La campaña presidencial portuguesa perturbada por la pandemia

Thomas CABRAL
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La campaña presidencial portuguesa resultó perturbada después de un positivo al coronavirus del favorito, el actual mandatario Marcelo Rebelo de Sousa, que este martes finalmente dio negativo en un nuevo test de covid-19.

Tras una primera prueba positiva, cuyo resultado fue anunciado el lunes de noche, Marcelo Rebelo de Sousa fue sometido a una segunda que resultó negativa, por lo que tuvo que pasar un nuevo "test de confirmación".

"La prueba realizada por la mañana (...) volvió a dar resultado negativo. El presidente espera ahora instrucciones de las autoridades sanitarias", indicó la presidencia al final de esta jornada en un breve comunicado.

Rebelo de Sousa, un conservador de 72 años, había anulado inmediatamente todas sus reuniones.

El miércoles pasado ya estuvo unas horas en "aislamiento preventivo" después de conocerse que una persona de su entorno había dado positivo. Entonces el presidente dio negativo por lo que no quedó en cuarentena, ya que el contacto con la persona afectada fue considerado de "bajo riesgo".

Ante posibles contactos con el presidente, tras una serie de debates televisados, los principales candidatos anularon sus agendas públicas, ya reducidas a un mínimo a causa de la situación sanitaria.

La televisión oficial mantuvo el debate que debe oponer a los siete candidatos este martes por la noche.

Las elecciones se celebran el 24 de enero.

- "Confinamiento general" -

Antes de que Rebelo de Sousa fuera diagnosticado positivo, la campaña electoral --que debutó oficialmente el domingo-- estaba ya amenazada por el posible anuncio de un nuevo confinamiento para frenar el aumento de casos de covid-19.

Tras un récord de 10.176 contaminaciones en 24 horas, el viernes pasado, Portugal registró este martes el de muertos, 155 en un solo día.

Por primera vez desde el comienzo de la pandemia, poco más 4.000 personas están hospitalizadas, unas 600 de las cuales en cuidados intensivos.

Ante este repunte, atribuible a la flexibilización de las restricciones sanitarias durante el fin de semana de Navidad, "esta semana tendremos realmente que adoptar medidas generales de confinamiento", confirmó este martes el primer ministro, Antonio Costa.

A pesar de que la ley portuguesa prohíbe limitar las actividades políticas, inclusive bajo el estado de emergencia en vigor desde comienzos de noviembre, los candidatos presidenciales esperan conocer al detalle las nuevas restricciones antes de reanudar sus campañas.

Antes de estas peripecias, todos los sondeos pronosticaban la reelección de Rebelo de Sousa ya en la primera ronda, en una consulta marcada por la ausencia de un candidato oficialmente apoyado por los socialistas, en el poder.

- Abstención histórica -

Ana Gomes, militante socialista muy crítica respecto a Costa, diplomática y exeurodiputada, espera lograr el segundo puesto por delante del candidato populista André Ventura.

"Con o sin covid, esta elección iba de todas formas a registrar un récord de abstención histórica", que podría llegar al 75%, según afirma el politólogo Carlos Jalali, de la universidad de Aveiro, al diario Publico.

Según él, el índice de participación mantendrá una tendencia a la baja ya observada en precedentes elecciones presidenciales, que estará acentuada por la muy probable victoria del presidente saliente.

Para intentar evitar que la situación sanitaria aumente todavía más la abstención, las autoridades electorales ampliaron la posibilidad de votat de forma anticipada a partir del próximo domingo.

Además, las autoridades locales podrán desplazarse a casa de los votantes en cuarentena, así como a las residencias de ancianos para recoger sus papeletas.

En Portugal, el presidente de la República es elegido mediante sufragio universal, y su mandato es de cinco años, renovable una vez.

No tiene ningún poder ejecutivo pero desempeña un rol de árbitro en caso de crisis política y dispone del poder de disolver la Asamblea para convocar elecciones anticipadas.

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