China dice que la investigación sobre los centros de reclusión uigures es un "torpe ardid"

Una mujer de etnia uigur junto a una tienda que vende pan en la ciudad de Urumqi, provincia autónoma uigur de Xinjiang, China. EPA/HOW HWEE YOUNG/Archivo

Pekín, 25 nov (EFE).- La cancillería china calificó hoy de "torpe y mezquino ardid" la investigación del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) que arroja luz sobre cómo Pekín gestiona los campos de reclusión en la región de Xinjiang, donde residen minorías musulmanas, y sobre la vigilancia a la población.

En la rueda de prensa diaria, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores Geng Shuang afirmó que "algunos medios" extranjeros están tratando de "exagerar el tema de Xinjiang" para "difamar" la campaña impulsada por Pekín de "antiterrorismo y desradicalización".

"No tendrán éxito", prosiguió el vocero, quien reiteró que la situación en esa provincia noroccidental es una cuestión interna china y que "una Xinjiang estable y próspera será la mejor respuesta a esas calumnias".

La investigación del ICIJ, en la que colaboraron 17 medios de 14 países, se basa en una serie de documentos confidenciales no publicados hasta el momento y obtenidos a través de uigures -la etnia mayoritaria en Xinijang- en el exilio.

El Consorcio afirma que su trabajo ofrece detalles sobre "el internamiento masivo más grande de una minoría étnica religiosa" desde la II Guerra Mundial; según asociaciones defensoras de derechos humanos, la cifra de retenidos en esos campos podría superar el millón de personas.

Los documentos incluyen manuales para el personal de los campos de internamiento, con protocolos de seguridad, métodos para vigilar a los detenidos y criterios para su liberación, así como circulares de los servicios de Inteligencia que marcan las políticas para identificar y apresar a los ciudadanos de Xinjiang susceptibles de ser detenidos.

En el manual para el personal de los centros, se aprecia un plan para el internamiento masivo de la población, indica el ICIJ. En ese documento se hace referencia a los internos utilizando la palabra "estudiantes" y se enumeran los requisitos que tienen que cumplir para "graduarse", es decir, ser liberados.

El manual estipula que los internos deben permanecer en esos campos por lo menos un año, algo que no siempre se cumple, de acuerdo a algunos exdetenidos consultados por el ICIJ.

Además, desvela un sistema de control, con el que se evalúa a los prisioneros en base a su "transformación ideológica, estudio y entrenamiento, y cumplimiento con la disciplina".

Asimismo, las circulares de Inteligencia obtenidas por el ICIJ muestran el empleo de un programa chino, denominado Plataforma Integrada de Operaciones Conjuntas, para recopilar datos personales de los habitantes de Xinjiang a través de distintas fuentes, para luego aplicar inteligencia artificial sobre ellos con el fin de elaborar listas de sospechosos en base a esas informaciones. EFE

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