Chile se muestra tranquilo tras la presentación de la dúplica de Bolivia por Silala

En la imagen un registro del ministro de Exteriores de Chile, Roberto Ampuero, quien remarcó, como ha hecho siempre que se ha referido a la demanda interpuesta contra el país vecino, que el cauce del río Silala desciende desde Bolivia de forma natural hacia Chile. EFE/Archivo

Santiago de Chile, 15 may (EFE).- El canciller de Chile, Roberto Ampuero, reiteró la tranquilidad de su país en sus argumentos "contundentes" en el caso Silala tras la presentación este miércoles de la dúplica de Bolivia en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya (Países Bajos).

Asimismo, el ministro de Relaciones Exteriores chileno remarcó, como ha hecho siempre que se ha referido a la demanda interpuesta contra el país vecino, que el cauce desciende desde Bolivia de forma natural hacia Chile.

"Quiero reiterar la tranquilidad que tiene Chile en este caso. Nuestro argumentos son contundentes. El Silala es un río internacional cuyas aguas bajan de manera natural hacia nuestro país y desmentir eso es desmentir la ley de la gravedad", dijo el canciller a través de video proporcionado por la Cancillería.

Ampuero señaló que la embajada de Chile en Holanda ha confirmado a la diplomacia del país austral la entrega de la dúplica (en respuesta a una réplica de Chile), ante la cual los jueces de la CIJ establecerán próximamente las fechas de los alegatos orales, que se calculan para antes del final del año.

"La respuesta de Bolivia será analizada por nuestro equipo de defensa" liderado por Ximena Fuentes, agente del caso y directora de fronteras y límites.

En ese sentido, el canciller indicó que la próxima semana, el 23 y 24 de mayo, el equipo de la defensa chilena viajará a Ginebra (Suiza) para reunirse con los abogados internacionales para "estudiar en profundidad el documento entregado por Bolivia y ver cuáles serán los pasos a seguir".

El Silala nace en el Potosí boliviano y cruza la frontera hasta desembocar en otro fluvial situado en Chile, el Inacaliri, pero su uso y estatus ha erosionado las relaciones entre Santiago y La Paz durante los últimos veinte años.

Chile demandó a Bolivia en 2016 para evitar que el país vecino impidiera el flujo de sus aguas y defiende que el Silala debe ser tratado como un río internacional porque de los 8,5 kilómetros que mide, 4,7 están en su territorio, mientras que los restantes 3,8 kilómetros recorren Bolivia.

Bolivia contestó con tres contrademandas en agosto de 2018 al considerar que las aguas del Silala eran originalmente unos manantiales nacidos en su territorio, pero que fueron canalizadas hacia la frontera debido a unas obras hechas por una empresa chilena de ferrocarriles, Bolivian Antofagasta Railway, en los años 20 del siglo XX.

Chile rechaza tajantemente esta versión, pues asegura que las aguas fluyen hacia su territorio por la pendiente del terreno y argumenta que las citadas obras se hicieron con permiso del Gobierno boliviano para evitar la contaminación del Silala.