Candidatas feministas a diputadas para garantizar políticas de género en Chile

·7 min de lectura

De los 7 candidatos que se postulan a presidente en Chile este domingo solo una es mujer. Sin embargo, son varias las candidatas a diputadas con una fuerte agenda feminista. El próximo presidente de Chile tendrá sin duda que contar con una nueva Constitución escrita de forma paritaria por mujeres donde se tratarán de plasmar y materializar los principios del movimiento feminista que emergió con fuerza en el país en los últimos años.

Lorena Fries, es una de las feministas históricas de Chile, fiel luchadora por los derechos humanos, directora del Instituto Nacional de los Derechos Humanos (INDH) durante el segundo Gobierno de Michele Bachelet (2014-2018) y, posteriormente, a cargo de la Corporación Humanas, una institución clave en la lucha por la igualdad de los derechos de las mujeres y el aborto, entre otros.

Ahora ve la posibilidad de contribuir al cambio en Chile como diputada en el Congreso por el distrito 10 de Santiago, uno de los más disputados.

“Deberían votar por mi porque llevo muchísimos años trabajando en el mundo de los movimientos sociales feministas y de derechos humanos y está claro que esos dos ejes han sido el epicentro de la revuelta social del 18 de octubre”, señala a France 24 mientras reparte propaganda electoral en el concurrido mercado del persa Bio Bio de Santiago.

Ese rol será clave por “una Convención Constitucional que, sin duda, en términos de género y de derechos humanos va a ser un paso adelante. Por lo mismo, porque hay que llevar a la práctica, implementar esa nueva Constitución que va a haber que defender esos derechos humanos y feminismo con uñas y dientes en el Parlamento”, señala aguerrida.

Fries apunta a que hay temas clave que seguramente va a resolver la Convención, como “paridad en todos los espacios públicos” y también privados, más equidad en los directorios de empresa y sindicales, “el Estado Cuidador y la idea de generar un sistema nacional de cuidados que reconozca el trabajo que han realizado históricamente las mujeres”, y en tercer lugar “la soberanía sobre los planes de vida y sobre el cuerpo que significa derechos sexuales y reproductivos y erradicar la violencia de género en Chile”, enumera.

Para la candidata a diputada, la institucionalidad “está más atrasada que los avances y la práctica social”, afirma en relación al aborto, y confía que, con la llegada del posible candidato de su coalición, Gabriel Boric, del Frente Amplio, se van a poder impulsar leyes como el aborto libre.

Su candidatura se produce “por el contexto político que nos amplió el registro”, en relación al efecto de la revuelta del 18 de octubre en la sociedad chilena, “estamos todos más politizados hoy en día”.

Liderazgos potentes

“A mí me tocó una época del feminismo durante los 80 donde estuvimos en la calle, pero después se echó para atrás la ola, eso no significa que nos fuimos para la casa, pero éramos muy pocas”, afirma Fries. Las feministas “éramos nichos y la verdad es que mayo del 2018 fue una emergencia tremenda de cuestiones que no se habían visibilizado”. Además, con liderazgos feministas potentes que “han tenido éxito en incorporar la perspectiva feminista dentro los proyectos que hoy en día buscan las transformaciones, cosa que mi generación no pudo hacer en un contexto de democracia tutelada”.

Fries no minimiza la amenaza que supone en el país el avance del ultraderechista José Antonio Kast, uno de los favoritos a pasar a segunda vuelta. “Para mi es volver a la dictadura en término del modelo de género que implementó Pinochet, que es un modelo único, excluyente, tradicional, de roles donde a las mujeres no les cabe, y a las disidencias sexuales menos, el derecho a decidir sobre su vida, sino seguir lo que han sido los valores tradicionales, es estar ad portas del fascismo”, concluye.

Para muchas la esperanza del feminismo está sin duda puesta en esa nueva Constitución que se empieza a redactar en Chile, la primera que será paritaria en el mundo. Giovanna Roa es una de las 155 elegidas para redactar el texto destinado a enterrar la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990). Con una trayectoria como dirigente estudiantil y feminista se asegurará de que las leyes puedan traducirse a la práctica.

La igualdad la vamos a conseguir “escribiendo textualmente los derechos de las mujeres, que hoy día no existen”, y también avanzando hacia un Estado social, democrático y de derechos que sea un “Estado Cuidador”, coincide con Fries. Para Roa, una Convención Constitucional paritaria, es decir, la representación igualitaria, es parte de los derechos de las mujeres, pero no garantiza por si solo que la nueva Constitución vaya a ser feminista.

“El feminismo lo vamos a plasmar en la conversación con los movimientos sociales”, afirma, “vamos a impulsar agendas de derechos sobre nuestros cuerpos, de una educación sexual y reproductiva, de tener una salud digna, que nos pueda permitir también poder ejercer nuestros derechos y por supuesto una igualdad sustantiva en el trabajo. Esas agendas van más allá de la igualdad, buscan la justicia social, creemos en el feminismo como la transformación social que puede ayudarnos a salir de este modelo neoliberal”, explica locuaz.

Herederas de las feministas de la dictadura

Aunque el aborto no estará explícito en la nueva Constitución señala que, si ha de quedar escrito “el derecho sobre la autonomía de nuestros cuerpos”, para poder ejercer derechos sexuales y reproductivos.

“Somos herederas y seguimos trabajando con las mujeres que pusieron sus cuerpos en resistencia a la dictadura”, señala Roa en homenaje a las generaciones de feministas históricas que lucharon antes que las actuales. Herederas de aquellas “que lo tuvieron mucho más difícil que nosotras, y también le agradecemos a las estudiantes”, que en el 2018 generaron la primera ola feminista moderna y que después, en 2019, de secundaria, al saltarse los torniquetes del metro, prendieron la mecha de la revuelta social de octubre, afirma.

Como convencional siento el deber, el mandato popular, de llevar el feminismo a una democracia feminista, a una profundidad democrática, pero nunca dejar la calle”, declara, convencida.

Para Roa las elecciones de este domingo son muy importantes, porque se elegirá al presidente y parlamentarios que van a implementar la Nueva Constitución que tenga el país en 2022 (si se aprueba en el plebiscito de salida). Aunque no sin amenazas.

“El programa de Kast es aterrador”, afirma, “ha planteado que las mujeres que no están casadas reciban menos ayuda social que las que no lo están, aunque tengan hijos, destruir el Ministerio de Mujer está en su programa, escrito”, advierte. “Tenemos un avance fascista gravísimo, esperamos que la ciudadanía esté con las fuerzas transformadoras y no las conservadoras”, concluye.

Aunque las convencionales serán claves, hay feministas que ya ocupan espacios de poder. Como la primera alcaldesa comunista de Santiago, Iraci Hassler, electa también en mayo pasado.

“Creo que Chile, ha tenido un movimiento de mujeres y feministas muy fuertes en los últimos años que es el que ha logrado tener hoy día una Constitución paritaria”, analiza para France 24 la alcaldesa.

“Estamos en un momento de cambios, las mujeres y el movimiento feminista y de diversidad sexuales, hemos podido posicionar una agenda que nos reconozca como iguales, que priorice trabajos que históricamente han sido no considerados ni económicamente ni socialmente como son los trabajos cuidados”, afirmó mientras señala que la alcaldía de Santiago trabaja en reconocer los cuidados, formar a sus empleados de seguridad con perspectiva de género en conjunto con la fiscalía, para que las mujeres tengan acceso igualitario a la justicia y la seguridad.

Riesgo y esperanza

“Yo veo con harta esperanza, pero también con riesgo, sin duda, que enfrentamos para que logremos cambios urgentes que ya no pueden seguir esperando en nuestro país, que tiene una situación difícil para las mujeres, de violencia sistémica, de femicidios”, explica.

“Creo que Chile está en un nuevo momento histórico y espero que podamos tener en las elecciones y en los procesos que vienen transformaciones profundas por los derechos de las mujeres y de todas las personas, algo que ha estado en discusión en nuestro país, especialmente del 18 de octubre en adelante”, evalúa.

Tampoco minimiza la amenaza de la ultraderecha. “Hay un riesgo con esos discursos de odio que se instalan, y espero que lo prime sea la esperanza de un movimiento que aspira a la igualdad”, afirma la alcaldesa.

“Veo con harta esperanza lo que pueda pasar en este Chile del futuro que estamos empezando a construir”, concluye respecto a las elecciones, con la mirada ilusionada de una joven que mira al futuro, pero ya tiene en sus manos la posibilidad de cambiar el presente.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente