Carlos Pacheco, el historietista que voló a lo más alto del cómic sin capa

Carlos Pacheco en una fotografía de 2011 (Photo: EFE/A.Carrasco Ragel)
Carlos Pacheco en una fotografía de 2011 (Photo: EFE/A.Carrasco Ragel)

Carlos Pacheco en una fotografía de 2011 (Photo: EFE/A.Carrasco Ragel)

Hablar de Carlos Pacheco es hablar de un pionero, de un maestro, de un abridor de puertas para los actuales historietistas que sueñan con dar el salto a Estados Unidos, pero hablar de Carlos Pacheco es también hablar de un ser humano amigo de sus amigos, un ser que aprovechaba la noche para trabajar y el día para soñar.

Gaditano hasta la médula pero ciudadano del mundo. Así era Pacheco (San Roque, 1962), una leyenda internacional del cómic que este 9 de noviembre se ha ido debido a la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) que le fue diagnosticada y que él mismo hizo pública el pasado 23 de septiembre en una entrada en sus redes sociales donde decía que pese a este “giro” que le había dado la vida se sentía “afortunado por todo lo vivido”.

Y eso es lo que nos deja, lo vivido, lo dibujado, una vida que, según sus palabras, fue “más allá de los sueños más locos de aquel chaval” que un día fue. Ese niño que soñaba en viñetas y que con el tiempo se alió con esos superhéroes que luego dibujó, como Linterna Verde, Superman (DC cómics) o Los Vengadores (Marvel).

Pero Pacheco era corazón y por eso convirtió en amistad de la buena su relación con el que siempre reconoció como su referente “artístico y ético”, el dibujante Carlos Giménez, su amigo, el que cuidó y defendió ya que siempre consideró que tenía que ser galardonado con el Premio Nacional de Cómic.

Un galardón que él tampoco se ha llevado aunque méritos no le faltaron. Pero es que su obra, en su mayoría, fue para editoriales estadounidenses, aunque este licenciado en Ciencias Biológicas se inició en el mundo del cómic de manera profesional después de haber participado en la revista autogestionada Tuboescape (1982), subvencionada por el Ayuntamiento de Cádiz.

Y fue ese mismo año cuando comenzó a enviar muestras de su trabajo a Marvel Comics, donde este gaditano se curtió en la Tierra 616, el universo donde acontecen todas las historias de la factoría Marvel y donde viven esos superhéroes a los que dedicó toda su vida con un estilo propio reconocido por todos sus compañeros de profesión.

Según contó  en los días más duros de la pandemia, le parecía “indecoroso” llamar trabajo a su profesión, esa que se desarrolló en Estados Unidos pero que no le hizo moverse de Madrid y su San Roque natal, el pueblo al que nunca dejó de ir porque allí vivía toda su familia.

También probó suerte en el mercado español, donde creó un grupo de superhéroes, Iberia Inc, una obra escrita por su amigo Rafael Marín que vio la luz en 1996 y obtuvo gran acogida entre los aficionados españoles.

Eso sí, Carlos Pacheco siempre será Linterna Verde, Superman y Batman, Capitán América, Thor o Hulk, personajes que convivieron con él con esa intensidad que imprimía en el trazo para crearlos. La misma pasión que siempre tuvo para aliarse con su profesión y hacerla mejor.

Por eso siempre era uno de los fijos en ferias y certámenes de cómics, siempre estaba ahí, con su chupa de cuero marrón de aviador, para ayudar a amigos o para intentar sacar adelante proyectos colectivos, como la fallida Academia del Cómic o los cursos de verano de la Universidad de Cádiz que dio durante años.

El mundo del cómic lamenta la pérdida del “maestro”

Destacados representantes del mundo del cómic, tanto en España como internacionalmente, han reaccionado con dolor a la muerte del historietista gaditano, a quien consideran “el mejor dibujante español de superhéroes” y un “maestro” de todos en el oficio.

“Descansa en paz, maestro” escribe en su tuit de despedida y homenaje el también historietista Jorge Fornés, quien expone previamente en inglés que es imposible resumir cuánto ha significado Carlos Pacheco para los artistas españoles.

El dibujante californiano Rob Liefeld, creador de Deadpool, ha resaltado que el “hermoso y amable” Carlos se ha ido demasiado pronto y que “su inmenso talento iluminó cada cómic que ilustró”.

También se despide de Pacheco el historietista bostoniano Kurt Busiek, autor de títulos como Iron Man y Los Vengadores, quien hubiera deseado “pasar unas horas más compartiendo el planeta con un amigo” como él.

Chris Conroy, editor del grupo DC, ha considerado que Pacheco ha supuesto “una influencia enorme” para el mundo del cómic, pues convertía “cada página” de sus historietas en un ejercicio “elegante, fluido y emocionante”.

El dibujante David Pepose, autor de los estudios Marvel, ha indicado que se siente “destripado” al conocer el fallecimiento de su compañero, de quien recuerda “una de las imágenes de X-Men más icónicas” de su infancia. “Estoy pensando en su familia ahora y solo espero que sepan cuántas vidas tocó su trabajo”, ha añadido Pepose.

Panini Cómics España en su pésame por “una pérdida terrible” ha indicado cuánto han “aprendido de él” y “de su arte, de su compañía, de su humor, de su vitalidad y de su imbatible y contagioso gusto musical”.

Los periodistas de RTVE Jesús Jiménez y Víctor Gómez, especializados en cómic y conocidos como Viñetas y Bocadillos, han indicado que se ha ido “el mejor dibujante español de superhéroes”, fallecido a los 60 años tras padecer esclerosis lateral amiotrófica (ELA) y por quien el ayuntamiento gaditano de San Roque ha decretado dos días de luto oficial.

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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