Cinco campos que hoy tienen mala fama pero que son imprescindibles para el futuro

Javier Peláez
Campos científicos que serán fundamentales en el futuro pero que hoy tienen mala fama | imagen Pixabay
Campos científicos que serán fundamentales en el futuro pero que hoy tienen mala fama | imagen Pixabay

El miedo a lo nuevo, a los avances desconocidos o a las tecnologías novedosas parece mantenerse como una de las constantes del ser humano a lo largo de la Historia. Cuando la patata llegó a Europa desde el Nuevo Mundo, se la definió como “alimento maldito” y se acusó al pobre tubérculo de ser la causa de todos los males habidos y por haber. Cuando en el siglo XIX el tren aumentó su popularidad, nuevamente el temor a las nuevas tecnologías apareció en la sociedad decimonónica afirmando que los pasajeros “podrían morir asfixiados si viajaba a velocidades superiores a 32 kilómetros por hora”.

Son solo un par de ejemplos de este permanente rechazo a los avances que no se comprenden bien y que hoy en día también se ve representado en campos científicos malinterpretados, atacados o incluso prohibidos por una sociedad a la que le cuesta aceptar con naturalidad los cambios y las novedades. Campos científicos que hoy tienen mala prensa pero que son imprescindibles para el futuro.

TRANSGÉNICOS

Las encuestas a pie de calle demuestran que la mayoría de la gente ni siquiera sabe exactamente qué son y esa desinformación es precisamente una de los puntos clave que saben aprovechar quienes los atacan. Hace unos días, el gran Neil deGrasse Tyson quiso atajar este debate durante una pregunta improvisada de un periodista francés:

Arroz con vitamina A para luchar contra la ceguera infantil, trigo sin gluten apto para celiacos y en general mejores cultivos más resistentes a plagas y sequías, son algunas de las nuevas tecnologías que se están desarrollando en estos momentos. Algunos de estos transgénicos son solo proyectos de futuro y otros ya están rodeándonos en nuestra vida diaria.

Los encontramos en elementos tan vitales como la insulina, los detergentes o la ropa, hasta tal punto que, ahora mismo, el mundo ya no puede vivir sin transgénicos.

EDICIÓN GENÉTICA

En los últimos años las técnicas de edición genética se han multiplicado exponencialmente y actualmente contamos con diversas formas de manipular nuestro propio ADN. De todas ellas, sin duda, CRISPR/Cas9, es el método más conocido y popular. En muy poco tiempo ha irrumpido con fuerza en los laboratorios y centros de investigación y, aunque solo tiene unos años de vida, promete cambiar la medicina y la biotecnología del futuro.

Modificar el ADN aún encuentra críticas y trabas en numerosos sectores de la sociedad y la política | imagen Pixabay
Modificar el ADN aún encuentra críticas y trabas en numerosos sectores de la sociedad y la política | imagen Pixabay

Las críticas y rechazo a editar genéticamente nuestro ADN y el de algunos seres vivos en la naturaleza pueden ser hasta cierto punto comprensibles, sin embargo, los beneficios en la calidad de vida de pacientes con enfermedades genéticas sobrepasan, con mucho, cualquier reticencia que se pueda ofrecer a estas nuevas tecnologías.

ENERGÍA NUCLEAR

Es el principal caballo de batalla de algunas organizaciones ecologistas que, durante décadas, se han opuesto a su utilización a pesar de que la energía generada apenas representa un 8% en el consumo mundial. Sin embargo nos encontramos ante el reto más acuciante que el ser humano ha tenido en los últimos siglos: el cambio climático. Nuestra sociedad expulsa anualmente cientos de millones de toneladas de gases con efecto invernadero que están calentando el planeta a un ritmo alarmante.

Consumo mundial de energía por fuente. El petróleo y sus derivados, así como el carbón son los principales problemas en el cambio climático
Consumo mundial de energía por fuente. El petróleo y sus derivados, así como el carbón son los principales problemas en el cambio climático

La mayoría de especialistas recomiendan un drástico cambio desde el sistema actual de producción de energía, basada principalmente en el petróleo y el carbón, hacia otro modelo más sostenible basado en un combo de energías renovables y nucleares (¿Por qué necesitamos la energía nuclear?). El carbón y el petróleo son los rivales a batir, son los principales contaminantes de nuestro planeta… nos estamos confundiendo de enemigo.

CÉLULAS MADRE

Al igual que en el apartado de edición genética, la utilización de células madre en la investigación biomédica se ha visto salpicada por numerosas críticas que se basan en creencias religiosas o políticas y no en verdaderas razones científicas.

Sus aplicaciones son tan amplias que pueden abarcar casi cualquier ámbito médico que uno pueda imaginar. Desde diabetes hasta parkinson, pasando por infinidad de proyectos para combatir docenas de tipos de cáncer, enfermedades neuronales o enfermedades raras.

EXPLORACIÓN ESPACIAL

Es posiblemente el aspecto científico más injustamente criticado del momento. En una sociedad basada en las telecomunicaciones, en las tecnologías móviles y en los satélites de todo tipo, aún existe demasiada gente que piensa que no se debería invertir en el espacio. Paradójicamente estas críticas y protestas se realizan frecuentemente en redes sociales y webs, cuyos usuarios utilizan tecnologías y aplicaciones que provienen de esa misma exploración espacial que tanto critican.

Estación espacial internacional | imagen ESA/NASA
Estación espacial internacional | imagen ESA/NASA

Si queremos ponernos prácticos hay que reconocer que la carrera espacial iniciada en los años ’50 nos ha traído incontables beneficios que hoy disfrutamos. Una exploración espacial que se ha visto retrasada en los últimos años por duros recortes presupuestarios en numerosas agencias y centros espaciales.

Miles de adelantos de tu día a día provienen de la investigación espacial. Tecnologías, aplicaciones y avances que nos llegan desde ese “ahí arriba” tan inútil para algunos, mientras consultan su teléfono móvil a diario, se conectan por videoconferencia o conducen usando GPS.