Cataluña recauda 3,1 millones en cuatro años con el impuesto a los bienes de lujo

Agencia EFE
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Barcelona, 4 abr (EFE).- La Generalitat de Cataluña ha recaudado 3,10 millones de euros en cuatro años, lo que supone unos 775.000 euros de media al año, gracias al llamado impuesto catalán sobre los activos no productivos, que grava los bienes de lujo a nombre de personas jurídicas usados con fines particulares.

Este es el balance recaudatorio de un impuesto acordado a finales de 2016 entre el Govern de Junts pel Sí -con el republicano Oriol Junqueras entonces al frente del departamento de Economía- y la CUP, en el marco de la negociación de los presupuestos de la Generalitat de 2017.

Se trata de un impuesto pionero entre las comunidades autónomas que grava bienes como viviendas, vehículos de motor con una potencia igual o superior a 200 caballos, embarcaciones de lujo, aviones privados, helicópteros y objetos de arte, antigüedades y joyas, todos ellos puestos a nombre de una empresa domiciliada en Cataluña pero usados para actividades particulares.

Según datos de recaudación facilitados por el Govern a EFE, este impuesto recaudó 2,45 millones en 2019 y otros 654.000 euros en 2020.

No obstante, los datos de 2019 corresponden a tres ejercicios fiscales, ya que el impuesto se aprobó en 2017, pero el Gobierno español lo recurrió ante el Tribunal Constitucional y finalmente el Alto Tribunal lo declaró plenamente constitucional en 2019.

Una vez validado, el Govern pudo empezar a reclamar el impuesto de forma retroactiva desde el 13 de mayo de 2017, y la primera liquidación del impuesto se llevó a cabo de forma extraordinaria a finales de 2019.

El balance de 2017 fue de un total de 1.537 autoliquidaciones por valor de 737.600 euros; el de 2018 de 1.618 autoliquidaciones del impuesto por 841.642 euros, mientras que por el ejercicio de 2019 se recibieron 1.749 autoliquidaciones por 871.592 euros.

Finalmente, el año pasado se registraron 1.131 autoliquidaciones por un total de 654.333 euros. De estas últimas, no obstante, solo un total de 77 correspondieron a nuevos contribuyentes.

Con este gravamen, la Generalitat busca evitar que grandes patrimonios coloquen propiedades a nombre de empresas para no tener que declararlas a través del Impuesto de Patrimonio.

La obligación de presentar la autoliquidación de este impuesto concierne a las personas jurídicas y entidades que, sin tener personalidad jurídica, constituyen una unidad económica o patrimonio separado susceptible de imposición, aclara la Agencia Tributaria de Cataluña.

Quedan fuera del impuesto, sin embargo, los bienes inmuebles de las fundaciones y organizaciones no gubernamentales, así como los de las entidades sin ánimo de lucro.

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