Catar entona el mea culpa por exámenes ginecológicos forzados en aeropuerto

Rose TROUP BUCHANAN
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Aviones en las pistas del aeropuerto de Doha, en Catar, el 1 de abril de 2020

Catar entona el mea culpa por exámenes ginecológicos forzados en aeropuerto

Aviones en las pistas del aeropuerto de Doha, en Catar, el 1 de abril de 2020

Catar entonó este miércoles el mea culpa por los exámenes ginecológicos forzados realizados a varias mujeres en el aeropuerto de Doha, un escándalo que provocó el enfado de Australia que acentúa la presión sobre el rico país del Golfo donde se está llevando a cabo una investigación.

El 2 de octubre, agentes del aeropuerto de Doha hicieron desembarcar a las pasajeras de un vuelo con destino a Sídney, y después las obligaron a someterse a exámenes ginecológicos.

Según Catar, se trataba de averiguar si alguna de ellas había dado a luz recientemente, después del descubrimiento de un recién nacido abandonado en los baños "cubierto con una bolsa de plástico" y "escondido detrás de un cubo de basura" en lo que parece "un intento de asesinato".

"Aunque el objetivo de estos exámenes decididos con urgencia era evitar la fuga de los autores de un crimen horrible, el Estado de Catar lamenta la aflicción o la violación de las libertades individuales que esta acción pudo haber causado a los viajeros", indica el gobierno en comunicado.

Las personas implicadas en los controles invasivos podrían ser procesados penalmente, indicó a la AFP una fuente conocedora de elementos de la investigación en Catar.

Por su parte, las autoridades australianas no aflojan la presión. La ministra de Relaciones Exteriores, Marise Payne, reveló que había más vuelos afectados.

Mujeres que se hallaban "a bordo de diez aviones en total" fueron sometidas a pruebas ginecológicas forzosas, declaró Payne en el Parlamento, denunciando una situación "muy preocupante" y "grosera".

Añadió que se vieron afectadas 18 mujeres, de las cuales 13 australianas, junto con otras "ciudadanas extranjeras". Según informaciones de la AFP, una francesa a bordo de uno de estos aviones figura entre las víctimas.

La ministra australiana no proporcionó los destinos de los otros vuelos afectados.

Altos cargos australianos afirman que Canberra está en contacto con otros países para expresar conjuntamente su preocupación por estos abusos. Pero se negaron a decir cuáles para respetar la privacidad de las víctimas.

“Espantoso”

El primer ministro australiano, Scott Morrison, calificó el miércoles el incidente de "espantoso" e "inaceptable".

"Como padre de una hija, solo puedo estremecerme ante la idea de que alguien, australiano o no, pueda ser sometido a esto", declaró.

El primer ministro de Catar, Jaled bin Jalifa Al Thani, anunció que los resultados de la actual investigación, "completa y transparente", serían "compartidos con nuestros socios internacionales".

El comunicado del gobierno catarí explica que se desencadenó la "búsqueda inmediata de los padres, incluso a bordo de vuelos cerca de los cuales se encontró al recién nacido", de sexo femenino.

La decisión de llevar a cabo exámenes ginecológicos forzados se justifica por la voluntad de "impedir que los autores de este horrible crimen escaparan".

El bebé está recibiendo "cuidados médicos" actualmente en Doha, según las autoridades.

“Trato humillante”

El jefe del gobierno aseguró que Catar estaba "comprometido a garantizar la seguridad y comodidad de todos los pasajeros que transitan por el país".

Este escándalo podría asestar un golpe a los esfuerzos del rico país del Golfo por mejorar su imagen antes del Mundial-2022.

Catar, un pequeño país del Golfo muy rico en gas, adquirió prestigio internacional a través de inversiones en los medios de comunicación, el deporte y la cultura. Pero la monarquía musulmana aún no logra convencer a las oenegés que denuncian a menudo violaciones de los derechos humanos.

En Catar, oficialmente, las relaciones sexuales y los partos fuera del matrimonio se castigan con penas de cárcel y, para muchas mujeres migrantes, con la expulsión del territorio.

Human Rights Watch estimó el miércoles que el incidente del aeropuerto debería incitar a Catar a "despenalizar las relaciones sexuales fuera del matrimonio".

"Catar debería prohibir los exámenes ginecológicos forzados e investigar a toda persona que haya autorizado un trato humillante y llevarlo ante la justicia", declaró la oenegé en un comunicado.

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