El Govern celebra haber "doblegado la curva", entre críticas de la oposición

Agencia EFE
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Barcelona, 18 nov (EFE).- El Govern ha esgrimido hoy las cifras positivas para asegurar que Cataluña ha conseguido "doblegar la curva" de la segunda ola de la pandemia, lo que no ha evitado las críticas de toda la oposición por la gestión de una Generalitat que, en todo caso, hará una desescalada "lenta" de las restricciones.

El vicepresidente del Govern en funciones de president, Pere Aragonès, y los consellers Miquel Sàmper (Interior) y Alba Vergés (Salud) han comparecido ante el pleno del Parlament para dar cuenta de las últimas medidas adoptadas por la Generalitat para hacer frente a la segunda ola de contagios de la COVID-19 en Cataluña.

Aragonès ha puesto de manifiesto que los datos sanitarios muestran que esas medidas, "pese a ser duras, están dando sus frutos" y se ha "superado lo peor de la segunda hola en términos sanitarios", lo que permitirá el lunes una "progresiva flexibilización" de las restricciones de las últimas semanas.

"Necesitamos cerrar los últimos flecos, pero esta flexibilización será más lenta de lo que todos querríamos", ha dicho Aragonés, que para evitar "pasos en falso" ha apostado por "avanzar poco a poco" e incluso hacer "un nuevo paso atrás" si se da el caso, ya que ha recordado que la tendencia positiva no esconde que la situación "sigue siendo grave".

Esa tesis la ha compartido la consellera de Salud, que ha celebrado que Cataluña haya "conseguido doblegar la curva": "Hemos tomado medidas duras para toda la sociedad, para parar la segunda ola y doblegar la curva. Y lo hemos hecho, la hemos doblegado. Hemos actuado y con el esfuerzo de todos estamos en esta situación mucho mejor de la de hace un mes".

Pero a pesar de haber evitado "medidas drásticas", como el confinamiento total, y estar en una situación "óptima", Vergés ha avanzado que la situación "nos exigirá durante mucho tiempo", para lo que se ha "mejorado" el sistema de rastreo, con "más de 2.800 profesionales participando en el circuito de rastreo" de contagios.

Por su parte, el conseller de Interior, Miquel Sàmper, ha destacado el "cumplimiento generalizado" de las restricciones "muy duras, complicadas y pesadas" por parte de la ciudadanía, lo que permitirá una "apertura progresiva" de la actividad porque "es necesario actuar con prudencia y hay que ir poco a poco".

Pero los miembros del Govern han recibido duras críticas de la oposición, en una mañana en la que se han vuelto a producir nuevas tensiones entre JxCat y ERC: tras el rifirrafe de hace días por el colapso en la web para ayudas a autónomos, hoy ERC ha decidido levantarse de la mesa donde el Govern planifica las medidas frente a la pandemia, ante las "filtraciones" de los planes de actuación, de las que los republicanos culpan a JxCat.

El presidente de C'ss en el Parlament, Carlos Carrizosa, ha pedido al Govern que se deje de batallas internas entre sus socios y siga el ejemplo de comunidades como Madrid, donde, a su juicio, "se consensúan las medidas con los afectados" y sin aplicar cierres se bajan contagios, a diferencia de un Govern que "ahoga" a los autónomos y la restauración.

Aunque desde el PSC-Units, su presidente, Miquel Iceta, ha tendido la mano al Govern "para lo que sea necesario", también le ha reclamado que "aumente el nivel de autoexigencia" tras los últimos "desbarajustes" vividos: "La sensación es que actuamos con más responsabilidad desde la oposición que desde el Govern", ha dicho.

La presidenta de Catalunya en Comú Podem en el Parlament, Jéssica Albiach, ha exigido "medidas claras" para la reapertura y ha instado al Ejecutivo catalán a "estar a la altura de la gente", "rectificar" el "desgobierno" existente y ser "conscientes del mal que están haciendo" con sus "incertidumbres, traiciones e intrigas".

Una línea similar a la del diputado de la CUP Carles Riera, que ha afeado a JxCat y ERC sus "pugnas" dentro del Govern y ha cuestionado la eficacia de la gestión contra la pandemia que lleva a cabo el Ejecutivo catalán "en un final de ciclo político": "Estamos ante un gobierno en quiebra y caída libre, un gobierno en descomposición con ataques continuados entre los socios y pugnas entre consellerías".

También el líder del PPC en el Parlament, Alejandro Fernández, ha emplazado a Aragonès a "poner orden" en el seno del Ejecutivo, trasladar "las directrices", marcar "los límites" y abandonar su "autolimitación", ante el "absoluto escándalo" que suponen las "inadmisibles" filtraciones del plan de desescalada.

Desde ERC, el líder del grupo republicano Sergi Sabrià ha opinado que, "pese al ruido, el Govern ha actuado, y los resultados han llegado, porque los contagios y la presión hospitalaria están disminuyendo": "Se compara la situación con Madrid de forma malintencionada, cuando en esta comunidad hay más de 300 muertos más por millón de habitantes, y llevan en la segunda oleada desde el mes de agosto y justo ahora los datos empiezan a bajar".

"Gobernar es tomar decisiones difíciles", ha recalcado, y aunque "a nadie le gusta tomar medidas restrictivas, deben ser adoptadas pensando en el bien común" y, en este punto, Sabrià ha advertido que "ya cansan las filtraciones que solo buscan presionar".

El diputado de JxCat Lluís Guinó ha valorado que los datos sanitarios hayan mejorado, aunque "sigue habiendo mucha presión hacia la atención primaria", ha elogiado que el Govern sepa rectificar "cuando se cometen errores" y ha pedido que "si hay que rectificar y aprobar nuevas medidas se haga de forma conjunta como gobierno de coalición".

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