Chiquito cumple 90, ¿te das cuen?

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<span class="caption">Chiquito de la Calzada actuando en un programa de televisión</span> <span class="attribution"><a class="link " href="https://www.rtve.es/rtve/20181108/imprescindibles-2-recuerdan-chiquito-calzada-primer-aniversario-su-muerte/1834800.shtml" rel="nofollow noopener" target="_blank" data-ylk="slk:RTVE">RTVE</a></span>
Chiquito de la Calzada actuando en un programa de televisión RTVE

Este 28 de mayo Gregorio Esteban Sánchez Fernández, conocido como Chiquito de la Calzada, cumpliría 90 años. A pesar de haber transcurrido casi un lustro desde su fallecimiento, Chiquito sigue siendo querido y recordado por varias generaciones de españoles que admiraron expresiones como “Fistro”, “Te das cuen”, “Cobarde, pecador”, “Hasta luego, Lucas” o “Jaarl”, entre otras.

¿Cómo ha conseguido mantenerse presente en nuestra cotidianidad este singular personaje y su particular modo de entender el humor? Repasamos algunos de los factores que han hecho pervivir la huella, y casi la leyenda, de Chiquito de la Calzada.

¿Quién fue Gregorio Sánchez?

Chiquito nació en Málaga, en la calle Calzada de la Trinidad, a la que debe su nombre artístico, que le acompañaba ya desde sus tiempos de cantaor flamenco. Su ciudad natal ha sido noticia recientemente por el homenaje que se le ha brindado al presentar un prototipo de semáforo que tiene su silueta y reproduce sus frases más famosas.

En Málaga, Chiquito tiene además una estatua y un parque que lleva su nombre. Asimismo, se han celebrado varios actos conmemorativos muy interesantes en el centro cultural La Térmica (recogidos en el programa Imprescindibles de La 2) y una exposición de ilustraciones inspiradas en Chiquito organizada por el Festival Moments en el Ateneo de Málaga.

Pero más allá de estos actos de consideración lógicos hacia una celebridad local, el recuerdo de Chiquito trasciende sus orígenes. Así, ha sido protagonista recientemente de dos obras de distinto cariz. Por un lado, Hasta luego, Lucas! 2019. Homenaje nacional a Chiquito de la Calzada, una modesta obra colaborativa a base de anécdotas realizada por compañeros humoristas del artista pertenecientes a Ashumes (Asociación del Humorismo Español); y, por otro lado, un libro casi experimental, Las legendarias aventuras de Chiquito, escrito e ilustrado por Sergio Mora.

La obra evidencia la dificultad para realizar una biografía al uso sobre un personaje que solía ser bastante reservado sobre su vida íntima, de la que destacaba su devoción por su esposa Pepita García Gómez, sin dar excesivos detalles sobre las penurias de la primera mitad de su existencia. Tampoco era fácil sonsacarle acerca de su vocabulario único o su creativa forma de contar chistes. Con Chiquito no hay metodología ni intelectualización. Todo era natural, auténtico y entrañable, y quizá en eso se base parte de su éxito.

Chiquito triunfando

Su éxito arrollador se explica también por el contexto televisivo en el que se convirtió en una celebridad. Chiquito irrumpe en la aún incipiente televisión privada de los 90 de la mano del recientemente fallecido Tomás Summers, su descubridor y productor del programa de Antena 3 Genio y figura (1994-1995).

La emisión en prime time, en una época previa a la actual multiplicación de la oferta gracias a las plataformas de contenidos bajo demanda, lo catapultó a la fama con sus apariciones en un espacio líder de audiencia, sobre todo en las primeras etapas, en las que el programa y su primer presentador, Pepe Carroll, llegaron a recibir el premio TP de Oro. El formato se estrenó en abril y para finales de 1994 el fenómeno era tal que ya se habían ocupado de glosarlo los columnistas más leídos del momento como Francisco Umbral, Carmen Rigalt o Luis Antonio de Villena en El Mundo o Arturo Pérez Reverte en El Semanal.

A partir de ahí, un Chiquito asiduo de los programas de galas de fin de semana, un formato propio de su tiempo (Noche de fiesta, Humor se escribe con h, El burladero, Risas y estrellas…), quedó grabado a fuego en la mente de quienes fueron testigos de su ubicuidad. No solo se repetían sus expresiones sino que apareció merchandising de todo tipo: desde los “Chiqui-tazos”, que regalaban con unas bolsas de patatas fritas con su imagen, a cassettes y VHS recopilatorios con sus chistes.

Una búsqueda actual en Todocolección arroja un total de 316 lotes que incluyen dichos tazos, pegatinas de chicles, cintas, vídeos y DVD de sus actuaciones y películas (apareció en ocho entre 1996 y 2014), figuras, pins, carteles…

Jóvenes frente a la TV

Interviene aquí otra cuestión fundamental: la edad del público que veía las actuaciones de Chiquito en un momento en el que el consumo televisivo aún se hacía de manera eminentemente familiar, entendiendo la televisión como objeto “grupal y comunitario, como un elemento de cohesión social en torno al que se reunían los familiares o los amigos”.

A mediados de los 90 no todos los hogares poseían más de un televisor y todavía quedaba lejana la implantación de un modo de consumo individualizado en dispositivos como ordenadores, móviles o tabletas. Así, aunque el programa era para todo tipo de audiencias, los niños y niñas crecidos en los 90 que vieron el debut de Chiquito, una suerte de abuelo catódico a sus 62 años, se convirtieron en adultos que, empujados por la nostalgia inherente al medio televisivo, le han ido recordando de distintas maneras.

De esta forma, la repercusión del legado de Chiquito entre figuras de la cultura de esa generación resulta realmente notable: basta solo recordar que cineastas como Nacho Vigalondo o Carlos Vermut le homenajearon recreando un gesto suyo mirando a cámara en sus nominaciones a los premios Óscar y Goya, respectivamente.

Además, dibujantes de cómic españoles lo han hecho aparecer como extra en viñetas de personajes de DC como Catwoman y Superman. El filósofo Ernesto Castro, que lo ha defendido como un artista de vanguardia que eligió la performance para expresarse, afirma que sin duda su impronta se encuentra en humoristas posteriores como Venga Monjas, Carlo Padial, Miguel Noguera, Ignatius Farray o en los colectivos de Muchachada Nui-La hora chanante, especialmente en Joaquín Reyes. Es decir, la plana mayor de lo que Jordi Costa bautizó como posthumor continuó la senda que Chiquito empezó a explorar.

Por supuesto también, aunque con controversia, la creación del personaje de Lucas Grijander por el más convencional humorista Florentino Fernández fue una inspiración directa.

El mundo digital de Chiquito

Finalmente, Chiquito permanece en la memoria gracias también al entorno digital. De hecho el mundo del videojuego fue uno de los primeros sectores que le rindió tributo hace más de dos décadas con un mod para el juego Doom 2 en el que se oían las inflexiones de Chiquito.

Pero son las redes sociales las que más contribuyen a que su figura permanezca. Por ejemplo, varias cuentas de fans con su nombre en Twitter reproducen su material, además de la muy popular en su momento ChiquitoGif (más de 8 000 seguidores).

Y por supuesto también se le conmemora el 28 de mayo, día de su nacimiento, con el hashtag #ChiquitoDay.

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

Natalia Meléndez Malavé no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

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