La oposición armenia da un ultimátum a Pashinián para que renuncie

Agencia EFE
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Tiflis, 11 nov (EFE).- La oposición armenia organizó este miércoles una multitudinaria protesta en Ereván para denunciar el acuerdo de paz para Nagorno Karabaj, que considera una traición de los intereses nacionales, y dio un ultimátum al primer ministro, Nikol Pashinián, para que dimita antes de la medianoche.

"Vete, Nikol", "Traidor", eran las principales consignas de los varios miles de manifestantes que recorrieron el centro de la capital armenia hasta llegar a la sede del Parlamento para exigir que los diputados convoquen una reunión extraordinaria que aborde este mismo miércoles el futuro de Pashinián en su cargo.

DEMANDAS DE LOS MANIFESTANTES

El partido armenio Dashnaktsutiun, que no tiene representación en la Asamblea Nacional, aseguró a través de su representante, Ishján Sagatelián, que los partidos presentes en el Legislativo unicameral, controlado por el partido gubernamental Mi Paso, lograron reunir las firmas necesarias para convocar a los diputados.

Además de exigir la renuncia inmediata de Pashinián, la oposición planea crear un "Comité para la Salvación Nacional" que discuta los pasos a dar después del cambio de poder en el país.

"Damos a Pashinián tiempo hasta la medianoche para que renuncie", afirmó Sagatelián.

A su vez, Naira Zograbián, representante de Armenia Próspera, con 24 escaños en el Parlamento, afirmó que su fuerza política apoyará la dimisión del primer ministro por "traición".

"Si ahora entregan Artsaj (nombre de Nagorno Karabaj, enclave poblado por armenios en territorio de Azerbaiyán), la siguiente es Armenia", gritaban mientras los manifestantes.

DETENCIONES DE OPOSITORES

La Policía detuvo a al menos 135 personas antes y durante la marcha, incluidos miembros del opositor Partido Republicano de Armenia y el líder de Armenia Próspera, el oligarca Gagik Tsarukián.

La Fiscalía General de Armenia había advertido de que la manifestación no estaba autorizada por la ley marcial que Pashinián impuso tras el estallido de la guerra en Nagorno Karabaj el pasado 27 de septiembre.

El jefe de gabinete del primer ministro, Eduard Aghajanián, aseguró que no permitirán que unos "elementos sospechosos" aprovechen la crisis para hacerse con el poder y que, para evitarlo, emplearán "todos los medios legales".

LAS AUTORIDADES DEFIENDEN EL ACUERDO

Pashinián lleva dos días justificando su decisión de rubricar el "muy doloroso" acuerdo de paz facilitado por Rusia con el argumento de que la situación en el frente tras 44 días de combates se había vuelto insostenible.

El fin de la guerra se precipitó después de que Azerbaiyán se hiciera con el control de la histórica ciudad de Shushá -o Shushi para los armenios-, la segunda más importante del Karabaj, y sus fuerzas avanzaran hacia la capital, Stepanakert, o Jankendi para los azerbaiyanos.

Este miércoles, Pashinián, en el poder desde 2018, volvió a decir que si no hubiera aceptado el documento, que el presidente de Azerbaiyán, Ilham Alíev, ha llamado una "capitulación", "habría sido el fin".

"Estos días, decenas de soldados que lucharon en el frente han mandado mensajes de vídeo en los que apoyaban ese paso. ¿Qué quiere decir eso? Que ellos, que estaban en el lugar, conocen mejor la situación", recalcó.

El jefe del Estado Mayor armenio, Onik Gasparián, aseguró a su vez que "esta decisión era de extrema necesidad".

LUCHAS INTESTINAS

Varios políticos armenios advirtieron sobre el peligro de las luchas internas en el país en un momento en el que pasa por una crisis tan grave como la de ahora.

Según el primer presidente armenio, Levón Ter-Petrosián, quien dirigió el país durante la primera guerra en el Karabaj hace tres décadas, las diferencias en la sociedad tienen que ser resueltas únicamente por la vía constitucional, para que no haya peligro de una guerra civil.

También hicieron un llamamiento a la estabilidad el presidente de Armenia, Armen Sarkisián, y el jefe de la Iglesia Apostólica Armenia, Gareguin II.

El líder de Nagorno Karabaj, Araik Arutiunián, a su vez pidió a los karabajíes en Ereván que no acudan a manifestaciones políticas y eviten posibles provocaciones.

EL ACUERDO DE LA DISCORDIA

Según las condiciones del acuerdo de paz rubricado por Pashinián, Alíev y el presidente ruso, Vladímir Putin, Armenia pierde el control sobre los siete distritos azerbaiyanos adyacentes a Nagorno Karabaj que ocupó y también sobre Shushi, que se encuentra a solo 11 kilómetros de Stepanakert.

Parte de estos territorios ya se encontraban en el poder de Azerbaiyán como resultado de la guerra y la otra -Agdam, Lachín y Kalbajar- se le entregarán en los próximos días, según el acuerdo.

El cumplimiento del acuerdo será supervisado por un contingente de paz ruso formado por 1.960 militares, 90 vehículos armados y 380 automóviles y equipamiento especial en el Karabaj.

Según Moscú, más de 414 militares rusos, 54 vehículos y equipamiento, ocho helicópteros y dos sistemas aéreos no tripulados han sido desplegados ya a la zona en el último día.

Las fuerzas pacificadoras establecerán en total 16 puestos de control en la región disputada por Armenia y Azerbaiyán.

Misha Vignanski

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