Los centros de crisis: apoyo desde el minuto uno tras una agresión sexual

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Oviedo, 24 nov (EFE).- "Las acompañamos desde el minuto uno. Que sepan en todo momento lo que pueden hacer. Hay que cambiar esa idea de que cuando las mujeres van a denunciar se les juzga a ellas y no a sus agresores". Esa es la filosofía de los centros de crisis para atender a las víctimas de violencia sexual que el Gobierno quiere extender por toda España de aquí a 2023.

Hasta el momento, solo Asturias y Madrid cuentan con este tipo de dispositivos que prestan acompañamiento y asesoramiento adaptado a las necesidades y a los tiempos de las mujeres que acaban de sufrir una agresión sexual o aquellas que han sido víctimas en el pasado y que también proporcionan apoyo a familiares y a personas de su entorno.

Son servicios que prestan atención psicológica, jurídica y social -presencial, telefónica y online- todos los días y a todas horas con un único objetivo: ir de la mano con ellas en todo el proceso de reparación y no dejarlas solas.

Madrid fue la primera comunidad de España que puso en marcha, en 2019, un servicio municipal de estas características, de gran tradición en los países anglosajones. Hace un año, Asturias creó otro de titularidad autonómica en Oviedo. La intención del Ejecutivo central es que todas las provincias, así como las ciudades autónomas, dispongan de uno, para lo que ha repartido 19,8 millones de euros entre las comunidades.

ATENCIÓN INMEDIATA Y MULTIDISCIPLINAR

Estos centros garantizan una atención integral inmediata, sin necesidad de haber interpuesto previamente una denuncia, y, en caso que sea preciso, prestan apoyo presencial en el mismo lugar en el que se encuentre la víctima.

En la capital de Asturias, un equipo formado por una coordinadora, seis abogadas y seis psicólogas se encargan de atender las llamadas y mensajes que envían las víctimas al 677 985 985 para pedir ayuda, aunque también se producen derivaciones desde el 016 y el 112 y se ha habilitado un correo electrónico (centrodecrisis@asturias.org) como otra vía de acceso.

En el Principado se puso en marcha al constatar un "aumento en este tipo de delitos, sobre todo en mujeres jóvenes, y que no había recursos públicos para dar una respuesta", según ha señalado la directora general de Igualdad del Principado, Nuria Varela,

No son las víctimas las que acuden al centro, aunque pueden hacerlo si lo desean, sino que son las profesionales las que se dirigen al lugar donde esta lo solicite.

"Se acompaña a la víctima donde sea necesario. A un centro de salud, a un hospital, a su domicilio...", ha explicado a Efe la coordinadora contra la Violencia de Género del Instituto Asturiano de la Mujer, Manuela Suárez.

Para ello, se desplaza un equipo a bordo de un vehículo acondicionado para realizar ese tipo de traslados y del personal necesario para ejecutarlos, gracias a un acuerdo firmado con Fundación Transinsa, especializada en el transporte socionisanitario.

El centro también se encarga de proporcionar acompañamiento y asesoramiento psicológico y jurídico y se realiza un seguimiento a corto y medio plazo de cada caso.

El dispositivo, que atiende a mujeres a partir de los 12 años, ofrece, además, orientación a la familia y amistades de las víctimas con el propósito de que puedan apoyarlas en todo el proceso de superación de las secuelas. En el caso de Asturias, el 58 por ciento de los asistidos son madres.

Este centro de crisis también está preparado para atender a personas con algún tipo de discapacidad y dispone de un servicio de traducción para las víctimas extranjeras, tanto para usuarias migrantes como turistas y viajeras, dado que el 14 por ciento de las asistidas son de fuera de España.

"Lo primero que tenemos que hacer es escuchar sus sentimientos y emociones y validarlos. Llaman, a veces, muy desbordadas", ha explicado Victoria Nieves, una de las psicólogas del centro que trabaja día a día para que, tras esta experiencia traumática, las afectadas puedan "salir fortalecidas, empoderadas y llevar una vida absolutamente funcional".

EL DISPOSITIVO ASTURIANO, EN CIFRAS: 20 USUARIAS DE MEDIA AL MES

Desde Oviedo, se ha atendido en el último año a 203 personas, de las que 134 eran mujeres y 69 familiares.

En total, se abrieron 107 expedientes a víctimas que cumplían con criterios de intervención: 84 de ellas mayores de edad, de entre 18 y 67 años, y 23 menores con una media de 15 años. El 67 por ciento ha presentado denuncias.

El 70 por ciento de los casos corresponden a agresiones sexuales; el 19 por ciento, a abusos sexuales en la infancia; el 9 por ciento, a acoso sexual, y el 7 por ciento, a abuso sexual.

"El agresor pertenece mayoritariamente al entorno familiar. Es un conocido o recién conocido. Desconocidos, muy pocos", ha apuntado la coordinadora del centro, Victoria Carbajal, quien añade que también, en muy pocos casos, son menores de edad.

CENTRAR TODOS LOS ESFUERZOS CONTRA LA VIOLENCIA SEXUAL

El Gobierno de Asturias está trabajando con el sector del ocio nocturno de la capital del Principado para poner en marcha una campaña que dé a conocer en estos locales el número de teléfono del centro de crisis.

Además, el Ejecutivo regional pondrá recursos económicos para que el servicio jurídico sea gratuito para estas víctimas y sufragar la formación especializada de abogados en esta materia.

"Hay que tener personas especializadas tanto en el conocimiento de la ley y su aplicación como en el conocimiento de la victimología. La Justicia tiene que ganarse la confianza de las víctimas de violencia sexual", ha apostillado la directora general de Igualdad.

Por María Fueyo

(c) Agencia EFE

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