Celebra con bombones y flores su 104 cumpleaños tras superar la covid

Agencia EFE
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Forua (Bizkaia), 18 feb (EFE).- La ondarrutarra María Egiguren ha celebrado este viernes con bombones, flores y globos su 104 cumpleaños en la residencia IMQ Igurco de Forua (Bizkaia), donde ha superado con síntomas leves la covid-19 y ha sido vacunada e inmunizada contra el coronavirus.

Uno de los espacios de la residencia se ha llenado de globos de colores para celebrar el cumpleaños de María, que ha recibido un gran ramo de flores mientras disfrutaba comiendo bombones de chocolate, en compañía del personal sociosanitario que cuida de ella.

No ha faltado en la celebración la tarta de cumpleaños, con tres velas sobre el número 104, que la homenajeada ha apagado con fuerza mientras escuchaba el "Cumpleaños feliz" cantado en euskera.

María vivía en Ondarroa con su sobrino-nieto Ibon y su esposa, quienes la han acompañado en la celebración, hasta que el pasado mayo sufrió un ictus y, al no poder atenderla adecuadamente, la trasladaron a la residencia de Forua, que ya conocía porque anteriormente pasaba allí las temporadas en las que sus familiares se iban de vacaciones.

A esta mujer, nacida en Ondarroa (Bizkaia) el 18 de febrero de 1917, le han ofrecido el traslado a otro centro más próximo a su localidad natal, pero lo ha rechazado porque se siente muy bien cuidada.

"María sigue siendo una persona con mucha vitalidad. Pese a los problemas médicos que ha sufrido el último año, es un ejemplo de superación ya que mantiene sus rutinas diarias y participa en las actividades programadas en el centro, como son sus sesiones de fisioterapia y actividades lúdicas", ha destacado Itziar Urrutia, la directora del centro.

Urrutia ha relatado la dureza de la situación provocada por la pandemia, sobre todo en diciembre, cuando comenzaron los contagios en el centro, pero ahora ya han sido vacunados e inmunizados todos los residentes y el personal que les atienden, aunque mantienen las medidas de prevención frente a la covid.

El sobrino-nieto de María, Ibon, ha asegurado que hasta que sufrió el ictus nunca tuvo ningún problema grave de salud, "lo único la sordera; ha comido de todo y del ictus ha ido recuperándose poco a poco".

María confiesa que uno de los secretos de su longevidad es alimentarse con leche de soja con lecitina, yogures, fruta y pescado fresco del puerto de Ondarroa.

"¡Ahora a por los 105!", la anima su sobrina-nieta en la despedida: "Si llegan..., a por ellos", responde María.

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