Cantabria se vuelca con los trabajadores y confía en que Sniace tenga futuro

Santander, 14 feb (EFE).- Cantabria se ha volcado este viernes en apoyo de los trabajadores de Sniace después del anuncio del cierre de la planta cántabra de Torrelavega, que desde el Ejecutivo regional y el Ayuntamiento se espera que tenga futuro.

Desde que a última hora de la tarde de ayer se anunciase que la empresa química iba a solicitar hoy su liquidación al juzgado por no poder hacer frente a los compromisos de pago con sus acreedores, se han sucedido las reacciones de solidaridad con la plantilla.

La primera medida anunciada es la reunión que este lunes mantendrán el presidente de Cantabria, Miguel Angel Revilla, y el vicepresidente, Pablo Zuloaga, con el comité de empresa de Sniace.

El comité de empresa considera "disparatada" e incomprensible" la decisión adoptada por el Consejo de Administración, al colocar a la sociedad "en un callejón sin salida" y poner en peligro más de 600 empleos en Torrelavega, de ellos 400 directos.

Revilla y Zuloaga, según han desvelado este viernes, hablaron ayer con las ministras de Transición Ecológica, Teresa Ribera, y de Industria, Reyes Maroto, para pedir ayuda al Gobierno de España y que se involucre en la búsqueda de una solución.

Desde el Gobierno de España, la secretaria de Estado de Energía, Sara Aagesen, ha transmitido la "total solidaridad" del Ejecutivo central a los trabajadores de Sniace, y ha defendido que lo que se ha hecho con la propuesta de orden de retribución a las instalaciones de renovables, cogeneración y residuos para el periodo 2020-2025, es "dar respuesta con un marco estable y predecible".

Revilla ha dicho, desde la localidad cántabra Valderredible, que el Gobierno regional va a hacer "lo indecible" para encontrar "algún tipo de solución" para Sniace porque "no puede consentir" que la empresa "cierre y punto", sin que haya una alternativa para una empresa a la que considera que le "ha dado la puntilla" la decisión de reducir las subvenciones a la cogeneración del Ejecutivo central.

Sin embargo, desde la oposición se ha culpado de esta decisión al Gobierno de España y se ha acusado al Ejecutivo regional de "no haber hecho nada" para evitar la liquidación de una empresa que lleva años arrastrando problemas económicos y ya estuvo tres años cerrada, entre 2013 y 2016.

La presidenta de Sniace, Gema Díaz Real, ha asegurado que el Consejo de Administración ha estado "hasta el último minuto" buscando soluciones para salvar la compañía, y ha culpado de liquidación de la sociedad "a una decisión política y quizás ideológica" del Gobierno de España.

(c) Agencia EFE