Un enorme tatuaje y otras salidas del tiesto de Carla Vigo, sobrina de la reina Letizia

Marina Prats
·Redactora de Life y Tendencias, El HuffPost
·2 min de lectura
Carla Vigo Ortiz, sobrina de la reina Letizia. (Photo: Instagram)
Carla Vigo Ortiz, sobrina de la reina Letizia. (Photo: Instagram)

Lejos de los focos, los estudiados estilismos y las visitas oficiales que acaparan titulares, la reina Letizia tiene otra parte de su familia que poco tiene que ver con la realeza y la monarquía. Carla Vigo, hija de su fallecida hermana Érika, es el máximo estandarte de esta vertiente.

Mientras que en la familia real los escándalos se centran en las salidas de fiesta de Froilán y Victoria Federica, Vigo goza de otra libertad más aún desde que se fue a vivir a Alemania en octubre de 2020.

Desde que cumplió 18 años, la joven ha estado en el disparadero mediático por una serie de actos y opiniones que serían imposibles de ver si formase parte de la familia real y mucho menos en sus primas, la princesa Leonor y la infanta Sofía.

La última salida del tiesto de la madrileña de 20 años ha sido un llamativo y gran tatuaje de un tigre en su brazo izquierdo. La imagen habla por sí sola:

Sin pelos en la lengua

Esta no ha sido la última llamada de atención que ha hecho Vigo, que ha demostrado en varias ocasiones tener carácter para hacer frente a los haters y a quienes la critican, especialmente por su físico y por sus ambiciones profesionales. La joven quiere dedicarse al mundo de la danza y las artes escénicas para lo que se ha trasladado al país germano, donde se forma y trabaja como au pair.

El pasado mes de octubre respondió a aquellos que la juzgaban por haberse trasladado fuera de España, algo que sería impensable para sus primas. Muestra del hermetismo de la casa real ante las críticas son los continuos portazos de coche a los periodistas de Froilán y Victoria Federica que, lejos de alguna contestación a los paparazzi, no han reaccionado ante las críticas.

“De verdad, no sabéis el daño que podéis hacer con comentarios así. Viv...

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.