China niega que haya relación entre los uiguires y la cancelación de una ayuda del Banco Mundial

Unos estudiantes recorren una calle de Shayar, en la región china de Xinjiang, el 12 de septiembre de 2019

China negó este martes que exista una relación entre la decisión del Banco Mundial de poner fin a un programa de formación profesional en la región de Xinjiang y las acusaciones a Pekín de reprimir a la minoría musulmana uigur que vive en la región.

Esta región del noroeste de China vivió hace unos años una ola de atentados atribuidos a miembros de la minoría uigur y desde entonces el gobierno de Pekín retomó el control con duras medidas de seguridad.

Varias organizaciones acusan en particular a China de haber internado a un millón de personas, principalmente musulmanes, en campos de reeduccación.

Sin embargo el gobierno chino desmiente esa cifra y asegura que se trata en realidad de "centros de formación profesional" parar luchar contra la radicalización islamista.

El lunes, el Banco Mundial anunció que ponía fin, por precaución, a una parte de un programa de formación profesional en Xinjiang, aunque aseguró que según su investigación interna el programa no tenía relación con la persecución de la minoría uigur.

"El comunicado del Banco Mundial refleja de manera objetiva la situación" en Xinjiang y "clarifica los hechos", comentó el martes a la prensa un portavoz de la diplomacia china, Geng Shuang.

Geng calificó de "ajustes" estos cambios destinados según él a "facilitar la gestión del programa" del Banco Mundial y a "reducir el coste de la supervisión".

En agosto, la revista Foreign Policy afirmó que una escuela que había recibido un préstamo de 50 millones de dólares del Banco Mundial había comprado "alambradas, lanzagranadas lacrimógenas y chalecos antibalas" por valor de 30.000 dólares.