Carlos Alcaraz y el Big 4 que le puede acompañar en el futuro

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MILAN, ITALY - NOVEMBER 09:  Carlos Alcaraz of Spain is congratulated after his round robin match against Holger Vitus Nodskov Rune of Denmark during Day One of the Next Gen ATP Finals at Palalido Stadium on November 09, 2021 in Milan, Italy. (Photo by Julian Finney/Getty Images)
Carlos Alcaraz junto a uno de sus grandes rivales del futuro: el danés Holger Rune (Photo by Julian Finney/Getty Images)

La ausencia de Djokovic en Australia por sus problemas burocráticos, la lesión de Roger Federer desde 2020 y las molestias con las que llegó Rafael Nadal al primer grande de la temporada hicieron que a varios de sus posibles sucesores se les llenara la boca con nuevos "Big 3". Tanto Tsitsipas como Zverev se postularon como nuevos dominadores del circuito, tal vez junto a Medvedev, tal vez junto al propio Djokovic cuando arreglara su situación respecto a las políticas de vacunación de los distintos países.

Ahora bien, los años pasan y es complicado imaginar al alemán, al griego o al ruso como verdaderos dominadores del circuito. No ya como ganadores puntuales de grand slams, porque, de hecho, lo raro sería que eso no pasara. Para encontrar a quienes puedan tomar el relevo de Federer, Djokovic y Nadal hay que irse a la siguiente generación. A los que acaban de dejar la adolescencia y tienen toda su carrera por delante para convertirse en los nuevos ídolos de la afición y dejarnos decenas de partidos de la máxima.

El primer nombre que se viene a la mente cuando uno piensa en ese grupo de chavales es, por supuesto, Carlos Alcaraz. No ya porque sea español o porque su hiperactividad y su extrema competitividad nos recuerden a Rafa Nadal... sino por sus resultados. Campeón de cuatro torneos solo este año, incluyendo los Masters 1000 de Miami y Madrid, Alcaraz tiene serias opciones de acabar Roland Garros entre los cinco primeros del ránking ATP a poco que se le den bien las cosas. Como se le den muy bien y gane el torneo, ya ni hablamos.

La irrupción de Alcaraz en tan poco tiempo tiene difícil comparación. Justo hace un año luchaba por entrar entre los cien primeros y festejaba caer en tercera ronda ante Jan-Lennard Struff. Hoy, las apuestas le colocan como máximo favorito junto a Nadal y Djokovic. Ni siquiera Rafa tuvo una progresión tan explosiva: su primer grande lo consiguió con diecinueve... pero con diecisiete ya había ganado a Roger Federer, cuando el suizo estrenaba condición de número uno del mundo.

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Ahora bien, Alcaraz no viene solo. Imagínense qué aburrimiento verle dominar sin competencia alguna. No, lo que alimenta a cualquier deporte son las narrativas, las rivalidades, las comparaciones... y a Alcaraz le ha tocado crecer junto a una generación que tiene una pinta estupenda. Empecemos por el más consolidado de todos ellos, el italiano Jannik Sinner. Aunque es verdad que 2022 está siendo un año complicado para Sinner, hablamos de un hombre con un talento natural fabuloso. Entró en el top ten al poco de cumplir los 20 años y ha ganado ya cinco torneos ATP, los mismos que Alcaraz, aunque de menor entidad.

Sinner, como su compatriota Musetti, son serias amenazas, siempre que consigan vencer su irregularidad -sobre todo en el caso del segundo, capaz de ganarle dos sets a Djokovic en Roland Garros con dieciocho años y luego desaparecer un año entero-, como lo es el argentino Sebastián Báez, un año mayor que Sinner y dos que Alcaraz. Báez, que estuvo a un par de juegos de eliminar a Alexander Zverev en segunda ronda de Roland Garros, también ha tardado un poco más en explotar. Hablamos de un ex número uno junior y finalista en París en esa categoría. Un hombre quizá demasiado centrado en la tierra batida, pero llamado a dar mucha guerra sobre esa superficie.

Con todo, el nombre que parece que suena con más fuerza como gran rival de Carlos en el futuro es el del danés Holger Rune. Rune no solo es del mismo año que Alcaraz sino que apenas les separan cinco días de edad. Ambos, pues, acaban de cumplir los diecinueve, y Rune está viviendo ahora mismo algo muy parecido a lo que vivió Alcaraz a finales del año pasado, es decir, algo muy parecido a la madurez. Después de ganar a Zverev en Munich, acabó haciéndose con el torneo y, de momento, sigue en tercera ronda de París, donde ha llegado sin perder un set y tras derrotar al canadiense Denis Shapovalov en primera ronda.

Rune tiene una pinta extraordinaria. Un jugador que, hasta ahora, ha gastado demasiadas fuerzas en fases clasificatorias, pero que ya ha conseguido el ránking suficiente como para entrar directamente en los cuadros de los torneos grandes (es probable que salga de París entre los veinticinco o treinta mejores del mundo). Con la confianza por las nubes, Rune es un jugador poderoso y vitalista. Como Carlos. Le gusta animar a la grada, alimentarse de su energía. El único partido entre ambos se disputó en Milán con motivo de las Next Gen Finals y cayó del lado del murciano fácilmente. Eran otros tiempos. Ambos van por lados distintos del cuadro en París. Sería bonito que el duelo se repitiera. Antes, tienen que eliminar en tercera ronda a Sebastian Korda y a Hugo Gaston... los dos nacidos el año 2000. El futuro tiene una pinta estupenda.

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