¿Quién nos ha robado los aplausos de las ocho?

Hay gente que cree que un médico pregunta antes de ayudar a alguien.

  • Oiga, ¿usted a qué partido vota? ¿Es de derechas o de izquierdas? Mire, sabe, es que si no vota lo que yo, la le pueden ir dando. No espere a que yo le trate.

Esas personas son las que nos han robado el aplauso de las ocho. En mi calle, sólo dos vecinos -entre varias decenas de viviendas- han salido con cacerolas. Pero esas dos familias han hecho tanto ruido -¡qué valientes, cacerolas contra manos desnudas, metal contra palmas!- que han ocultado el único homenaje público y colectivo de todo el país a un grupo de personas que cada día se juega la vida por nosotros.

Sevilla. Personal sanitario llorando de emoción tras el alta de un paciente en la UCI del hospital Sagrado Corazón de Sevilla. 27 de abril. (Photo by Maria José López / Europa Press via Getty Images) (Photo by Europa Press News/Europa Press via Getty Images)

¿No había otra hora para protestar? El día tiene 24, y muchos pasamos esas 24 horas en casa. ¿No podíais haber escogido otro momento que no coincidiera con el homenaje diario a la gente que nos está salvando -literalmente- la vida?

Quizá es que pensáis que los médicos sólo están salvando a la gente que vota al Gobierno, no sé. Pero qué feo vuestro gesto. Qué vergüenza ese ruido de las cazuelas cucharas atronando, intentando sofocar el aplauso del resto de vecinos.

Silenciando el homenaje de un país a sus héroes.

Unos héroes de los que ya han perdido la vida treinta y nueve. 39 fallecidos, la mayoría médicos de Atención Primaria. Otros 37.103 están contagiados.

¡Qué pena vuestra manera de proceder y qué orgullo las lágrimas Verónica Casado!

La consejera de Sanidad de la Junta de Castilla León ha tenido que interrumpir varias veces la lectura de los nombres de los sanitarios fallecidos. Las lágrimas y la pena podían con ella. Es doctora. Ejercía de médico de atención primaria hasta que hace un año la fichó Ciudadanos para el cargo.

Isabel Díaz Ayuso llora durante la misa por los fallecidos por el Covid (Telemadrid)

Sus lágrimas hoy, como las de la presidenta de la comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, este domingo, o como las de la ministra de Defensa, Margarita Robles hace unos días al cerrar la morgue del Palacio de Hielo de Madrid, nos llenan de orgullo.

Así que, por favor, dejad de tapar nuestros aplausos con cacerolas. Dejad de usar metal contra las palmas desnudas de nuestras manos. Protestad todo lo que queráis. Exigid todo lo que queráis. Pero dejadnos el único minuto al día que tenemos para aplaudir a los que se juegan la vida.

Tenéis otros 1.439 para usarlos a vuestro gusto.


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