China avanza imparable en la carrera por las estaciones espaciales

Infografía de la futura estación espacial de china en su programa Tiangong

Netflix ha estrenado recientemente una serie titulada Space Force que, en tono de humor y basándose en la nueva fuerza espacial que ha creado Estados Unidos, recrea algunas de las sorpresas que nos podrían deparar los próximos años en la carrera espacial. En una de las más hilarantes escenas de esa serie, una enorme estación espacial de China se acerca a uno de los satélites norteamericanos, saca unas grandes tenazas mecánicas y corta los paneles solares de la sonda, dejándola totalmente inservible… este acto vandálico en órbita representa el inicio de un conflicto internacional entre americanos y asiáticos, un conflicto apasionante, novedoso y satírico que se desarrolla en el espacio y la Luna. Sabotajes, interferencias y juego sucio en el espacio, unas estratagemas que, a pesar de aparecer en una serie cómica, no podemos descartar en un futuro no muy lejano.

En los últimos años estamos viviendo un nuevo resurgir de los proyectos espaciales. Los motivos de este renovado interés hacia el espacio son variados, pero muy interesantes. La incorporación de otros gobiernos y agencias espaciales, han roto definitivamente la hegemonía espacial que durante décadas mantenían rusos y estadounidenses. Destaca la irrupción de China como gran potencia espacial, que sin duda ha impulsado el interés (y también desconfianza) por el espacio. China cuenta con un poderoso presupuesto y muchos países están empezando a despertar, aunque sea con la ayuda de empresas privadas, para no quedarse atrás en este nuevo resurgir orbital.

Estación china Tiangong2 que cayó a la órbita terrestre en abril de 2018

Repasemos brevemente el impresionante proyecto espacial de China. En apenas una década, la potencia asiática ha colocado en órbita una estación espacial (Tiangong 1 + Tiangong 2), ha conseguido su propio sistema de lanzamiento Long March 5B (con algún que otro problema como la reentrada incontrolada de su primera etapa hace unas semanas), ha llegado a la Luna con sondas (en el programa Chang’e) y ha conseguido aterrizar varios Rover, como el Yutu 2 que lleva ya más de un año explorando la cara oculta de nuestro satélite natural. Está desarrollando su propia misión tripulada a la Luna, en breve tendrá lista su propia sonda para estudiar Marte (Tianwen 1) y, como colofón, el año que viene comenzará su nueva estación espacial… y todo esto, solo es un pequeño resumen de lo que China está preparando.

Los apasionados del espacio vivimos momentos espectaculares, asistiendo a diferentes carreras por obtener mejores lanzadores: NASA sigue trabajando en su sistema SLS, China mejora sus Larga Marcha, SpaceX se desmarca con sus diferentes Falcon recuperables y ESA anuncia esta misma semana que también quiere desarrollar sus propios cohetes recuperables. Tenemos la carrera hacia la Luna: Estados Unidos y su plan Artemisa, la Agencia Europea con un renovado módulo lunar EL3, y hace tan solo unas semanas China confirmó sus planes de viajes tripulados a la Luna. Y por supuesto, tenemos la carrera por las estaciones espaciales

La primera estación espacial China se lanzó en 2011 y era un pequeño cubículo de nueve metros de longitud y algo más de tres metros de anchura. Era la estación más pequeña que ha existido, pero era un proyecto totalmente chino que no contó con la participación de ningún otro país o agencia. Por su cuenta, la desarrollaron, la montaron, la lanzaron, le acoplaron un módulo adicional (Tiangong 2) para aumentar su capacidad y la han mantenido en funcionamiento durante más de siete años, hasta que en abril de 2018 finalizó su recorrido desintegrándose en la atmósfera. Ahora mismo, China ya no tiene ninguna estación espacial en órbita pero eso va a cambiar muy pronto porque, hace unos días, han anunciado que comenzarán a construir su nueva estación espacial el año que viene.

Ilustración infográfica en 3D con los módulos de la futura Tiangong 3

El nuevo “palacio celestial” del programa chino (Tiangong3) representa un reto impresionante que incluye once lanzamientos en solo dos años. Los propios chinos la denominan “la estación grande” y cuando termine, la estación espacial de 66 toneladas albergará tripulaciones de tres astronautas durante hasta seis meses a la vez, con una duración prevista de 10 años en órbita.

La nueva estación tendrá tres grandes módulos: un espacio vital principal para los astronautas y dos módulos laboratorio que contarán con el equipamiento necesario para realizar multitud de experimentos, desde tecnología espacial hasta biología. Los planes de China cuentan con lanzar el primer módulo a principios de 2022, utilizando su Long March 5B. Los siguientes lanzamientos irán colocando el resto de módulos, los suministros y los primeros astronautas que la habitarán a partir de 2023.

Mientras Estados Unidos nos tiene a todos mareados con los incontables cambios de planes de su próxima estación Gateway,  los chinos van a colocar la suya en dos años… Dos años para construirla, realizar once lanzamientos, ensamblar todos los módulos y enviar los primeros astronautas. Dos años. Si esto no es una carrera no sé qué es…

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Referencias y más información:

Paul M. Sutter “China will begin constructing its space station in 2021” Universe Today