Cien días de encuentros y desencuentros en el Gobierno de coalición PP-Cs

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, acompañada por el vicepresidente, Ignacio Aguado, y los miembros del Ejecutivo madrileño, durante su intervención en la presentación del balance de los primeros 100 días del Gobierno regional, este jueves en la Real Casa de Correos. EFE/Víctor Lerena

Madrid, 28 nov (EFE).- Los primeros cien días del Gobierno de coalición del PP y Ciudadanos en la Comunidad de Madrid, apoyado por Vox, han estado marcados por las tensiones derivadas de la necesidad de ofrecer una imagen de unidad y de marcar la diferencia entre las dos formaciones.

Isabel Díaz Ayuso tomó posesión como presidenta de la Comunidad de Madrid el 19 de agosto, tras recibir en la Asamblea los votos del PP, Ciudadanos y Vox.

Al día siguiente, los consejeros del primer Ejecutivo de coalición de la historia de la región -formado por tres mujeres y diez hombres- tomaron posesión de sus cargos y celebraron la primera reunión del Gabinete, con críticas de la oposición por la falta de paridad y con preocupación por las dificultades para aglutinar un equipo.

Tanto Díaz Ayuso (PP) como el vicepresidente regional, Ignacio Aguado, (Ciudadanos) aseguraron públicamente que el Gobierno regional es "un solo equipo", pero no tardaron en surgir las desavenencias entre los socios de Gobierno.

En el PP suscitó malestar una campaña en redes en la que Ciudadanos presentó a los consejeros naranjas como el "Equipo Aguado".

Telemadrid también fue motivo de discrepancia, ya que Ayuso afirmó que Radio Televisión Madrid "ya no es un servicio público esencial" y que exigiría a la cadena pública rendir cuentas sobre sus audiencias, mientras que Aguado sostuvo que "Telemadrid está funcionando bien y lo que funciona no hay que tocarlo".

Pero el mayor desencuentro se produjo con la propuesta del PSOE, Más Madrid y Podemos de creación de una comisión de investigación sobre Avalmadrid en la Asamblea, incluido el aval por un importe de 400.000 euros concedido a una empresa participada por el padre de la presidenta madrileña en el año 2011 y que nunca fue devuelto.

Aguado ofreció la máxima colaboración para conocer qué pasó en Avalmadrid "le pese a quien le pese y caiga quien caiga", mientras Ayuso le recordó que "la izquierda es una maquinaria de destrucción del adversario en lo político y en lo personal" y se comprometió a estar al lado del líder de Ciudadanos cuando pase por esa máquina.

Vox y Ciudadanos contribuyeron a que esta comisión de investigación prosperara en el Parlamento regional, lo que motivó los reproches de Díaz Ayuso a ambas formaciones.

La comisión salió adelante en la Mesa de la Asamblea con los votos a favor del PSOE y de Vox y los partidos de izquierda se hicieron con el control de la comisión, gracias a la abstención de Ciudadanos y Vox.

En este punto, la presidenta madrileña dijo que no comparte que Ciudadanos haga Gobierno en la Comunidad y oposición en la Asamblea y que los votantes de Ciudadanos, de Vox y del PP no entienden que se le entregue a la izquierda un "arma" de la magnitud de la comisión de investigación de Avalmadrid al comienzo de la legislatura.

El mensaje tuvo efecto, ya que el PP y Ciudadanos rechazaron en la Mesa de la Asamblea la comparecencia de Díaz Ayuso y de los expresidentes Esperanza Aguirre, Ignacio González, Cristina Cifuentes y Ángel Garrido en la comisión de Avalmadrid.

Las elecciones generales del 10 de noviembre no han cambiado el mandato que nació de la Asamblea de Madrid para llevar adelante políticas de centro derecha auspiciadas por tres grupos de la Cámara.

El PP, Ciudadanos y Vox tienen el reto de aprobar los presupuestos de la Comunidad de Madrid para 2020 y poner en marcha las 155 medidas del acuerdo de Gobierno.