"Catástrofe medioambiental" en el sur de California tras un derrame de petróleo

·4 min de lectura

Frente a la costa de California, las autoridades estadounidenses intentaban contener el domingo un vertido de petróleo que cubría casi 34 kilómetros cuadrados, como resultado de la fuga de unos 3.000 barriles de petróleo. Es uno de los peores desastres que ha enfrentado la zona "en décadas", valoró este domingo la alcaldesa de la localidad.

Se trata de uno de los mayores derrames en la historia reciente del sur de California. Más de 570.000 litros de crudo fueron vertidos en las aguas frente al condado Orange, a partir del viernes en la noche.

Ensuciando la orilla de Huntington Beach, -conocida como la capital del surf en Estados Unidos-, el crudo se extendió por varios kilómetros en manchones pegajosos, que traían consigo aves y peces muertos.

Se calcula que unos 126.000 galones se han extendido en una mancha negra que cubre más o menos 34 kilómetros cuadrados del Océano Pacífico, desde el muelle de Huntington Beach hasta Newport Beach. Sin embargo, Kim Carr, la alcaldesa de Huntington Beach, admitió que los 3.000 barriles de los que se habla oficialmente probablemente se queden cortos. "Este vertido de crudo supone una de las situaciones más devastadoras a las que se ha enfrentado nuestra comunidad en décadas", sentenció Carr.

Todavía no se conoce el "motivo del incidente"

Este vertido fue causado por una brecha conectada a la plataforma petrolífera Elly. Carr dijo que la plataforma petrolífera era operada por Beta Offshore, una filial californiana de Amplify Energy Corporation. El director general de Amplify Energy, Martyn Willsher, confirmó por su parte que el oleoducto había sido cerrado y que el petróleo restante había sido succionado.

Martyn Willshare contó también ante la prensa que la compañía se dio cuenta de la fuga el sábado por la mañana en la plataforma marina Elly. Admitió, sin embargo, que aún no se sabe dónde exactamente se produjo la fuga, ni por qué, por lo que han desplegado a buzos en la zona para determinar el "motivo del incidente". "Estamos totalmente comprometidos a estar aquí hasta que este incidente haya llegado a su final", aseguró el director de la empresa.

Willshare concretó, además, que las instalaciones petroleras datan de finales de los 70, y que fue adquirida por su compañía hace 9 años, momento desde el cual han llevado a cabo labores de mantenimiento "meticulosas".

En cuanto a las consecuencias medioambientales, la alcaldesa de Huntington Beach calificó el vertido de "potencial desastre ecológico": "Nuestros humedales se están degradando y partes de nuestra costa están ahora cubiertas de petróleo". Antes de agregar: "En los próximos días y semanas desafiamos a las partes responsables a hacer todo lo posible para rectificar esta catástrofe medioambiental".

La alcaldesa anunció que las famosas playas de la ciudad podrían permanecer cerradas durante semanas, e incluso meses. Las autoridades de la región insistieron además en que el público no acude a las zonas afectadas, por riesgo de inhalar humos tóxicos.

"Daños significativos" a los humedales y las reservas ecológicas

La portavoz del Servicio Guardacosta de Estados Unidos en la zona de Los Ángeles y Long Beach, Rebeca Ore, afirmó por su parte que se está vigilando de cerca la mancha de petróleo, tanto con aviones que sobrevuelan la zona como con personal en las costas. Apuntó además que las laboras de limpieza ya empezaron: "Se han desplegado sistemas de descremado y barreras para evitar que el petróleo llegue a la reserva ecológica de Bolsa Chica y a los humedales de Huntington Beach".

Sin embargo, el domingo, la supervisora del condado de Orange, Katrina Foley, declaró que el petróleo se había infiltrado en el pantano de Talbert, una gran reserva ecológica, causando "daños significativos".

En reacción a la catástrofe, Michelle Steel, la republicana que representa a parte de la zona afectada, no tardó en enviar una carta al presidente demócrata Joe Biden, solicitando una declaración de catástrofe grave para el condado de Orange, lo que liberaría fondos federales para ayudar en las tareas de limpieza.

Cottie Petrie-Norris, demócrata que representa igualmente a algunas zonas afectadas por el vertido, dijo por su parte que el vertido era una "llamada a la acción para detener las perforaciones en nuestra preciosa costa de California".

La producción de petróleo en esta costa ya ha disminuido drásticamente desde la década de 1990, en parte debido a las estrictas normas medioambientales del Estado. El gobernador demócrata Gavin Newsom incluso anunció que quiere poner fin a las perforaciones petrolíferas en el Estado para 2045.

Con EFE, AFP, AP, Reuters y medios locales

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente