entre colegiales y personal realmente potentes a nivel emocional. Las historias que nos llegan demuestran que en momentos de crisis las personas se apoyan los unos en los otros.

Hay muchos jóvenes que tienen a sus familias lejos y en condiciones inciertas. Universitarios internacionales o refugiados, a veces con dificultades de integración han estrechado lazos con el resto de colegiales y con el personal.

Por ejemplo, Elisabet, del departamento de administración de uno de los colegios de Barcelona, nos comentaba emocionada hace unos días que la incluyeron en "La Résistance", un grupo de Whatsapp, y, aunque al principio compartía con ellos contenidos meramente informativos, más adelante, la comunicación era más personal.

Otro ejemplo es la compilación de cuentos en distintos idiomas que diseñaron para el Día del Libro.

P: ¿La solidaridad ha estado presente?

R: Los colegiales también se han movilizado para sumarse a los movimientos solidarios. Los colegios que tienen impresoras 3D las están empleando para desarrollar pantallas de protección para los sanitarios, otros elaboran mascarillas y batas para residencias de la tercera edad, se han organizado concursos de fotografía y música a través de las redes para recaudar fondos, hay programas de donación de comida y muchos forman parte de programas de apoyo telefónico para personas mayores y con diversidad funcional.

Por Pilar Rodríguez Veiga

(c) Agencia EFE