China pone en jaque la ternera australiana tras la polémica por el COVID-19

Sídney (Australia), 13 may (EFE).- China y Australia se han enzarzado en un nuevo episodio de tensión comercial tras la medidas chinas contra la importación de vacuno y cebada del país oceánico, lo que ha sido interpretado como una represalia por la propuesta de Camberra de investigar el origen de la pandemia de COVID-19.

China anunció el pasado fin de semana una investigación anti-dumping a la cebada australiana y amenazó con imponer a este producto aranceles del 80 por ciento, a lo que siguió el martes la decisión de Pekín de suspender las importaciones de carne australiana por considerar que contravienen regulaciones técnicas.

Australia busca resolver diplomáticamente esta tensión, pero hasta el momento China, su principal socio comercial, no ha respondido a la petición de diálogo, explicó hoy el ministro australiano de Comercio, Simon Birmingham.

"No sabemos porqué no ha habido respuesta. Pero estoy abierto a un encuentro para el diálogo cuando podamos", precisó Birmingham al Canal 9 de la televisión local.

Estas tensiones se producen después de que Australia pidiera a mediados del pasado abril que se realice una investigación "transparente" sobre el origen del nuevo coronavirus, así como de la gestión del gigante asiático de la pandemia.

A los pocos días de la propuesta el embajador chino en Camberra, Cheng Jingye, sugirió un posible boicot a los productos australianos como carnes y vinos, así como sus servicios, de acuerdo a una entrevista publicada en el Australian Financial Review.

Cheng avisó de que, si las tensiones aumentaban, "los turistas podrían tener dudas. Tal vez los padres de los estudiantes también dudarían de si este lugar que parece no ser tan acogedor, e incluso hostil, es el mejor para enviar a sus hijos".

La suspensión de la importación de carne por China, el principal socio comercial de Australia, pone en riesgo las ventas mensuales de 200 millones AUD (129 millones USD o 119 millones EUR), además de generar temores en torno a otras potenciales represalias contra el importante sector lácteo y otros productos agrícolas.

"Dos tercios de la producción agrícola australiana se exportan. Casi un tercio de esto, un 28 % es exportado a China, incluyendo un 18 % de nuestra producción de carne y un 49 % de la cebada", indicó hoy en un comunicado la presidenta de la Federación Nacional de Granjeros de Australia, Fiona Simpson.

"China está adoptando posturas agresivas contra la mayoría de países porque está a la defensiva por la COVID-19 y Wuhan (la ciudad donde se cree se originó el coronavirus)", dijo a Efe Tim Harcourt, economista de la Universidad de Nueva Gales del Sur (UNSW)

El economista sostuvo sin embargo que China seguirá comprando a Australia "después de algunos alardes belicosos" y recordó que unos 12.000 exportadores australianos venden directa o indirectamente a China vía Hong Kong, mientras otras 3.000 empresas tienen su sede en ese país.

(c) Agencia EFE