¿Realmente hay un cocodrilo en el Pisuerga? ¿Podría sobrevivir en ese clima?

Javier Peláez
·6 min de lectura
Operativo de búsqueda del cocodrilo en la confluencia del Pisuerga y el Duero | imagen Photogenic/M.A Santos/Europa Press
Operativo de búsqueda del cocodrilo en la confluencia del Pisuerga y el Duero | imagen Photogenic/M.A Santos/Europa Press

Un cocodrilo en el Pisuerga. Parece el título de una de esas películas de ciencia ficción baratas que unen una localización inadecuada en la que se cuela un monstruo depredador que sorprende a sus desprevenidos habitantes. Las noticias que nos llegan son cada vez más extrañas y desconcertantes, a pesar de que ni siquiera está claro qué estamos buscando y, mirando el rumbo que han tomado los acontecimientos, quizá algún día alguien se anime a realizar una película con este enrevesado guión.

Recapitulemos... el pasado sábado la policía y el Centro de Emergencias de Castilla y León recibían una llamada alertando de un desconcertante avistamiento: varios testigos aseguraban haber divisado un gran cocodrilo que, según sus estimaciones medía más de metro y medio, en la confluencia de los ríos Pisuerga y Duero, en el municipio de Simancas (Valladolid).

A partir de ese momento todo el asunto empezó a tomar un cariz casi surrealista. El operativo de búsqueda se inició con patrullas locales, a las que se unió la Guardia Civil y su sección del Seprona (Servicio de Protección de la Naturaleza), a las pocas horas se incorporaron diferentes zoólogos, rastreadores y hasta llegaron efectivos del Ministerio de Transición Ecológica. En un abrir y cerrar de ojos, el supuesto cocodrilo del Pisuerga se hace viral, se crean mil memes, surgen canciones humorísticas y todos los medios se lanzan a la noticia. Las patrullas y rastreadores mantienen el operativo durante varios días más, encontrando todo tipo de pruebas bastante contradictorias: algunos rastros poco convincentes y un pez a medio devorar que apunta a que, en realidad, podría tratarse de una nutria. La última hora del reptil nos dice que el dispositivo de búsqueda continuará durante algunos días más, incorporando ahora cámaras termográficas para revisar los márgenes del río y un dron que sobrevolará el cauce tomando imágenes aéreas.

Cuando las noticias se agolpan tan rápido y de manera tan arbitraria en la retina del lector, suele ocurrir que la información confunde más que aclara y al final nadie sabe nada claro… ¿Hay realmente un cocodrilo en Valladolid?, ¿Qué pruebas reales tenemos?, ¿Podría sobrevivir a un clima tan diferente?... para contestar todas estas preguntas y algunas más, contactamos con Álvaro Bayón, experto biólogo y divulgador que precisamente se encuentra actualmente preparando su Doctorado en especies exóticas invasoras en la Universidad de Sevilla.

Efectivos de la Guardia civil se preparan para la búsqueda del supuesto cocodrilo  | imagen Photogenic/M.A Santos/Europa Press
Efectivos de la Guardia civil se preparan para la búsqueda del supuesto cocodrilo | imagen Photogenic/M.A Santos/Europa Press

La primera pregunta es evidente: ¿Hay realmente un cocodrilo en el Pisuerga?

“Empecemos advirtiendo que el cocodrilo ha sido "avistado" por unos jóvenes, pero no hay ni una fotografía. Algo muy extraño en los tiempos de redes sociales y teléfonos móviles en los que vivimos”. Incontables estudios en neurociencia nos han enseñado lo poco fiables que pueden llegar a ser los testigos y no podemos descartar el “sesgo de confirmación”: si alguien afirma que ha visto un cocodrilo, es mucho más probable que los siguientes testigos estén influenciados y crean ver también lo que les han indicado. Para los primeros testigos, y suponiendo que no quisieran gastar una broma, un tronco flotando o una nutria pueden parecer un cocodrilo en un vistazo rápido o a cierta distancia. Esta afirmación ya condiciona al resto de personas que lo han avistado. En estos momentos no tenemos ninguna evidencia concluyente que nos permita asegurar que realmente hay un cocodrilo en el río.

¿Qué es lo más probable con las pruebas que tenemos?

Las noticias dicen que han encontrado un rastro que consiste en vegetación aplastada y restos de peces a medio comer. Un cocodrilo que salga a tierra a comerse un pez me parece muy muy raro, pero si además lo ha dejado a medio comer, es aún más raro. Los cocodrilos son animales de sangre fría, comen de forma muy voluminosa en poco tiempo y luego permanecen largos periodos sin comer... dejar un pez a medias no es un comportamiento habitual y se parece más a lo que haría un mamífero, como por ejemplo una nutria.

El rastro también podría ser causado por gente que ha pasado por ahí y que, en algún momento, ha aplastado la vegetación. Las nutrias también pueden ser grandes, pero se me antoja difícil confundirlas con un cocodrilo... salvo que "quieras confundirlas con un cocodrilo", y estaríamos en el caso de alguien gastando una broma pesada.

Pero suponiendo que hubiera un cocodrilo… ¿Qué especie sería la más probable?

La primera identificación realizada por un herpetólogo, pero basándose en un rastro, es que se trata de un cocodrilo del Nilo (Crocodylus niloticus)... esto no me cuadra, básicamente por el clima”, explica el biólogo. “Esta especie habita entre el Trópico de Cáncer y el de Capricornio en el continente Africano, es muy poco frecuente encontrarlo fuera de esos márgenes. El 95% de la distribución del cocodrilo del Nilo se encuentra entre esos dos trópicos, y el resto se observa un poco en Sudáfrica o Egipto, pero en ríos cuya procedencia es tropical, como el Nilo. Otros reptiles, como los caimanes de China o de Mississippi, tendrían menos problemas en aclimatarse, pero esa especie en concreto sufría mucho más”.

En esa misma línea, en las últimas horas otro experto, en una segunda evaluación, ha declarado que “de tratarse de algún reptil de gran tamaño, más que un cocodrilo del Nilo se trataría de un caimán, bien un caimán de China (Alligator sinensis) o bien un caimán del Mississippi (Alligator mississippiensis)”.

¿Cómo podría llegar un cocodrilo o un caimán a Valladolid?

Esto parece más claro: algún particular lo ha adquirido de manera ilegal. El Apéndice 1 del CITES (Convenio Internacional de comercio de especies amenazadas) prohíbe el comercio de dos de estas especies: el cocodrilo del Nilo y el caimán de China, por lo que su tenencia, transporte y comercio sería totalmente ilegal. Por su parte, el caimán del Mississippi sí permite más posibilidades, siempre que se realice legalmente la importación, para que algún particular haya conseguido un ejemplar, que tenga todos los papeles y autorización de manera legal.

Por tanto: el comercio de dos de estas tres especies está prohibido, y en el caso del caimán del Mississipi, aunque se puede tener de manera legal, no parece lógico que el dueño no haya avisado de que se le ha escapado por lo que, probablemente, también lo habría adquirido de manera ilegal.

¿Pueden sobrevivir en un ambiente tan diferente?

Son animales muy grandes, no le tienen miedo a nada, están en la cima de la red alimenticia, así que no tendrían ningún depredador que les amenazara. El cocodrilo del Nilo es muy agresivo, pero también es muy esquivo, su comportamiento habitual es de esconderse. Por su parte, un caimán del Mississipi se expondría más.

¿Sobrevivir? El cocodrilo del Nilo lo tendría muy complicado porque esas regiones de Castilla y León son muy frías. El caimán del Mississippi y el de China, no tendrían tantos problemas en aclimatarse al frío vallisoletano, estarían más aletargados que en su clima natural pero los dos caimanes podrían sobrevivir y aguantar incluso el invierno.

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Agradecimientos: Gracias a Álvaro Bayón, (@Varyingweon en twitter) por responder amablemente a las cuestiones de este artículo.