Las Canarias no serán "un nuevo Lesbos", dice el gobierno español

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Parte de los 1.300 migrantes rescatados de varias embarcaciones aguardan a recibir atención de la Cruz Roja y de la Policía Nacional el 25 de octubre de 2020 en el puerto de Arguineguín, en la isla española de Gran Canaria

Las Canarias no serán "un nuevo Lesbos", dice el gobierno español

Parte de los 1.300 migrantes rescatados de varias embarcaciones aguardan a recibir atención de la Cruz Roja y de la Policía Nacional el 25 de octubre de 2020 en el puerto de Arguineguín, en la isla española de Gran Canaria

El archipiélago de las Canarias, expuesto desde hace meses a una llegada masiva de migrantes, no será "un nuevo Lesbos", defendió este lunes el gobierno español en referencia a la isla griega donde quedaron varados numerosos migrantes procedentes de Turquía.

"No vamos a convertir Canarias en un nuevo Lesbos", declaró a la televisión Antena 3 el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska.

Esa pequeña isla griega, situada a pocos kilómetros de la costa de Turquía, se convirtió en la principal puerta de entrada a la Unión Europea durante la crisis migratoria de 2015.

Muchos migrantes quedaron bloqueados allí, en campos superpoblados y de precarias condiciones según denuncian varias organizaciones internacionales.

En las Canarias, un archipiélago español situado frente a la costa del noroeste de África, temen experimentar un proceso similar tras haber recibido en 2020 más de 16.000 migrantes, la mitad de ellos en el último mes, según el ejecutivo regional.

Los desembarcados supone diez veces más de los registrados en el mismo periodo de 2019 y alcanzan una cifra no vista desde el año 2006, cuando esas islas recibieron unos 30.000 migrantes.

"Es una situación de urgencia", reconoció el ministro de Interior, que anunció recientemente el próximo cierre del campo improvisado en el puerto de Arguineguín, donde hay alrededor de 1.800 migrantes en condiciones precarias, según denuncian varias oenegés.

Representantes de la Organización Internacional para las Migraciones y de Acnur, ambos dependientes de Naciones Unidas, empezaron este lunes una visita de tres días a Canarias y se pusieron "a disposición" de España para colaborar en la gestión de esta crisis, señalaron en un comunicado conjunto.

Al mismo tiempo, España redobla su esfuerzo diplomático con los países de origen y de tránsito de estos migrantes con el objetivo de frenar la salida de embarcaciones y de reiniciar las devoluciones de migrantes económicos que quedaron interrumpidas por la pandemia.

Esta semana, Grande-Marlaska se desplazará a Marruecos, mientras que la titular de Exteriores, Arancha González Laya, viajará a Senegal.

Esta estrategia está respaldada por la Comisión Europea, cuya responsable de Interior Ylva Johansson abogó días atrás desde Canarias por "aumentar las devoluciones" de quienes "no requieren protección internacional".

Los acuerdos europeos con Libia, Turquía y Marruecos para reforzar el control de fronteras en el Mediterráneo han desplazado el flujo migratorio procedente de África hasta la ruta atlántica de las Canarias, más larga y peligrosa.

tpe-dbh/du/pc