Caso Benalla: el excolaborador de Emmanuel Macron va a juicio tres años después del escándalo

·4 min de lectura

Tres años después del inicio del caso y a siete meses de la primera vuelta de las elecciones presidenciales, Alexandre Benalla, antiguo responsable de seguridad del Elíseo comparece desde este lunes ante el alto tribunal de París por "violencia contra manifestantes" y "porte de armas" durante las manifestaciones del 1 de mayo de 2018.

Tres años después del sonado escándalo que sacudió el Elíseo, este lunes comienza en París el juicio de Alexandre Benalla, ex responsable de seguridad del presidente Emmanuel Macron, juzgado por los actos violentos del 1 de mayo de 2018 y por el uso fraudulento de pasaportes diplomáticos.

Con traje oscuro, mascarilla quirúrgica y gafas redondas, el que fuera estrecho colaborador del presidente francés, ahora de 30 años y quien trabaja en el sector privado, llegó al tribunal poco antes de la una de la tarde, pasando frente a las cámaras sin hacer declaraciones.

En la sala de audiencias, intercambió brevemente con sus abogados antes de sentarse en una de las sillas reservadas para los acusados, usando su teléfono.

En medio de una tormenta política que sacude el poder desde hace varios meses, Alexandre Benalla deberá comparecer hasta el 1 de octubre junto a su amigo, el ex empleado del partido político En Marche, Vincent Crase y dos policías.

Fue un "reflejo ciudadano" para Alexandre Benalla

Ese día, en el centro del dispositivo de seguridad del presidente francés, sólo debía desempeñar un papel de observador. A pesar de haber sido sancionado con una suspensión de 15 días, Benalla aún tenía una oficina en el Palacio del Elíseo y continuó cumpliendo algunas de sus funciones durante esas semanas, reveló el periódico.

Al día siguiente, la oposición denunció que se había producido un "escándalo de Estado" y se abrió una investigación judicial. El asunto envenenó al ejecutivo durante meses, con revelaciones en la prensa y audiencias de comisiones de investigación parlamentarias.

Alexandre Benalla fue objeto de seis investigaciones judiciales, una de las cuales se archivó sin seguimiento, y fue remitido a los tribunales sobre todo por violencia contra manifestantes y por haber hecho uso ilegal de distintivos policiales.

Él y su coacusado Vincent Crase, un exgendarme de 48 años, tendrán que explicar sus acciones contra una pareja en la Place de la Contrescarpe, pero también en el Jardin des Plantes, donde los dos hombres son sospechosos de haber agredido a tres manifestantes dos horas antes.

Alexandre Benalla siempre ha afirmado que se trató de "actos necesarios" y no de una "paliza", además de asegurar que tuvo un "reflejo ciudadano" al "interrogar" a los "agresores de policías".

"Se cometieron errores, por supuesto, por mi parte, pero parece que puedo soportar mucho. Y estoy lejos de ser el único responsable de este naufragio. Soy el “fusible útil del poder", escribió en un libro publicado a finales de 2019.

Se enfrenta a siete años de prisión

Alexandre Benalla también tendrá que responder por el uso de dos pasaportes diplomáticos tras su destitución del Palacio del Elíseo, durante sus viajes a África e Israel, en el marco de su reconversión profesional en la seguridad privada y los negocios. También se sospecha que obtuvo un pasaporte de servicio presentando uno falso, algo que él niega.

Además, comparecerá por el porte de un arma no autorizada en abril de 2017 en Poitiers, durante la campaña presidencial de Emmanuel Macron. Probablemente una "pistola de agua", según el acusado.

Se enfrenta a hasta siete años de prisión y a una multa de 100.000 euros.

Dos funcionarios de la jefatura de policía de París serán juzgados por haberle entregado, justo después del estallido del asunto, imágenes de videovigilancia a Alexandre Benalla.

La joven pareja de la Place de la Contrescarpe, que había explicado haberse visto envuelta en los enfrentamientos por casualidad, fue multada con 500 euros en febrero de 2019 por lanzar proyectiles a las fuerzas del orden. Tras una acusación de las fuerzas antidisturbios, los supuestos manifestantes declararon que había sido un "acto irracional". Ellos estarán presentes en el juicio, al igual que los manifestantes del Jardin des Plantes.

"Mi cliente fue detenido, puesto en el suelo de forma violenta, sujetado con la cara en la arena, con la rodilla de uno de sus agresores en el cuello, amenazado con una porra y puesto bajo custodia policial durante casi 48 horas, sin ninguna razón", dijo Nadja Díaz, abogada de uno de ellos.

Dos sindicatos policiales, el ex jefe de gabinete del Elíseo François-Xavier Lauch y el autor del video del primero de mayo, el periodista Taha Bouhafs, también son parte civil.

Este artículo fue adaptado de su original en francés.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente