Chile y el legado de Sebastián Piñera tras un agitado 2021

El segundo mandato del centroderechista Sebastián Piñera en Chile llegará a su fin en marzo. Cuando el multimillonario empresario asumió su segunda presidencia, en 2018, de manos de Michelle Bachelet, Chile era un país muy distinto. Las preocupaciones en ese momento eran el crecimiento económico estancado, la lucha por una educación gratuita y un incipiente problema de inmigración. En este programa especial analizamos el legado que deja Piñera para un Chile que decidió el cambio.

El estallido de la revuelta de octubre de 2019, tan solo un año y medio después de asumir el poder, tiraron por tierra las aspiraciones del Gobierno de Piñera. La revuelta se convirtió en uno de los eventos más transformadores que ha vivido Chile desde el fin de la dictadura.

El país entero ardió durante meses luego que miles expresaran un malestar contenido durante varias décadas pidiendo una mejor educación, salud y pensiones, entre otros. Solo la pandemia y los toques de queda ayudaron al Gobierno a controlar un estallido que durante meses fue totalmente incontrolable. Al día de hoy las demandas siguen sin ser satisfechas.

Los retos del nuevo presidente

El nuevo presidente, Gabriel Boric, hereda un país con una alta tasa de vacunación y dosis de refuerzo, en las que Chile se encuentra en la cabeza mundial y que le ha permitido retomar la actividad económica. Pero el nuevo ocupante de La Moneda tendrá una misión complicada: restablecer la estabilidad y el orden público, que aún vive las consecuencias encadenadas del estallido y la pandemia y sus costos económicos, con alto endeudamiento y tasas de inflación.

La inmigración también será un reto para el nuevo Gobierno en el segundo país de la región con mayor porcentaje de migrantes, según la Organización Internacional de Migrantes de la ONU, cifra que creció en 2021 con el flujo constante de inmigrantes en el norte.

La relación con la Convención Constitucional, que se encuentra redactando una nueva Carta Magna cuyo objetivo sería modificar entre otros los mandatos y poderes del presidente, será otro punto desafiante. Del éxito de este proceso dependerá una buena parte de la canalización de los malestares expresados en la revuelta social.

Eso sí, los analistas apuntan a que el mayor reto del próximo mandatario será sacar adelante cualquier tipo de medida legislativa con un Congreso completamente dividido y alcanzar los acuerdos para garantizar viabilidad y evitar vulnerabilidades políticas que pudieran interrumpir este nuevo tiempo de la democracia chilena.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente