Cancelaciones y vuelta apresurada: Londres golpea al turismo de Portugal

Lisboa, 4 jun (EFE).- Un aluvión de cancelaciones y vuelos de regreso al Reino Unido llenos. Así ha amanecido hoy Portugal tras la decisión de Londres de retirarlo de su lista verde de destinos, que supone un nuevo revés al turismo, especialmente en regiones como el Algarve, y que pocos afirman entender.

El corredor verde con Reino Unido había sido un soplo de aire en las últimas semanas para Portugal, que tiene al británico como principal mercado extranjero. Pero el oasis ha durado tres semanas, lo que ha tardado Londres en volver a retirar al país de los destinos que no obligan a guardar una cuarentena de 10 días a su regreso.

Decisión que no sólo ha caído como un jarro de agua fría, sino que, además, muchos no comprenden.

"Una decisión cuya lógica no se entiende", afirmó el ministerio de Exteriores portugués en la única reacción oficial del Gobierno luso que ha habido hasta el momento.

En la región más afectada van más allá. "Claramente es una decisión política del Gobierno británico, que pretende concluir el desconfinamiento el día 21 y que tenía esta estrategia ya prevista", señala a Efe el presidente de Turismo del Algarve, João Fernandes, que considera que no hay razones científicas que avalen a Londres.

El sur de Portugal ya está sufriendo las consecuencias.

"Tenemos cancelaciones de vuelos durante las próximas tres semanas, también en hoteles", cuenta Fernandes, que no dispone de datos concretos porque cada minuto siguen llegando cancelaciones.

"El impacto en las reservas, sobre todo en el Algarve, será gigantesco", denunció en un comunicado el presidente de la Confederación de Turismo de Portugal, Francisco Calheiros.

EL FÚTBOL ADEREZA LA POLÉMICA

El anuncio de Londres se ha producido apenas unos días después de que miles de británicos tomaran la ciudad de Oporto para asistir a la final de la Liga de Campeones entre el Chelsea y el Manchester City, que se celebró justo en las tres semanas que el corredor turístico estuvo abierto.

La cita dejó imágenes muy criticadas: miles de aficionados sin mascarilla, sin guardar distancia ni respetar las reglas sanitarias, bebiendo por las calles de la Invicta.

Tras el fin de semana se pone incluso en duda que este evento beneficiase a la economía de la ciudad, y hubo hosteleros que aseguraron a medios locales que su facturación había caído porque muchos clientes habituales habían huido con la llegada de los ingleses.

"Estuvimos disponibles para recibir a los ingleses en la Liga de Campeones, y ahora ellos nos cierran la puerta", lamenta a EFE João, un taxista que espera en el aeropuerto de Lisboa, al que muchos británicos acudieron hoy para adelantar su regreso a casa para evitar la cuarentena.

Desde el Algarve, el presidente del ente de turismo cree que la celebración deportiva no guarda relación con la decisión de Londres.

"No tiene nada que ver con la Champions o con cualquier otro fenómeno en Portugal. Tiene que ver con una decisión del Gobierno (británico), que no debería haberla disfrazado con hechos que no tienen ninguna relación con la realidad", critica.

Lo cierto es que los contagios han subido en las últimas semanas en Portugal, que hoy notificó 430 infecciones -y ninguna muerte-, y donde el índice de transmisión Rt ya está en el 1,08.

Pese a la subida, la incidencia a 14 días se mantiene en niveles aceptables, ligeramente por debajo de los 70 casos por 100.000 habitantes.

SALVAR EL VERANO

Fernandes confía en que después de estas tres semanas Portugal vuelva a la lista verde y el Algarve pueda contar con los turistas británicos durante julio y agosto, pero en el país ya busca diversificar la demanda.

"No podemos continuar siendo tan dependientes de este mercado", sostiene el presidente de la Asociación Portuguesa de Hotelería, Restauración y Turismo, António Conde Pinto, que confía en la utilización rápida del pasaporte verde digital.

Este instrumento permitirá atraer mercados como Alemania, Francia, Holanda, Irlanda o España, que ya suponían una demanda creciente para Portugal.

España, por su cercanía, será una de las prioridades, afirma Conde Pinto.

Y las perspectivas son mejores que en 2020: "Este año tenemos la frontera con España abierta desde el 1 de mayo, el año pasado sólo abrió el 1 de julio. Tenemos una oportunidad grande con el mercado español", coincide Fernandes desde el Algarve.

En esta región esperan mantener la alta demanda de portugueses de 2020 pero mejorar la extranjera.

"Será mejor que el año pasado, pero aun así lejos de un año normal".

Paula Fernández

(c) Agencia EFE