Que no te cuenten películas: puedes llevar comida al cine aunque ellos digan lo contrario

Jaime Quirós – Sábado. Noche de cine con película de estreno. La sala llena y algo común dentro: mucha gente aprovecha para saciar su apetito con comida, comprada tanto en el interior como en el exterior del cine. Un typical spanish en toda regla.  

Las salas de cine animar a comer, pero quieren que todo sea adquirido en su propio establecimiento. Se quejan de que la gente no desee pagar hasta un 800% más de lo que les saldría la comida y bebida en el exterior. Por ejemplo, el menú ‘pequeño’ que combina palomitas y un refresco, cuesta en Yelmo 7.45 euros, y en Cinesa un recipiente mediano de palomitas junto con 50 centilitros de refresco son 8,30 euros, algo que mucha gente considera desorbitado, teniendo en cuenta que no alcanzaría ni un euro siquiera si lo adquieres fuera del cine.

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Espectadores en cine Foto: Getty

De hecho, las empresas de difusión han plagado sus establecimientos de carteles en las que prohíben introducir comida y bebida del exterior según ellos amparados en el Decreto 10/2003, que dispone como condición de admisión que los titulares de establecimientos de hostelería y impedir el acceso de personas que porten comidas y bebidas para ser consumidas en el interior de dichos establecimientos".

Sin embargo, organizaciones de consumidores llevan años denunciando una práctica que consideran abusiva e ilegal por parte de los exhibidores. Según ellos, los cines no pueden acogerse a dicha condición de admisión, porque no son establecimientos de “hostelería o de ocio y esparcimiento”: su actividad principal es proyectar películas, no ser hosteleros.

Incluso si las empresas cinematográficas solicitan a los Ayuntamientos de las localidades donde se realizan su actividad que se prohíba comer y beber productos del exterior, y estos aprueban su demanda, esta exclusión sólo sería aplicable a la zona de bar del cine, no al interior de las salas de difusión.

La única posibilidad de prohibición es que las salas de cine decidan que en sus establecimientos no se puede comer ni beber nada dentro de sus instalaciones, ni comprado en interior ni en exterior. En este caso si que podrían prohibir el consumo.

¿Y la justicia qué dice? Después de años de denuncias, Facua ha logrado que se imponga la primera multa contra un cine por no permitir a los usuarios la entrada con comida y bebida del exterior. Se trata de un cine de la localidad de Zafra, Multicines España, al que el Instituto de Consumo de Extremadura sancionó con 3.005 euros por una "infracción grave" del Estatuto de Consumo de la Comunidad.

Ante las prácticas abusivas, la postura de los ciudadanos debería ser la de luchar por sus derechos. En el caso de los cines, da la sensación de que, pese al precio de las entradas que también puede resultar bastante alto, las salas quieren lucrarse sea como sea a través de los alimentos. Quizá una de las claves puede ser que, si bajan lo suficiente los precios de los productos, nadie se tomaría la molestia de tener que comprar nada en el exterior. Podría ser un buen comienzo.

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