La CE no descarta el motor de hidrógeno como alternativa al coche eléctrico

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Bruselas, 15 jul (EFE).- La Comisión Europea (CE) quiere que a partir de 2035 no se puedan vender coches contaminantes en la Unión Europea y apuesta por el motor eléctrico para sacar el CO2 de las carreteras, pero no descarta que llegada esa fecha también puedan circular vehículos de pasajeros impulsados por hidrógeno sostenible.

"Veo a algunos fabricantes de coches considerando que el hidrógeno podría ser una solución para vehículos de pasajeros (...). No excluyo que tengamos una mezcla de vehículos en nuestras calles en el futuro", declaró este jueves el vicepresidente de la Comisión Europea para el Pacto Verde, Frans Timmermans.

La Comisión quiere que para 2030 se instale al menos una estación de carga de hidrógeno cada 150 kilómetros de carretera de la red TEN-T de conexiones europeas, y se espera también que se desarrolle en otros sectores.

La automoción es uno de los pilares de la propuesta legislativa presentada por la Comisión Europea como hoja de ruta para que la UE se desprenda del CO2 en 2050. Y el vehículo eléctrico se presenta como el motor con más futuro.

No obstante, la CE insiste en que es "tecnológicamente neutral" y no descarta otras opciones como el hidrógeno limpio o descarbonizado, que más allá de los coches se espera pueda desarrollarse para el transporte marítimo, ferroviario o la aviación.

"Será uno de los ganadores de nuestra estrategia para un transporte más verde", aseguró en rueda de prensa la comisaria europea de Transporte, Adina Valean.

El hidrógeno (H2) es un elemento químico muy abundante que genera casi la totalidad de la energía producida por las estrellas y que en la superficie terrestre generalmente se encuentra integrado en otros compuestos como el agua o los hidrocarburos.

Para utilizarlo como fuente de energía lo primero es conseguir hidrógeno puro, por ejemplo, descomponiendo el agua (H2O) a partir de la corriente eléctrica a través en un proceso denominado electrolisis. Y suele considerarse hidrógeno limpio aquel que consigue el gas por electrolisis a partir de fuentes renovables.

El hidrógeno limpio, a diferencia de los gases que provienen de los hidrocarburos como el gas natural, libera vapor de agua y no CO2 ni en su combustión ni en su generación. Pero su coste de producción es más elevado que el obtenido a partir de combustibles fósiles.

En los últimos años, la Comisión ha creado y financiado dos "alianzas" para impulsar las industrias europeas de las baterías y del hidrógeno, y la nueva Directiva de Combustibles Alternativos propuesta por Bruselas, que tendrá que negociarse con los Estados miembros y el Parlamento Europeo, propone que se siga apostando por esa fuente de energía para el transporte.

TRENES, BARCOS Y AVIONES

Aunque hay empresas intentado desarrollar trenes impulsados por hidrógeno, se cree que su mayor potencial está en la industria y en el transporte marítimo. La propuesta de revisión de la Directiva de Energía Renovable recoge que el hidrógeno limpio deberá representar al menos el 50 % de ese combustible en la industria en 2050.

"Este objetivo, junto con las medidas de apoyo adecuadas, puede crear la atracción del mercado necesaria para acelerar la competitividad del hidrógeno renovable frente a las soluciones basadas en fósiles", declaró la presidenta de la plataforma sectorial Solar Power Europe, Walburga Hemetsberger.

También tiene espacio en el mar. El fabricante coreano Hyundai está desarrollando motores para barcos a base de hidrógeno y espera que empiecen a llegar al mercado en 2022. Según las proyecciones de la Comisión Europea, el hidrógeno podría llegar a representar el 7,2 % del carburante del transporte marítimo en 2050.

Las inversiones para las estaciones de recarga oscilan entre los 35 y los 100 millones de euros, por lo que la Comisión cree que sólo los 25 mayores puertos de la UE podrán llevarlas a cabo.

El sector de la aviación, donde se espera que el hidrógeno tenga menos penetración, presentará una propuesta propia sobre ese combustible.

Mientras tanto, los aviones tendrán que ir mezclando progresivamente biocombustibles sostenibles con el queroseno, actualmente casi inexistentes por su alto precio, según la propuesta de la CE.

La comisaria señaló que el impacto de los combustibles sostenibles en los precios de los billetes de avión no sobrepasará el 1 % en 2030.

(c) Agencia EFE

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