La UE expresa su apoyo a Rajoy en plena crisis en Cataluña

Por Toni CERDÀ
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El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, y el presidente francés, Emmanuel Macron, posan para las cámaras de fotos a su llegada a Bruselas este 19 de octubre de 2017 en Bruselas

El reto independentista en Cataluña se invitó este jueves a la cumbre europea en Bruselas, donde los mandatarios de la UE, encabezados por Francia y Alemania, cerraron filas con su par español Mariano Rajoy y descartaron una eventual mediación europea.

"No hay espacio para ningún tipo de mediación o iniciativa internacional", indicó en rueda de prensa el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, al término de una primera sesión de trabajo en la cumbre, donde la situación en Cataluña "no está en [la] agenda".

Las instituciones europeas han reiterado desde el anuncio por parte del gobierno catalán de la celebración de este referéndum de independencia, suspendido por la justicia española, que esta crisis es un "asunto interno" de España, así como su respeto al marco legal de este país miembro del bloque.

Sin embargo, la respuesta del gobierno español para impedir la celebración del referéndum el pasado 1 de octubre, con cargas policiales contra la población y la incautación de urnas, provocó una brecha en la posición europea y varios líderes condenaron la violencia.

Semanas después, la UE, un club de Estados, mantiene su apoyo a Madrid, pero la presión sobre Rajoy aumenta con los llamados de líderes europeos a alcanzar una solución dialogada. "La fuerza de los argumentos es siempre mejor que el argumento de la fuerza", dijo recientemente Tusk.

A su llegada a la cumbre, los líderes europeos se dividieron entre el apoyo firme a Madrid y los llamados al "diálogo", que contrastó con el silencio de Rajoy, quien no se expresó sobre Cataluña durante la cumbre, según fuentes coincidentes.

Un optimista presidente francés, Emmanuel Macron, quien mantuvo una reunión bilateral con Rajoy, había asegurado a su llegada que esta sería una cumbre marcada por un "mensaje de unidad" con Cataluña.

La canciller alemana, la influyente Angela Merkel, una líder próxima a Rajoy, expresó por su parte su apoyo a la posición del gobierno español y abogó por que "se hallen soluciones en base a la Constitución" española.

- Cataluña no es Eslovenia -

El presidente del gobierno español entró a la sede del Consejo Europeo en Bruselas sin decir palabra a la prensa. Horas antes, su gobierno anunció que tomará medidas para intervenir el gobierno de Cataluña y un consejo de ministros extraordinario está previsto, en este sentido, el sábado.

La crisis en España no está en la agenda y, pese al "mensaje de unidad" avanzado por Macron, según una fuente europea, no se espera ninguna declaración de los líderes. Fuentes diplomáticas habían indicado que Rajoy abordaría la cuestión si alguien le preguntaba.

Eso no evitó las declaraciones de los líderes, entre ellos del primer ministro esloveno, Miro Cerar, que supusieron un jarro de agua fría a los partidarios de la independencia al evitar comparaciones entre Cataluña y la separación de Eslovenia en 1991 de la entonces Yugoslavia.

"Cuando Eslovenia decidió declarar la independencia, lo hicimos porque nuestro Estado anterior (...) comenzó a romperse" y, además, "no era un Estado democrático", explicó el primer ministro esloveno, para quien España "es un Estado democrático".

Para Cerar, uno de los mandatarios en condenar las cargas policiales del 1 de octubre, la solución a la crisis debe resolverse "de acuerdo con el orden constitucional" de España y "de manera pacífica y no violenta a través del diálogo".

- ¿Crisis con Bélgica? -

La voz discordante entre los líderes es la del primer ministro belga, Chales Michel, quien en un lenguaje mucho más fuerte llamó este jueves a "una desescalada" en España y al "diálogo" para hallar una "solución política".

Las anteriores declaraciones de este líder, que gobierna Bélgica en coalición con nacionalistas flamencos, enfadaron al gobierno español que, según el diario belga Het Laatste Nieuws, envió varios correos oficiales criticando su posición.

La declaraciones de Michel al diario belga Le Soir sobre una eventual "mediación" si falla el diálogo en España, algo que rechaza de plano Madrid pero que piden las autoridades catalanas, sería el foco de la indignación española.

A su llegada a la cumbre, el primer ministro belga quiso quitar hierro a las informaciones, subrayando que España es "un país amigo" con el que no se generó "ningún incidente, ninguna crisis" diplomática, aunque evocó una "instrumentalización" de sus declaraciones por Madrid.

Fuentes diplomáticas belgas rechazaron además que el embajador de Bélgica en España fuera convocado por Madrid y aseguraron que las autoridades españolas negaron una eventual represalia contra la candidatura de una belga a la cabeza de la agencia de cooperación policial Europol, como apunta la prensa belga.

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