Cariño para los refugiados ucranianos

·2 min de lectura

Un pueblo situado en la provincia española de A Coruña hace gala de su nombre en la acogida de refugiados ucranianos. Se llama Cariño.

Olga Strelnyk llegó aquí por un viaje de trabajo cinco días antes de la invasión rusa. Regresó a su país únicamente para traer a sus dos hijos a su nuevo hogar: "Intento ser más positiva y aportar este optimismo a nuestro equipo, a mi familia, porque tenemos que entender que la vida es justo ahora y no se puede volver al pasado."

La empresa en la que trabaja pone en contacto a clientes y distribuidores de recambios de automóvil. Abrió en la localidad ucraniana de Odesa hace once años y en 2020 inauguró una segunda oficina en España. Al inicio de la guerra la dirección decidió trasladar a casi 80 de sus trabajadores que llegaron hundidos por dejar su país, aunque encontraron un enclave que tenía parecidos con su lugar de origen, como la proximidad del mar.

“Por la ayuda del pueblo y por la ayuda de todos los que nos han proporcionado, fueron poco a poco abriéndose y realmente ahora se sienten casi todos muy bien Ahora mismo puedes preguntar a cualquiera de aquí y van a decir que esto para ellos es como su segunda casa”, explica Daniel Akimov, director de ventas de AVTOPRO.

Más trabajadores para la localidad

Tradicionalmente esta localidad era un sitio de inmigrantes que se iban a buscarse la vida a otros pueblos y ciudades, pero la invasión rusa de Ucrania está haciendo que cada vez más se convierta en un sitio de acogida.

Los negocios locales también han recibido con los brazos abiertos a los recién llegados de la exrepública soviética. El restaurante A Cepa tiene tres nuevas incorporaciones en su plantilla que fueron contratadas según su propietaria, María del Mar Barcia porque “aquí había bastante falta de personal, justo vinieron ellas en el momento idóneo y para ayudar mutuamente, pues decidí coger a estas chicas.”

De los cerca de 4000 habitantes actuales de Cariño, casi 100 proceden de Ucrania. Una situación que ha provocado cambios en un pueblo con una media de edad de más de 50 años, como recuerda su alcalde, José Miguel Alonso Pumar: “Aportan frescura, aportan juventud porque la media de edad es bastante baja, aportan censo y aportan posibilidad de instaurar sus negocios.”

Los ucranianos y la población autóctona tienen algo más común. El 24 de agosto es el Día de la Independencia de su país para los primeros y la festividad del patrón local, San Bartolomé, para los segundos.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente