Las dos caras de la malaria en América Latina: mejora en la región, crisis en Venezuela

Los esfuerzos de la lucha contra la malaria en América Latina da sus frutos: en dos décadas, los casos de paludismo se han reducido en un 40% y la enfermedad se ha declarado erradicada en tres países de la región. Sin embargo, la crisis sanitaria en Venezuela ha provocado un aumento rampante de la malaria hasta el punto que el territorio acumuló el 70% de las muertes de todo el continente en 2019.

Más del 90% de los casos de malaria en todo el mundo se diagnostican en África, pero eso no significa que la región latinoamericana esté exenta de esta enfermedad. En 2019 se registraron más de 900.000 positivos de paludismo en el continente americano, una cifra que sigue alejada del objetivo cero declarado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Sin embargo, la misma cifra también tiene una lectura positiva: es un 40 % menor que hace casi 20 años, al inicio del milenio, cuando llegaron a ser 1,5 millones de casos. Un mayor control epidemiológico, mejoras en las herramientas de prevención y en los tratamientos están detrás de esta significativa reducción.

Una que, en tres casos, ha llegado a cero. En 2018 en Paraguay; en 2019 en Argentina y en 2021 en El Salvador, la OPS declaró estos países totalmente libres de malaria.

Venezuela y una alarmante crisis de malaria

Esa situación no deja de ser una excepción en la región. Otros países todavía viven con paludismo entre sus fronteras, como Venezuela, el país con más casos de todo el continente americano. Le siguen, con cierta distancia, Brasil y Colombia. Los tres suman el 86% de todos los casos de malaria registrados en 2019 en la región.

Una de las cifras más alarmantes es, sin lugar a dudas, que Venezuela concentra el 70 % de las muertes de todo el continente americano en 2019. "No es una sorpresa, entra dentro de un contexto en el que han caído los programas de control de muchas enfermedades, el control vectorial, el diagnóstico temprano y el tratamiento oportuno", reflexiona Alfonso Rodríguez-Morales, presidente de la Asociación Colombiana de Infectología.

El país ha visto multiplicarse por 13 los casos de malaria entre el 2000 y el 2019, algo que contrasta con la significativa caída en toda la región.

"La malaria ha tenido la oportunidad de resurgir de manera muy significativa en el país, pero también en casos importados en otros países", destacta Rodríguez-Morales, al recordar que hay lugares como Argentina donde se han detectado casos que llegaron a raíz de la masiva migración venezolana.

La vacuna contra la malaria en América Latina

Recientemente, una nueva herramienta se ha sumado a la lucha contra la malaria: la Organización Mundial de la Salud dio su apoyo, por primera vez, a una vacuna contra la enfermedad que ayuda en disminuir un 30 % los casos graves y mortales del paludismo.

Sin embargo, el impacto de esta vacuna en América Latina todavía está por ver. El fármaco protege únicamente contra uno de los cinco parásitos que provocan la malaria, el plasmodium falciparum, ampliamente predominante en el continente africano pero menos presente en la región.

En América Latina, es el plasmodium vivax el parásito que provoca el 75 % de los casos de malaria. Sin embargo, el doctor Rodríguez-Morales aporta una nota de optimismo: "La vacuna va a tener una utilidad sin lugar a dudas en América Latina porque nos va a servir para ciertas zonas donde hay una importante presencia de plasmodium falciparum".

Además, el infectólogo también recordó que hay más vacunas antipalúdicas que se están investigando en la región, como por ejemplo en Colombia, destinadas a luchar contra el plasmodium vivax para ayudar a contener la enfermedad en América Latina.

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