Cientos de vencejos eligen cada año el Acueducto de Segovia como casa de verano

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Segovia, 6 jun (EFE).- Cada año, cientos de vencejos llegan a partir de finales de marzo para instalarse en el Acueducto de Segovia, en cuyos recovecos encuentran su residencia de verano perfecta tras una migración de miles de kilómetros desde su lugar de invernada en el sudeste de África.

Este recorrido es conocido gracias a iniciativas como la que ha llevado a cabo este domingo la Sociedad Española de Ornitología, SEO/BirdLife, que ha capturado una treintena de estas aves para recopilar la información de los dispositivos GPS que colocaron en ellas el año pasado para conocer dónde han estado todo este tiempo.

La responsable de Biodiversidad Urbana de SEO/BirdLife, Beatriz Sánchez, ha explicado en una entrevista con la Agencia Efe que esta acción se lleva cabo cada año desde 2017 como parte del programa Migra, pero esta vez tiene la particularidad de que se celebra un día antes del Día Mundial del vencejo y cuando esta especie ha sido declarado Ave del Año.

Según ha explicado la ambientóloga, los técnicos han colocado unas redes por la noche cuando aún no había luz en un tramo del Acueducto con especial densidad de población y, por la mañana, cuando han salido los adultos a buscar comida, han quedado enganchados, "No les causa ningún daño porque son redes específicas", ha precisado Sánchez.

A partir de entonces es cuando los técnicos hacen el chequeo, aprovechando una oportunidad única, ya que esta especie pasa la mayor parte de su vida volando y son muy difíciles de estudiar; los pesan, los miden, recogen la información registrada en sus "mochilas" y enseguida los sueltan de nuevo.

Estas "mochilas" son pequeños aparatos de tan solo un gramo de peso, capaces de registrar la posición del ave unas seis veces al día y guardar la información en una memoria interna y para su funcionamiento recargan su batería a través de una diminuta placa solar que permite tomar datos durante meses.

Gracias al análisis de esta información, se ha podido saber cuál es el recorrido que hacen estos vencejos durante el año antes de llegar al Acueducto de Segovia: "Estas aves invernan en África, al otro lado del Sáhara, en las selvas de Uganda y Tanzania y las costas de Tanzania y de Kenia", ha relatado la experta.

Es el resumen de "un pedazo de viaje" que puede superar los 20.000 kilómetros y que estas aves realizan a partir de julio, en vista de que en inverno escasean los insectos de los que se alimentan en Segovia, hasta que vuelven a la ciudad castellanoleonesa a partir de finales de marzo.

Para los habitantes o asiduos de Segovia, uno de los indicativos del comienzo del buen tiempo y el verano es la particular danza que cientos de vencejos protagonizan cada día a última hora de la tarde al sobrevolar el Acueducto, un espectáculo cuya banda sonora es el característico chillido de estas aves.

"Son vuelos que sirven de reclamo para diferentes cosas, si es antes de la época de cría están ligando, buscando pareja a través de ese ritual de cortejo, y luego cuando salen los pollos, es para enseñarles a volar para alimentarse, porque lo que hacen es volar con la boca abierta y captar el fitoplancton aéreo", ha señalado la ambientóloga.

Estas aves escogen cada año este acueducto romano de casi 2.000 años de antigüedad por los huecos que se forman entre sus grietas y recovecos, los espacios preferidos para esta especie y que también encuentran en edificios antiguos.

SEO/BirdLife ha declarado al vencejo como Ave del Año a modo de reclamo porque la especie se encuentra "en declive" debido a las numerosas obras de rehabilitación que se han realizado en los últimos años en edificios antiguos, sus hogares.

"Nos preocupan mucho los nuevos fondos europeos, porque se va a dedicar mucho dinero a la rehabilitación energética de viviendas y esto puede ser un desastre para los vencejos", advierte Sánchez.

En su opinión, la solución pasa por condicionar estos fondos públicos a que las empresas garanticen la biodiversidad de las construcciones donde pretenden actuar, algo que se ha demostrado que es "viable", según argumenta Beatriz Sánchez.

La responsable de Biodiversidad Urbana de SEO/BirdLife considera que "cada vez más" está aumentando la conciencia de los ciudadanos acerca del papel que tiene la naturaleza en el lugar en el que viven y esta sensibilidad se ha agudizado a raíz de la pandemia.

"Cada semana sale un estudio que certifica que en los barrios en los que hay más árboles, más pájaros, o más contacto con la naturaleza, la gente es más feliz", ha señalado la ambientóloga.

Por Laura López

(c) Agencia EFE