Centros de esquí de Santiago con cada vez menos nieve por el cambio climático

Por Paulina ABRAMOVICH
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Cañones fabrican y lanzan nieve en el centro de esquí El Colorado, a unos 30 kilómetros de Santiago de Chile el 8 de agosto de 2019

Afectados por el cambio climático y el derretimiento más acelerado de la nieve por la polución, los centros de esquí de Santiago han tenido que aprender a trabajar con cada vez menos nieve e incrementar su fabricación artificial durante este invierno austral.

Si hace solo unas décadas caían nevadas de más de cuatro metros en la cordillera andina, que obligaban a cortar el camino de acceso y transitar solo con maquinaria, en la actual temporada ha nevado solo en tres ocasiones y la mayor de ellas no superó los 30 centímetros.

El cambio climático está impactando en toda la cordillera de Los Andes, con una reducción de la cobertura de nieve de entre 5% y 10% por década en la zona central, según Raúl Cordero, de la Universidad de Santiago.

Pero "también el espesor de la capa de nieve está disminuyendo, así que cuando hablamos de una reducción en la cobertura de entre 5 y 10% por década, eso probablemente significa que la reducción de volumen de nieve disponible sobre los Andes es mucho mayor", advierte el experto en clima.

El alza de las temperaturas provocó también que la cota cero sea cada vez más alta, reduciendo la superficie de nieve capaz de permanecer sin fundirse.

"Hay un problema con la extensión de la nieve en prácticamente toda la cordillera de los Andes", sostiene Cordero, pero en esta zona el derretimiento es aún más pronunciado debido al desplazamiento de la polución de la capital chilena, una de las urbes más contaminadas de la región.

Un estudio reciente liderado por este académico mostró que el hollín o carbono negro se deposita sobre las montañas y acelera el derretimiento de la nieve. Al ser negro, absorbe mayor radiación solar y se calienta más rápido.

- Faltos de nieve natural -

En este escenario, los centros de esquí de Santiago hacen frente a una difícil temporada.

"Todos los centros de esquí de la zona central están faltos de nieve natural. Sin embargo, a través de la fabricación de nieve hemos podido tener abiertas pistas que eventualmente sin esa fabricación no podrían estar abiertas", explica a la AFP Fernando Montenegro, director de operaciones de Andacor, que administra los centros de El Colorado y Parque Farellones.

Ubicado a unos 30 km de Santiago y a casi 2.800 metros de altura, en El Colorado fabrican nieve cada vez que las condiciones lo permiten. Con bajas temperaturas y alta humedad encienden los cañones desde donde se eyecta el polvo de nieve para las pistas.

Si bien comenzaron a usar esta tecnología en 1994, esta temporada produjeron cantidades inéditas para operar al 70% de su capacidad.

- ¿Diversión de invierno en peligro? -

Con cada vez menos nieve, ¿está en riesgo la operación de los centros de esquí de Santiago?

"En riesgo no están. Sin embargo, sí se necesita manejar la nieve y manejar el agua que existe en la cordillera de una buena manera", sostiene Montenegro.

El Colorado ya ha invertido cerca de 4 millones de dólares en la compra de cañones para fabricar nieve y espera aumentarla a 10 millones en los próximos años.

En el último fin de semana subieron aquí cerca de 7.000 personas y en sus pistas siguen entrenando equipos nacionales de esquí y snowboarding, aunque los deportistas dicen notar las diferencias respecto a años anteriores.

"No hay suficiente nieve, no hay suficientes colinas, no tenemos la variedad, no tenemos buenas pendientes escarpadas, de diferentes inclinaciones y es tremendamente importante para nosotros tener esa variedad", lamenta Megan Farrell, miembro del equipo nacional de snowboard de Canadá, en declaraciones a la AFP.

Los esquiadores amateur también notan la diferencia, aunque los fanáticos de la montaña disfrutan de la nieve como sea.

"Se nota que la nieve está más dura. No hay tanta base, hay muchas piedras y nieve falsa hecha por los cañones y da esa sensación de estar esquiando en otro tipo de nieve", dice el chileno Rado Milosevic, de 24 años.

Aunque para el actor chileno Rolando Valenzuela, quien esquía desde hace 43 años y se declara "enamorado de la montaña", a pesar de la poca nieve "las pistas se mantienen de la mejor forma".