Hace una cápsula del tiempo para que dentro de 10 mil años prueben su snack favorito

Últimamente los Cheetos, esos snacks famosos por su sabor intenso y por el polvillo naranja que dejan en las puntas de los dedos, no dejan de protagonizar virales. Hace solo unas semanas la noticia estaba en un pequeño pueblo de Canadá donde habían levantado una escultura en homenaje al mencionado polvillo. Ahora el foco está en la singular cápsula del tiempo ideada y construida por un fan de este snack.

En el interior de la cápsula que ha hecho este fan, esperando a ser descubierta por alguien en miles de años, una bolsa de Flaming Hot Cheetos. (Foto: John J. Kim/Chicago Tribune/Tribune News Service via Getty Images)
En el interior de la cápsula que ha hecho este fan, esperando a ser descubierta por alguien en miles de años, una bolsa de Flaming Hot Cheetos. (Foto: John J. Kim/Chicago Tribune/Tribune News Service via Getty Images)

Como publica el portal Boing Boing, el artífice de todo es un tiktoker cuya cuenta se llama Sunday Nobody. El pasado sábado publicó todo el proceso de construcción de la cápsula y desde entonces acumula más de un millón y medio de ‘me gusta’. Lo que cuenta en el vídeo es cómo fue construyendo este ataúd para un paquete de Flaming Hot Cheetos, todas las medidas de protección que ha implementado para que aguante 10.000 años, como apunta el citado medio, y los imprevistos a los que tuvo que hacer frente en el proceso.

Lo primero fue construir con melamina la estructura que serviría de base para esta cápsula del tiempo. Luego lo selló todo bien y colocó una estructura de metal con forma de rejilla para pasar después a verter el hormigón. No ha sido un proceso nada sencillo, ni rápido y, como muestra su ideólogo en el vídeo viral, le dejó más de un golpe como recuerdo.

La cápsula, con forma de ataúd y una lápida en la que han quedado registrados los ingredientes que contiene una bolsa de Flaming Hot Cheetos, fue llevada luego al campo, donde se ha enterrado con una placa encima para indicar el lugar y la fecha. Sunday Nobody ha pensado en todo y, para que el snack se conserve mejor, lo ha recubierto con un envoltorio de resina.

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Y, por si alguien está pensando en que en 10.000 años podría producirse un terremoto que dé al traste con su plan de futuro, esa variable también ha sido tenida en cuenta. Para evitar golpes y destrucción del producto por culpa de movimientos sísmicos, unos cables tensados se encargan de que la cobertura de resina aguante y no reciba golpes contra las paredes.

El resultado ha sido una cápsula del tiempo de 3.000 libras de peso (unos 1360,7 kilos) y miles de comentarios, muchos de ellos en tono jocoso. “Que enojado estoy de saber que no estaré aquí en 10.000 años para saber que pasó”, bromea un internauta. “Algún día habrá una bolsa de Cheetos en un museo inglés”, vaticina otro. Y también hay quien comenta que para este tipo de retos, por llamarlo así, hacen falta dos cosas: tiempo y dinero.

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