Cinco turistas detenidos en Perú por daños a Machu Picchu serán deportados a Bolivia

Por Carlos MANDUJANO
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Imagen distribuida por la policía peruana de seis turistas extranjeros de Argentina, Brasil, Chile y Francia después de que fueron arrestados por ingresar subrepticiamente a áreas prohibidas de la antigua ciudadela inca de Machu Picchu, Perú, y dañar el famoso Templo del Sol, en enero 12 de 2020

Perú deportará a Bolivia a cinco turistas extranjeros detenidos el domingo por dañar la centenaria ciudadela inca de Machu Picchu, mientras que un sexto integrante de ese grupo deberá quedarse en el país para ser juzgado, informó el miércoles la policía.

"Tenemos la orden. El día de hoy se va hacer la ejecución de expulsión de los cinco turistas extranjeros", dijo a la AFP el teniente Edward Delgado, oficial de la policía de Cusco (antigua capital del Imperio inca), donde permanecen desde el martes los cinco que serán deportados: una francesa, un argentino, un chileno y dos brasileños.

"Vamos a trasladarlos por carretera a la ciudad de Desaguadero, en la frontera con Bolivia (en el lago Titicaca), donde podrán hacer las actividades que mejor les parezcan o regresar a sus países" respectivos, agregó Delgado.

El oficial explicó que se decidió llevar a los cinco turistas a Desaguadero, en el extremo sureste de Perú, por ser el paso fronterizo más próximo a Cusco.

Delgado seañaló que el vehículo policial con los cinco turistas saldrá del Cusco hacia la frontera boliviana este miércoles en la noche. El trayecto por esas empinadas carreteras andinas toma unas nueve horas.

La policía detuvo el domingo en una zona restringida de Machu Picchu al argentino Nahuel Gómez, de 28 años, junto a su compatriota Leandro Sactiva (32), la francesa Marion Lucie Martínez (26), el chileno Favián Eduardo Vera (30) y los brasileños Cristiano Da Silva Ribeiro (30) y Magdalena Abril (20).

Gómez admitió ante las autoridades que él había sido quien extrajo una piedra de un muro que al caer desde una altura de "seis metros" provocó una "hendidura en el piso" del famoso Templo del Sol, informó la policía.

El argentino fue liberado el martes bajo fianza al pagar unos 910 dólares y deberá permanecer en el pueblo de Machu Picchu mientras avanza el proceso en su contra por "extracción (remoción) ilegal" de bienes culturales, con lo que arriesga una condena de cuatro años de prisión.

Gómez deberá estampar firma cada diez días en el juzgado local y presentarse cada vez que sea convocado en el marco del proceso penal.

Según las autoridades, los seis turistas ingresaron el sábado subrepticiamente (sin registrarse ni pagar las entradas) a la centenaria ciudadela y se ocultaron para quedarse durante la noche en su interior, lo que está prohibido.

Los seis fueron sorprendidos y detenidos al día siguiente dentro del Templo del Sol, cuyo acceso está restringido para favorecer su conservación.

- "No fue intencional" -

El argentino Gómez está acusado de remover una roca del famoso Templo, construido con bloques de granito hace unos seis siglos para rendir culto al Sol, la mayor deidad de los incas. También se le atribuye haber defecado en ese recinto sagrado.

"Él tiene comparecencia restringida, debe acudir a la fiscalía o juzgado a firmar. El delito no es mayor a cuatro años. Él ha reconocido que no fue intencional, que solo se apoyó en el muro" (algo que también está prohibido), dijo a la AFP una fuente de la fiscalía.

Machu Picchu está sobre la cima de una montaña de 2.400 metros en el sureste de Perú. Debido a la espesa vegetación que le rodea, no se ve desde el llano.

La ciudadela nunca fue encontrada por los conquistadores españoles que se establecieron en Perú en el siglo XVI. Fue "descubierta" en 1911 por el explorador estadounidense Hiram Bingham, aunque algunos lugareños ya conocían su existencia.

La Unesco la declaró Patrimonio de la Humanidad en 1983 y en 2007 fue elegida como una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno en una encuesta mundial en internet.

Machu Picchu es visitada por unos 5.000 turistas cada día, quienes pagan entradas de entre 35 y 65 dólares dependiendo del país de procedencia. Los peruanos pagan 28 dólares.