"El cineasta", viñetas que sacan del olvido al cineasta Édouard Luntz

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Fotografía facilitada por la editorial Astiberri del cómic "El cineasta", obra de Julien Frey y Nadar. EFE

Madrid, 16 ene (EFE).- El cómic "El cineasta" es la historia de una obsesión, la del guionista francés Julien Frey por encontrar "Le Grabuge", la película rodada en 1968 por el cineasta francés Édouard Luntz y que es parte de la peor cara de la cultura, esa que "olvida rápido" algunas obras por la rapidez a la que viaja este sector.

Así lo ha explicado a Efe el dibujante de esta obra publicada en España por la editorial Astiberri, Pep Domingo, conocido como Nadar, que narra a ritmo cinematográfico la historia de esta película por la que Luntz llevó ante la justicia al mismísimo productor de Hollywood Darryl Zanuck ya que el francés vio injustificado que el montaje de "Le Grabuge" pasara de 3 horas a hora y media.

Pero no solo eso, sino que en "El Cineasta" -a la venta desde hoy- también conocemos, porque pocos son los que conocen esta historia, cómo Zanuck -el capo de la Twentieth Century Fox en la edad de oro de Hollywood- la hizo desaparecer y truncar así la carrera de Luntz, quien rodó con grandes de la escena francesa como Jeanne Moreau o Michel Bouquet y quien consiguió con algunas de sus películas ser seleccionado en los festivales de cine de Berlín, Cannes y Venecia.

"A Frey le interesaba no solo sacar a Luntz del olvido, poner sobre la mesa cómo funciona la memoria colectiva, cómo la cultura a veces es como una apisonadora, mata al día, todo se vuelve obsoleto de manera rápida, y en concreto el mundo cinematográfico, que tiene una vida mucho más corta. Quería poner el foco de luz en esa problemática y cómo las cosas desaparecen", explica Nadar.

Según cuenta el dibujante castellonense (1985), cuando le llegó el guion de Frey "no tenía ni idea" de quién era "este hombre" (Luntz), pero se puso a ver su filmografía y "fue fascinante" descubrir a este cineasta que hizo que por primera vez el cine galo hablara de los jóvenes de los suburbios franceses y de la incompatibilidad de las clases sociales en algunos aspectos de la vida.

A través de una narración entre el presente y el pasado, el personaje de Frey se embarca en la búsqueda de una copia de "Le Grabuge" que le llevará por todas las instituciones galas, incluso brasileñas (gran parte de la película se rodó en Brasil), hasta llegar al hijo de Luntz.

Un periplo que nos llevará al propio set de rodaje, a las fiestas, a los ambientes parisinos, a los despachos de Zanuck o al interior de las filmotecas.

Retratos de una historia por conseguir dos sueños, el de Luntz por entrar en el Olimpo del celuloide, y el de Frey de hacer justicia a este cineasta que en sus últimos años de vida se interesó por uno de sus guiones.

Y precisamente este es el germen de toda la investigación, de una tarea por hacer una "gran historia" sobre este cineasta, como le pidió el actor Michel Bouquet cuando se entrevistó con él para conocer más sobre la vida de su personaje.

"Julien es bastante obsesivo y es una persona que es insistente, lo que busca lo consigue y saca una súper historia", destaca Nadar sobre este guionista con el que tiene una relación profesional que le ha llevado a hacer dos cómics y un tercero que saldrá a la venta el próximo año.

En cuanto a la línea narrativa gráfica, según Nadar, es el blanco y negro "a tope" el que nos hace casi tocar a estos personajes que caminan por las viñetas como si fueran secuencias.

Pilar Martín