Cierra el juicio oral por los ataques yihadistas en Cataluña de 2017 y pasa a sentencia

·2 min de lectura
De izquierda a derecha, sendas imágenes de Mohamed Houli Chemlal, Driss Oukabir y Said Ben Iazza sentados ante el tribunal de la Audiencia Nacional el 10 de noviembre de 2020 en San Fernando de Henares, cerca de Madrid

El juicio contra dos presuntos miembros y un colaborador de la célula yihadista que en agosto de 2017 mató a 16 personas en un doble atentado en Barcelona y otra ciudad catalana quedó este miércoles visto para sentencia.

El juicio oral concluyó después de tres meses de proceso y más de 200 testigos que desfilaron ante la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares, al este de Madrid. Ahora el tribunal debe emitir su sentencia, lo que podría tomar semanas.

En el banquillo de los acusados no estuvieron los ejecutores de los ataques del 17 y 18 de agosto de 2017, reivindicados por el grupo yihadista Estado Islámico (Daesh, por su acrónimo en árabe). Esos seis jóvenes murieron abatidos por la policía.

En su lugar estuvieron Mohamed Houli Chemlal y Driss Oukabir, acusados de pertenecer a la célula, y Said Ben Iazza, señalado de cooperar. La fiscalía pide contra ellos 41, 36 y 8 años de prisión respectivamente.

"Yo no sabía qué iba a pasar lo de Barcelona ni lo de Cambrils", y "no comparto las ideas extremistas de Daesh", se defendió Mohamed Houli Chemlal, de 23 años, en su declaración final este miércoles.

Chemlal resultó herido por la voladura accidental la noche del 16 de agosto de 2017 del arsenal explosivo que la célula preparaba en una vivienda en la localidad catalana de Alcanar para atentar contra objetivos como la basílica de la Sagrada Familia de Barcelona.

Otros posibles blancos de la célula, integrada por cuatro parejas de hermanos y liderada por el imán marroquí de 44 años Abdelbaki Es Satty, muerto en la explosión, eran el estadio del FC Barcelona y la Torre Eiffel de París, señalaron investigadores durante el juicio.

Sin su arsenal, improvisaron: la tarde del 17 de agosto, el marroquí de 22 años Younes Abouyaaqoub irrumpió con una furgoneta en las concurridas Ramblas de Barcelona, donde mató a 14 personas. En su fuga, asesinó a otra persona para robarle su vehículo.

Horas después, la madrugada del 18 de agosto, cinco de sus compañeros atropellaron a varios peatones y acuchillaron mortalmente a una mujer en el paseo marítimo de Cambrils, 100 km al suroeste de Barcelona.

Los cinco fueron abatidos por la policía, al igual que, días más tarde, Younes Abouyaaqoub.

La furgoneta utilizada en las Ramblas había sido alquilada por Driss Oukabir, el segundo acusado en el juicio.

Oukabir, quien afirmó no pertenecer al grupo ni ser religioso, expresó en su declaración final que "jamás se [le] pasó por la cabeza que pasaría esto", y que si lo hubiera sabido, "habría intentado que no pasara".

Los peritos sostuvieron que Oukabir sabía para qué se estaba alquilando la furgoneta, y que tanto él como Houli Chemlal "estaban involucrados en los hechos".

du-avl/CHZ/mar